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11/07/2019 19:38 CEST

La autopsia halla signos de asfixia en el joven que murió atado en un centro de menores de Almería

Su muerte pudo proceder de "la compresión abdominal o la sofocación con almohada/colchón" aplicada por seis guardias jurados.

El informe de la autopsia del joven de 18 años que murió en el centro de menores de Tierra de Oria de Almería apunta a que la causa de la muerte podría ser la asfixia. Según publica hoy el diario El País, existen “signos asfixiáicos generales” y no descartan que su muerte, que se califica de “súbita”, fuera provocada por “la compresión abdominal o la sofocación con almohada/colchón”. 

Cabe recordar que el joven fue sometido al “protocolo de contención” por seis guardias jurados consistente en dejar atado al chicho de pies y manos en su cama y boca  abajo. Durante este procesos se habría producido la asfixia como se deduce de las “livideces extensas de color azul oscuro” que tenía en su cara.

Un familiar de otro interno ha explicado que el fallecido es un joven marroquí, identificado como Ilyas T. Al parecer, se le habría tenido que reducir al reaccionar de manera violenta cuando le recriminaron que se hiciera “un tatuaje en el brazo” de manera rudimentaria. El joven se provocó heridas, ya cicatrizadas, que también se recogen en el informe.   

Lo que se ve en la grabación

Una cámara en su habitación habría grabado la actuación de los guardias, informa el diario. En esa imágenes se podría ver cómo atan al chico boca abajo a la cama, con “la cabeza en almohada y colchón y se le ejerce presión con una rodilla en la escápula izquierda y con una mano en la espalda, aparte de sujetarle la cabeza”. Además, se le sientan “en las extremidades inferiores y le hacen presión sobre zona lumbar”.

Pasan unos diez minutos de este proceso, y una vez sujeto de manos y pies, Ilyas deja de moverse. Aun así, ya sin resistencia, los vigilantes le colocan el cinturón abdominal. No se percatan de que se encuentra inconsciente y tardan otros cinco minutos más en llamar al medico. Este, tras dudar, “se acerca y llama al chico, que no responde, le toma el pulso” y le practica la reanimación cardiopulmonar, pero sin éxito. 

El caso esta en los juzgados de Purchena (Almería) que determinará si hay alguna causa penal al respecto. Pese a que la Junta de Andalucía habló los primeros días de un infarto, los forenses dejan claro en su informe que Ilyas tenía un corazón sin problema de salud alguno. El Gobierno de Juanma Moreno ha pedido prudencia y evitar las especulaciones en este caso, hasta que se conozcan todos los detallles. 

Se espera a un informe toxicológico que aclare la causa de la muerte, pues el chico había sido diagnosticado de TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad), y consumo de sustancias desde los 10 años, además de un más reciente trastorno de adaptación ansioso-depresivo.

Por su parte, la Red Española de Inmigración y Ayuda al Refugiado ha afirmado este jueves que existen “relevantes incorrecciones” en la versión del centro de menores y considera que “cómo mínimo” estamos ante un homicidio imprudente.

En un comunicado, esta ONG ha anunciado que se va a personar en calidad de acusación popular en las diligencias previas incoadas por el Juzgado de Purchena. Los procedimientos aplicados en el centro para reducir a este joven por parte de seis personas “han podido coadyuvar a la creación de un escenario en el que la asfixia mecánica pueda haber generado la situación que le llevase a la muerte, sin descartar un escenario de consumo de tóxicos estupefacientes”, sostienen.

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