La explicación que desmonta la teoría de los conspiranoicos de la nieve

Lo último en conspiraciones: la nieve es plástico.
Momento 'estrella' del vídeo
Momento 'estrella' del vídeo

La última moda del negacionismo es no fiarse de la nieve. La que ha caído por culpa de la borrasca Filomena en cantidades ingentes estos días en Madrid y otros puntos de España y ha colapsado centenares de carreteras y miles de calles no es nieve. Es plástico.

Este “argumento” se ha hecho viral este fin de semana gracias al vídeo de una mujer, negacionista de la nieve, que han compartido miles de personas, como ha hecho el diputado nacional Guillermo Díaz, que tira de sorna para mostrar los argumentos de la mujer.

“Vais a comprobar que no es nieve de verdad, sino puro plástico”, comenzaba anunciando la conspiranoica antes de, eso sí, resguardarse un poco porque tenía frío. “El olor es a plástico quemado; debería caer agua, deshacerse. Si pongo la mano mirad... Es pura mierda, nos engañan”, dice mostrando cómo su mano se mancha de negro después de pasar el mechero a un montón de nieve compactada.

Obviamente, tiene explicación científica. No es el 5G ni parece que Bill Gates esté detrás de cada copo de nieve. “Cuando la llama da en la nieve esta no se derrite, sino que se sublima. Es decir, que directamente pasa a estado gaseoso”, explica Mar Gómez, responsable de meteorología de eltiempo.es y doctora en Físicas. Ese es el motivo por el cual no caen gotas de agua como amargamente se quejaba la protagonista del vídeo.

El divulgador y biólogo Álvaro Bayón entra más en detalles de por qué no se derrite la gran bola de nieve: “El agua (incluso congelada) tiene un alto calor específico. Si la bola está apelmazada (eliminas el aire que hay entre los copos de nieve), el hielo está en contacto con... bueno, con más hielo. La llama la estás aplicando sobre un punto localizado y la mayor parte del calor que recibe va a disiparse por el resto de la masa de hielo, sin llegar a derretirse, a causa de ese alto calor específico”.

“Sin embargo, en el punto donde la llama impacta de forma más directa, el hielo, al pasar repentinamente de una temperatura muy baja a una muy alta, sufre un proceso que es la sublimación, el paso de hielo a vapor sin pasar por la fase líquida”, añade.

¿Por qué huele a plástico? También tiene explicación lógica

La doctora Gómez entra en el color y el olor de los que habla la conspiranoica. Sobre el tono que toma la bola de nieve, la experta explica que el color negro de la bola de nieve es debido al combustible del mechero que no termina de quemarse por completo y deja restos en la nieve.

De ahí también surge el olor a plástico quemado que se comenta en el vídeo. El gas en sí no debería oler, pero sí lo hacen los elementos que conforman el mechero, que son de plástico. Por tanto, no tiene nada que ver con la propia nieve.

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