La izquierda aprieta y el PP pide no confiarse a una semana de las elecciones

Los partidos echan el resto a siete días de los comicios.
Alberto Núñez Feijóo, Pedro Sánchez y Yolanda Díaz, en sus actos en Andalucía.
Alberto Núñez Feijóo, Pedro Sánchez y Yolanda Díaz, en sus actos en Andalucía.
EFE

Siete días para las elecciones del 19 de junio y los partidos políticos movilizan sus maquinarias para animar a los electores a acercarse el próximo domingo a los colegios electorales a depositar su voto por ellos.

El ‘supersábado’ andaluz ha llevado a las distintas provincias andaluzas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, y al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo.

Los tres haciendo campaña por sus distintas siglas, pero con distintos objetivos.

Porque el PP parte con gran ventaja, según las encuestas, y el objetivo de Feijóo durante los tres mítines (sí, tres en un día) ha sido tratar de convencer a los suyos de que no hay que confiarse y que hay que votar como si no hubiera sondeos.

Y varias veces ha tirado de símil futbolístico: “todavía no hemos marcado un gol, todavía no tenemos ni un solo voto”.

Por eso ha animado a pedir el voto “a todo el mundo”. De extrema derecha a izquierda. “A los que nos votan siempre, a aquellos que nos votaban y nos dejaron de votar y a aquellos que no nos han votado casi nunca”, ha enumerado.

Porque el objetivo del PP es lograr una mayoría que le permita gobernar sin la ultraderecha, ante el previsible hundimiento (si no desaparición) de Ciudadanos en el panorama político andaluz.

“Sed valientes, dadle una mayoría al presidente de forma contundente”, ha dicho Feijóo sobre Moreno Bonilla, candidato popular.

Mientras tanto, la izquierda apretaba.

Lo hacía el PSOE, que ha vuelto a contar con la presencia de su secretario general, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien desde Málaga ha sacado el as de la manga: un anuncio social en plena campaña.

“En el próximo Consejo de Ministros vamos a aprobar una ley para blindar la cohesión, la equidad y la universalidad del Sistema Nacional de Salud y que, por tanto, no se privatice”, ha dicho.

Un anuncio que ha acompañado de otra medida: un plan de salud bucodental dotado de 44 millones de euros para los colectivos más desfavorecidos que no puedan acceder a este servicio.

Como es habitual en sus discursos, Sánchez ha sacado pecho de gestión social para asegurar que “los derechos vienen siempre de la mano del PSOE en Andalucía y en España”.

Pero sin duda la presencia más llamativa del día en la campaña ha sido la de la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que ha participado en el primero de los tres mítines a los que acudirá para pedir el voto para Por Andalucía, la coalición de izquierdas que lidera Inmaculada Nieto.

Allí, haciendo tándem de Gobierno con Ione Belarra, la ministra de Derechos Sociales y líder de Podemos, Díaz ha pedido a los suyos “no resignarse” porque, ha dicho, “las elecciones no las deciden las encuestas” y porque “la democracia no es de institutos demoscópicos, es de la gente”.

Entre gritos de ”¡presidenta, presidenta!”, Díaz ha dejado una frase que sin duda ilusionará a los que esperan con ansia verle dar más pasos hacia una futura candidatura para la presidencia del Gobierno.

“No me resigno”, ha insistido, “si he estado nueve meses peleando por subir el salario mínimo 15 euros, estoy dispuesta a hacerlo, estoy dispuesta a dar un paso para ganar España. Pero yo os pregunto, ¿estáis dispuestas a pelear por Andalucía? Pues no cabe la resignación”, ha asegurado.

En un acto muy emotivo en Córdoba, con la presencia de Agustina, la viuda de Julio Anguita, la ministra de Trabajo ha hecho lo que mejor sabe: dar “algunos datos” sobre el empleo en Andalucía.

Y se ha mostrado muy crítica con la gestión de Moreno Bonilla, a quien ha preguntado “qué ha hecho con los recursos públicos” tras el dinero que repartió el Estado a las autonomías por la crisis del Covid.

También ha defendido la necesidad de mantener la reforma laboral y ha asegurado que, aunque la derecha la recurra ante el Constitucional, “haga lo que haga” este tribunal, “vamos a seguir defendiendo nuestros derechos”.