POLÍTICA
21/10/2020 13:21 CEST | Actualizado 21/10/2020 16:10 CEST

La mayoría de partidos coinciden en la "pérdida de tiempo" de la moción

Vox une a los grupos en el Congreso sobre la utilidad del discurso de Santiago Abascal, que ha superado las dos horas.

EFE
De izquierda a derecha, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el portavoz del PNV, Aitor Esteban, y el de Podemos, Pablo Echenique en el Congreso este 21 de octubre.

“Pérdida de tiempo”, “patochada”, “inutilidad”, “bochornoso espectáculo”... son los calificativos que la mayoría de los grupos del Congreso han dedicado a la moción de censura que la ultraderecha está defendiendo este miércoles en el Congreso de los Diputados en boca de Santiago Abascal e Ignacio Garriga. Vox une, por primera vez en mucho tiempo, a gran parte de la Carrera de San Jerónimo.

El portavoz adjunto del PP, José Ignacio Echániz, ha asegurado que las casi tres horas de exposición ultra en el Congreso para defender la moción han sido un “bochornoso espectáculo”. “Que no cuenten con los populares para perder el tiempo”, ha dicho.

En el PSOE, la portavoz, Adriana Lastra, ha asegurado que las más de dos horas que ha empleado Santiago Abascal en azotar con especial dureza al Gobierno han sido “topicazos fascistas”. Su coelga de Más País, Íñigo Errejón, ha lanzado una propuesta al resto de diputados: no invertir ni un segundo en replicar al discurso de la ultraderecha. ”Hoy no tendríamos que hablar nadie en esta patochada. Que acabe ya este refrito de insultos, votamos, pierden y podemos volver a lo importante: combatir la pandemia, cuidarnos, salvar vida”.

En Cs tampoco ha sentado bien madrugar para escuchar a Vox. Los naranjas se alejan de Vox por la banalización de la dictadura. El partido de Inés Arrimadas se había desmarcado ya de la moció con el argumento de su “inutilidad” y este miércoles añade nuevos argumentos. Su portavoz, Edmundo Bal, ha dicho: “No nos gusta el Gobierno Frankenstein. Pero tampoco podemos apoyar a un partido que dice que una dictadura era mejor que un Gobierno democrático”. El neofranquismo de Vox expulsa a otras formaciones de centro derecha.

Independentistas y nacionalistas, cansados

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha lamentado pasar dos horas sentado en el escaño escuchando a “los hijos de Blas Piñar”. “Con la que esta cayendo aquí los hijos de Trump y Blas Piñar haciéndonos perder el tiempo”, ha comentado el jefe de filas de los republicanos catalanes en el Congreso.

Su colega del PNV, Aitor Esteban, se ha exasperado por la alusión de Abascal a la ilegalización de los partidos independentistas y nacionalistas. “Abascal dice que nos va a ilegalizar y, sin pausa, proclama literalmente que ellos (Vox) sí son demócratas a diferencia de nosotros. Ya veo yo cómo entienden la democracia”, ha espetado Esteban en Twitter.

Para el ministro de Consumo, y coordinador de Izquierda Unida, Alberto Garzón, la moción de censura no deja de ser un “episodio de la disputa por la hegemonía en la derecha política española”. “El trío de colón lleva dos años peleando el primer puesto y no les importa el precio que los españoles y la democracia pagan por ello”, ha lanzado también en la red social del pájara azul.

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