Las tendencias más denostadas de los 2000 han vuelto para quedarse

La época de la que todo el mundo reniega marca el paso en la moda actual.

Si hay una época denostada por la moda que se llevaba son los 2000. Son cientos de personas las que han jurado y perjurado que no volverían a ponerse unos pantalones de tiro bajo o a llevar chándal de terciopelo.

Pues bien, todas esas tendencias terribles han vuelto para quedarse. El porqué es sencillo: el pasado, en moda, siempre vuelve. Ahí están las hombreras ochenteras que se han ganado un puesto en los armarios o el estilo minimalista que triunfó en los noventa y se ha recuperado en los últimos años.

Los 2000 estaban demasiado cerca para revisar y adaptar las tendencias de entonces, pero ahora 2003 está a casi dos décadas de distancia. De ahí que el goteo de prendas que se llevaban durante esos años sea constante en pasarelas, tiendas y en la calle.

En muchos casos han sido caras conocidas como Bella Hadid, Úrsula Corberó o Kim Kardashian las abanderadas a la hora de recuperar algunas de estas tendencias. Estas son las prendas y accesorios que han venido para quedarse.

Pantalones de tiro bajo

Probablemente los pantalones más complicados de la época y la tendencia más denostada de los 2000. Sin embargo desde hace un año su presencia aumenta cada vez más en pasarelas y tiendas, y las famosas ya se han subido al carro.

Jennifer Lopez o Zoë Kravitz ya se han enfundado en los controvertidos pantalones, combinándolos con crop tops como hicieron en su época Rihanna o Keira Knightley. La modelo Emily Ratajkowski se ha atrevido con ellos incluso en su versión premamá.

El chándal de terciopelo

La marca Juicy Couture ha preparado una edición especial para celebrar su 25 cumpleaños. La firma es responsable de los chándal de terciopelo de colores más vestidos por las famosas en los 2002. Kim Kardashian, Britney Spears y especialmente Paris Hilton fueron algunas de sus seguidoras más fieles y lo combinaban con bolsos de lujo como el Birkin de Hermès.

Ahora, con el chándal elevado a prenda estrella por el confinamiento, el terciopelo, los colores vibrantes y los apliques de strass amenazan con volver a copar los armarios.

El bolso estilo baguette

Fendi lo popularizó poniéndole nombre y es uno de los bolsos de lujo más conocidos del mercado. A finales de los noventa y principios de los 2000 era la estrella junto con otros modelos como el pequeño bolso negro de nylon de Prada. Se llevaban los bolsos diminutos, colgados del hombro y pegados a la axila, con el tamaño justo para llevar lo necesario y muy prácticos.

Después de años relegados por los modelos maxi o las bandoleras, este tipo de bolso reina por encima del resto. No hay más que echar un vistazo a los catálogos de Zara, Mango y, por supuesto, de marcas de lujo.

Chanclas con plataforma o tacón

Las amas o las odias, pero el zapato que pusieron de moda Jennifer Aniston y Gwyneth Paltrow a principios de los 2000 ha sido el rey del verano. Las marcas low cost las han ofrecido en todas sus versiones y en todos los colores: clásicas, con tiras cruzadas, con tacón bajo, con plataforma o mules.

Celebrities como Kendall Jenner han hecho acopio de ellas y han mostrado que, aunque controvertido, es un zapato versátil. Puede combinarse tanto con un vestidos midi como con vaqueros largos. No parece que estén lejos de desaparecer.

Las mechas rubias chunky

Nada disimuladas y colocadas ‘con calzador’: así eran las mechas que se llevaban entonces y que en España popularizó Valle en Compañeros. No tenían nada que ver con las coloraciones más actuales que intentan mezclar el tinte con el color natural del cabello. Hasta ahora.

La modelo Bella Hadid luce desde finales del verano una melena con mechas en tono caramelo que contrastan con el color de su pelo y que son especialmente marcadas en los mechones delanteros. Un estilo similar al que ha llevado Dua Lipa y que una tonalidad parecida a la que luce ahora Rosalía.

Pantalones de tiro bajo: la tendencia más denostada de los 2000