POLÍTICA
01/12/2020 13:15 CET | Actualizado 01/12/2020 14:35 CET

La noticia no es que se ha inaugurado el hospital de pandemias de Ayuso, sino cómo

La foto oficial ya está hecha, pero la realidad es que sólo abre uno de sus pabellones, que todavía falta personal y que no ha llegado ni un solo paciente.

Donde la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ve “un hospital que sorprenderá al mundo”, las asociaciones de enfermeras y médicos por la sanidad pública ven “un negocio” hecho a costa de la salud. Este martes, 1 de diciembre, se inaugura el Hospital Enfermera Isabel Zendal en la zona de Valdebebas (Madrid) con el objetivo de “disminuir la presión asistencial del resto de hospitales” madrileños para que estos puedan “ir recuperando progresivamente la actividad no COVID”, según la información de la Consejería de Sanidad. 

Atrás ha quedado la descripción grandilocuente de ‘hospital de pandemias’ para empezar a ser calificado de ‘hospital de emergencias’ y, sin embargo, los sindicatos sostienen que no se trata ni de una cosa ni de la otra. “Están inaugurando un edificio con fines sanitarios, pero no un hospital, ya que no tiene plantilla propia y carece de lo principal: profesionales de enfermería”, denuncian desde el sindicato de enfermería SATSE Madrid.

Un hospital sin pacientes (de momento)

Lo que tampoco tiene de momento el centro son pacientes, que llegarán en los “próximos días”, según han informado desde la Consejería de Sanidad a Europa Press.

El hospital Isabel Zendal echará a andar “en breve”, y sólo en parte. Concretamente, lo que se inaugura es el pabellón número 2, con 240 camas de hospitalización —menos de una cuarta parte del total— y 48 puestos de UCI. 

111 voluntarios para 669 puestos

Para la totalidad de unidades del pabellón 2 se necesitan 669 profesionales sanitarios, distribuidos en 103 facultativos, 247 enfermeras, 8 fisioterapeutas, 6 trabajadores sociales, 1 técnico de prevención de riesgos laborales, 39 Técnicos de radiodiagnóstico, 6 técnicos de laboratorio, 179 auxiliares de enfermería, 7 auxiliares de farmacia, 60 celadores, 8 auxiliares administrativos de admisión y atención al paciente, y 5 auxiliares administrativos de atención al trabajador y gestión. 

El ‘problema’ es que la Comunidad de Madrid sólo recibió 111 solicitudes de voluntarios —una sexta parte de lo requerido— dispuestos a trasladarse desde otros centros para entrar a trabajar al Isabel Zendal. El resto de los perfiles serán completados con parte de los 11.500 sanitarios contratados por la pandemia, que deberán dejar su puesto en otros hospitales y tendrán contrato hasta junio de 2021, según la Consejería de Sanidad.

Los sindicatos y asociaciones de profesionales sanitarios no entienden que se quite a trabajadores de un centro para llevarlos a otro, que se rompan equipos de trabajo ya en funcionamiento y, sobre todo, que se haya construido un hospital de cero cuando hay otros centros abandonados. 

“La conveniencia de un nuevo hospital ubicado en la zona norte de Madrid es más que discutible, porque hubiera sido mucho menos costoso y más rápido recuperar parte de las camas cerradas y espacios no utilizados en los hospitales públicos de la región (la torre 3 del hospital del Norte, la tercera planta del de Vallecas, etcétera) e incluso haber acondicionado el antiguo hospital de Puerta de Hierro, ahora vacío y en estado de abandono”, denuncian desde la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid.

El hospital, en cifras

Los sobrecostes

La construcción del Isabel Zendal ha costado 100 millones de euros, básicamente el doble de los 50 millones previstos de inicio. “Ladrillazo hospitalario” —según la Marea Blanca— y “una excusa para derivar millones a los amigos constructores”, según los partidos de la oposición en la Comunidad de Madrid.

La versión oficial es que el sobrecoste procede de que se ha duplicado la superficie del hospital, pasando de los 56.000 metros cuadrados que planteaba el anteproyecto hasta los 80.000. También se ha incrementado en 2.000 metros cuadrados el edificio de usos múltiples sanitarios por la incorporación del Centro de Coordinación del SUMMA112 y el Laboratorio Regional de Salud Pública.

Dos muertes en tres meses

Aunque se esperaba inaugurar en noviembre y no en diciembre, las obras se han hecho en un tiempo récord: 3 meses y diez días. Para ello han participado 635 empresas y 1.350 trabajadores organizados en tres turnos de trabajo que han cubierto las 24 horas y los siete días de la semana.

Desgraciadamente, en ese tiempo han muerto dos trabajadores en condiciones extrañas, tal y como denuncian desde Comisiones Obreras (CCOO). El 1 de octubre murió un operario de 44 años al caerse desde una altura de 7 metros, y a falta de protecciones individuales y colectivas. Otro trabajador falleció de un infarto y, aunque no lo sufrió en el centro de trabajo, se teme que fuera a consecuencia del ritmo de la faena.

14 empresas afortunadas

Las obras se tramitaron por procedimiento de emergencia y sin un concurso público de por medio. Inicialmente se invitó a 49 empresas, de las cuales 30 presentaron una oferta dentro del plazo. Estas fueron evaluadas por una Comisión Técnica de Valoración formada por arquitectos e ingenieros superiores del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), que finalmente adjudicaron la obra a 14 empresas: cuatro estudios de arquitectura, dos empresas de ingeniería, una de ellas especializada en prevención, seguridad y salud laboral; una empresa especializada en estudios de suelo, una empresa encargada de la urbanización y seis constructoras.

Trabajadores de la construcción ha habido y seguirá habiendo en el hospital; los sanitarios, por su parte, irán llegando “de forma paulatina” en función de las necesidades que se precisen, tal y como informa la Comunidad de Madrid. 

El objetivo, según el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, es que el Isabel Zendal tenga en el futuro otro tipo de utilidad más allá del coronavirus, ya sea para hacer frente a otra epidemia o para una emergencia o catástrofe ocurrida en cualquier punto del país. “Es un hospital mucho más flexible que el resto de hospitales”, ha señalado Escudero en una entrevista en Cope.

Se espera que el Hospital Enfermera Isabel Zendal cuente con un total de 1.056 camas, de las cuales 1.008 de hospitalización y 48 para UCI, entre ellas 16 puestos de cuidados intensivos y 32 de cuidados intermedios. Lo que no se sabe es cuándo.

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