La nueva vida de Iker Casillas

El exguardameta se enfrenta a otra etapa marcada por el divorcio, el regreso al Real Madrid y el infarto que cambió su vida.
Iker Casillas en julio de 2019 en el partido FC Porto contra el Fulham FC en Albufeira (Portugal).
Gualter Fatia via Getty Images
Iker Casillas en julio de 2019 en el partido FC Porto contra el Fulham FC en Albufeira (Portugal).

Desde hace dos años, Iker Casillas dejó de ocupar titulares por sus paradas o sus logros en el mundo del fútbol para pasar a hacerlo sobre su estado de salud, su vida sentimental o su mudanza a Madrid.

El exguardameta cumple 40 años este 20 de mayo todavía con el infarto que sufrió entonces aún muy presente y haciendo frente a su nueva situación personal después de que Sara Carbonero y él anunciasen su separación el pasado 12 de marzo.

El infarto que no olvida

El 1 de mayo de 2019 la vida de Casillas dio un giro. El entonces portero del FC Oporto sufrió un infarto mientras entrenaba, y desde entonces, su vida no ha sido igual. Se retiró del fútbol, lanzó el documental Colgar las alas (Movistar +) sobre su trayectoria futbolística y, sobre todo, su salud se resintió.

El pasado mes de mayo, dos años después del fatídico incidente, el que fuera cancerbero de La Roja sufrió un susto jugando al pádel con unos amigos. Según contó entonces ¡Hola!, sufrió un fuerte dolor en el pecho y notó cómo su corazón se aceleraba por lo que se trasladó al hospital. Finalmente todo quedó en un mal rato y en el centro médico certificaron que no se trataba de ninguna dolencia cardiaca.

Desde el infarto, Casillas celebra cada aniversario del incidente con el mensaje #vivehoyymañanayaveremos. Toda una oda a disfrutar el momento.

Vuelta a la “casa blanca”

Más allá de a título personal, el portero también inició una nueva etapa a nivel profesional. El pasado mes de diciembre el club blanco anunció que regresaría para ser director adjunto general de la Fundación Real Madrid.

En su comunicado, el Real Madrid señaló que Casillas “representa los valores de nuestro equipo y es el mejor portero de nuestra historia” y que es una “leyenda” dentro del club. Este giro de timón en su trayectoria deportiva llegó apenas unos meses después de que dejara a la mitad su carrera para la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).

Iker Casillas en la presentación del documental 'Colgar Las Alas' el 18 de noviembre de 2020 en Madrid.
Carlos Alvarez via Getty Images
Iker Casillas en la presentación del documental 'Colgar Las Alas' el 18 de noviembre de 2020 en Madrid.

El regreso al Real Madrid supone una reconciliación con su salida del club en 2015 cuando anunció la salida del conjunto merengue en una sala de prensa mientras sus compañeros viajaban a Australia y sin ningún tipo de homenaje del equipo, que tuvo que enmendarlo con un acto unos días después.

Separación de Sara

La separación de Iker y Sara rondaba los titulares de los medios desde verano. En agosto, Casillas dio una entrevista a Semana en la que señaló que no había estado muy pendiente de Carbonero cuando ella sufría cáncer de ovario. “He estado de un lado para otro e igual no he estado lo que tendría que haber estado al lado de Sara”, dijo entonces. Pero no fue hasta marzo cuando la pareja anunció su separación. En un comunicado conjunto la pareja pidió “respeto por su intimidad” en un momento de cambio.

Pese a que hacen vida separados y no se les ha vuelto a ver juntos desde la noticia, ambos siguen cuidando y llevando a los niños, Martín y Lucas, al colegio.

Iker y Sara perdieron la magia que enamoró a España entera al ver su beso en el mundial de 2010, pero mantienen una buena relación. No hay más que ver sus perfiles en redes sociales, ambos se comentan las publicaciones de Instagram, se dan likes e incluso Sara le ha felicitado este jueves por su 40 cumpleaños.

Nuevo piso, nueva vida

Uno de los giros más llamativos de su nueva vida en la capital fue la compra de un ático valorado en 3.000.000 euros el pasado mes de agosto, cuando los rumores de separación de la pareja crecían por momentos. Según informó Diez Minutos, se trata de un piso de 300 metros cuadrados frente al Templo de Debod en el distrito madrileño de Moncloa.

Tras anunciar su separación, Casillas se trasladó a este inmueble a vivir y la pareja vendió en agosto su chalet en La Finca, en Pozuelo de Alarcón.

Lo que no ha abandonado Casillas es su pueblo, Navalacruz (Ávila), al que acude cada cumpleaños para una fiesta a la que están invitados todos sus habitantes. Sin embargo, este año se ha tenido que cancelar el evento debido al coronavirus, tal y como apunta Vanitatis. Este mismo medio señala que sí que ha acudido a la localidad a pasar unos días junto a los amigos y su prima, Alba Casillas.

La evolución de Iker Casillas