POLÍTICA
05/02/2020 14:13 CET | Actualizado 05/02/2020 15:31 CET

La pobreza amenaza a 700.000 familias con niños encabezadas por los abuelos

Señala también como vulnerables a las familias lideradas por madres solas, migrantes y trabajadores precarios de grandes ciudades.

EFE
Niño pidiendo en la calle.

La pobreza, como siempre, amenaza a los que menos recursos tienen. El riesgo de vivir en pobreza amenaza con especial virulencia a más de 800.000 familias con niños, especialmente aquellas encabezadas por los abuelos, que suman casi 700.000, aunque también las lideradas por madres solas, migrantes y trabajadores precarios de grandes ciudades.

Por el contrario, hay dos tipos de hogares en los que los menores pueden vivir sin problemas económicos, los de las familias de clase media, que suman casi 4 millones, y media-alta, que llegan a los 300.897, según el informe de Save the Children ‘Familias en riesgo’ presentado este miércoles.

“La pobreza infantil no es un problema marginal”, ha destacado el director general de la organización, Andrés Conde, quien ha recordado que 2,1 millones de menores en España la sufre, la mitad de ellos de forma severa; “ni tampoco es temporal”, puesto que el 80 por ciento de los niños que nace en esa situación “está condenado” a padecerla de por vida. 

Una “anomalía de España”

Y es “una anomalía específica de España” que, a pesar de ser la cuarta economía europea, tiene la mayor tasa de pobreza infantil por detrás de Rumanía, y es el que menos invierte en prestaciones familiares: un 1,3 % del PIB frente al 2,4 % de media de la OCDE.

Save the Children ha llegado a esta conclusión tras analizar las últimas encuestas de condiciones de vida del Instituto Nacional de Estadística (INE), a partir de los cuales ha hecho una radiografía de los seis perfiles de hogares en los que hay algún niño, con el resultado de que aquellos con abuelos, madres solas, migrantes y trabajadores precarios son los más expuestos a la pobreza.

El primero es el más numeroso, con 688.058; se trata de núcleos formados por cinco miembros, tres adultos y dos niños, y cuyo responsable tiene una media de 58,4 años. Siete de cada diez de estas familias son de nacionalidad española y afrontan altas tasas de paro, (el 22 % no trabaja y solo el 25 % lo hace a jornada completa).

También se caracteriza por el bajo nivel educativo de sus integrantes y por las importantes carencias a las que deben hacer frente: el 65,1 % no puede asumir gastos imprevistos y una de cada cinco pasa frío en invierno, ha explicado la experta en pobreza de la ONG Gabriela Jorquera.

Pero son las familias monoparentales (en el 90 % de los casos monomarentales) en situación de pobreza las más vulnerables. En nueve de cada diez casos, los 56.019 hogares analizados están formados por mujeres españolas con dos hijos a cargo que viven de alquiler en grandes ciudades y que tuvieron a sus hijos cuatro años antes de media que el resto de la población.

Como en el anterior, presentan un bajo nivel educativo (solo el 72 % ha completado 3º de la ESO) y altas tasas de desocupación (seis de cada diez no trabaja y una de cada cinco lo hace a tiempo parcial); tampoco pueden pagar imprevistos como la rotura de una nevera o unas gafas para sus hijos, no se pueden permitir el consumo de carne o pescado y se retrasan en el pago de las facturas.

Los migrantes perciben menos rentas que la media

En el perfil de hogares liderados por trabajadores de origen extranjero se han incluido a un total de 85.276 familias compuestas por dos adultos y dos niños, que cuentan con un nivel de estudios medio-alto (el 45,9 % tienen estudios superiores). La mayoría trabajan a jornada completa, pero perciben unas rentas de 968 euros, 209 menos que la media.

Según el estudio, este grupo no presenta carencias materiales ‘llamativas’, aunque un tercio paga con retraso las facturas asociadas a la vivienda.

Por último, los menores que viven en 21.000 familias con trabajadores precarios en grandes ciudades también están más expuestos a la pobreza. Se trata de hogares de, al menos, cinco miembros, que en su inmensa mayoría solo han alcanzado un nivel de 3º de la ESO y, en el 41% de los casos, con trabajos parciales.

Ante esta situación, Save the Children ha vuelto a insistir en la necesidad de que el Gobierno asuma en este momento de elaboración de los Presupuestos Generales del Estado medidas sociales “eficientes”, inversiones “decididas” y, sobre todo, “ambición y prioridad política”.

Por ejemplo, según ha enumerado Catalina Perazzo, directora de Sensibilización y Políticas de Infancia, es urgente ampliar la prestación por hijo a cargo hasta los 100 euros mensuales o definir el concepto de familia monoparental.

“Estamos acostumbrados a que a pesar de los acuerdos de Gobierno, los niños decaen en la lista de prioridades rápidamente”, ha censurado Conde, quien ha pedido que de una vez “las palabras se transformen en presupuestos”.