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03/12/2021 06:01 CET | Actualizado 03/12/2021 06:01 CET

La tropa de Inés Arrimadas lucha contra su propio desempleo

Encontrar un hueco en el panorama actual y convencer a los votantes de que pueden resultar útiles es su gran reto.

Europa Press News via Europa Press via Getty Images
Miguel Angel Gutierrez e Ines Arrimadas en la manifestación contra la modificación de la Ley Mordaza.

Perdemos la noción del tiempo. Hace menos de cinco años que Pedro Sánchez y Albert Rivera firmaron el Pacto del Abrazo, nonato luego, “un pacto de Gobierno de progreso y reformista”, decían. “Albert podría ser hoy vicepresidente del Gobierno y Ciudadanos tener seis ministros, pero no quiso”, explica uno de los hombres fuertes de Rivera entonces, hoy ya fuera del partido. Todas las encuestas señalan su posible desaparición en las próximas elecciones generales. Antes, se irá dejando lo poco que queda de él en municipales y autonómicas. 

El sociólogo y politólogo Pablo Simón, lo ve claro. “Tienen muy difícil sobrevivir. Del 6% que mantienen ahora, entre el 40 y el 45% de esos votantes se van al PP, además les perjudican las circunscripciones pequeñas. Yo creo que más de un diputado por Madrid no van a tener”. 

¿Es esa la razón por la que, cada vez más, los representantes que sobreviven al desastre de la fuerza que lideró Rivera —hoy desaparecido en combate, para cabreo de sus antiguos correligionarios y millones de votantes— se echan más al monte de la mano de Vox y del PP? ¿Buscan integrarse en esos dos partidos, si Ciudadanos desaparece, al estilo Toni Cantó? Depende de los casos. 

No está nada claro que al PP le sume fichar a gente de Ciudadanos después de las eleccionesPablo Simón.

“No está nada claro que al PP le sume fichar a gente de Ciudadanos después de las elecciones. Andalucía va a ser el primer lugar a examen —si se celebran las elecciones en primavera—. Recordemos que la alianza PP-Ciudadanos en el País Vasco no funcionó. Quizá en Madrid traten de fichar a Begoña Villacís, o en Andalucía a Juan Marín. Ya estuvo en el Congreso del PP de hace unas semanas”, resalta Simón. “Tampoco se han integrado tantos en las filas del PP, lo que pasa es que han hecho ruido porque les beneficiaba”, asegura un diputado de Ciudadanos. 

En este contexto, las intervenciones del diputado Guillermo Díaz, dispuesto a mantener viva a ETA a toda costa, apoyando la estrategia de Vox que también sigue el PP de Pablo Casado, no dejan de llamar la atención; la irritación creciente de una Inés Arrimadas cada día más alterada —quién lo iba a decir de la brillante y pausada abogada de hace cuatro años, esperanza de los liberales— compitiendo en agresividad con los de Abascal a la hora de mantener viva a ETA, lleva a pensar a los politólogos y a otros diputados de la derecha que “lo que están haciendo algunos es prepararse el futuro, como el chiringuito de Toni Cantó”, explica una señoría popular. 

A menudo al público y a la prensa se nos olvida que, para la mayoría de los diputados, su escaño en el Congreso es su puesto de trabajo. Fuera hace mucho frío y como todo el mundo, tienen familia a la que mantener.

En esta sociedad polarizada hace más falta que nunca un partido liberal capaz de llegar a acuerdos con PSOE y PP para poder avanzarMiguel Gutiérrez.

Pero los hombres de Arrimadas se defienden. Miguel Gutiérrez asegura que las encuestas no muestran peores datos y que, tarde o temprano, los votantes se van a dar cuenta de que “en esta sociedad polarizada hace más falta que nunca un partido liberal capaz de llegar a acuerdos con PSOE y PP para poder avanzar. Estamos convencidos de que vamos a remontar, porque los populismos y los nacionalismos van a acabar hartando a los ciudadanos”. 

Para Guillermo Díaz, el diputado que en las últimas semanas ha encontrado su hueco en los medios atacando al Gobierno de Sánchez con lo de que pactan con los herederos de ETA y traicionan a las víctimas —sus intervenciones ocasionaron las réplicas de los socialistas vascos Odón Elorza y ayer de Patxi López— ellos no han cambiado. “Por favor, revisad la visita de Albert Rivera a Alsasua para defender a los guardias civiles que recibieron las palizas. Si ETA ha desaparecido hace 10 años, el franquismo hace 50, y lo siguen utilizando” afirma Díaz con rotundidad, sin moverse de la línea de intervención que mantiene en la tribuna. 

“Es la misma ley que defendió Miguel Gutiérrez, solo que tenemos estilos diferentes. Esto no es una postura para salvar a Ciudadanos (de los datos de las encuestas) y lo que digo responde a la creencia de todos mis compañeros”, insiste Díaz, quien es abogado y antes de ser político trabajaba en la industria del cine. Asegura que, después de las elecciones, seguirá en C´s.

Para su asistencia a la manifestación de la Policía y la Guardía Civil contra la reforma de ley de Seguridad Ciudadana, también hay respuesta. “Este partido siempre ha apoyado a las fuerzas de seguridad, desde el primer momento. Es lógico que estuviéramos nosotros”, señala Miguel Gutierrez. 

Encontrar un hueco en el panorama actual y convencer a los votantes de que pueden resultar útiles, es su gran reto. Porque en el análisis que se hace internamente de la debacle que obligó a dimitir a Albert Rivera se repite siempre, hables con quien hables, el que “los votantes interpretaron que no habíamos usado sus votos útilmente”. Para eso necesitan demostrar que con los que tienen ahora son capaces de influir en la toma de decisiones clave. 

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