INTERNACIONAL
04/03/2021 15:36 CET | Actualizado 04/03/2021 15:36 CET

La UE alerta del creciente intento de fraudes de hasta 14.000 millones por vacunas "fantasmas"

La Oficina Europea de Lucha contra el Fraude advirtió hace semanas de estos hechos, pero los estafadores se están multiplicando.

Julian Stratenschulte/picture alliance via Getty Images)
Uno de los viales utilizados en la UE

La carrera por encontrar un remedio al coronavirus no solo se disputa en los laboratorios y en los despachos. La Unión Europea ha alertado del creciente intento de fraudes millonarios para vender vacunas “fantasma” a los Gobiernos de sus países miembros. En concreto, la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) ha detectado ofertas por alrededor de 1.000 millones de dosis, lo que supondría hasta 14.000 millones de euros 

Según informa El País, el Gobierno de la República Checa ha vuelto a denunciar, ya van dos veces en un mes, ofertas de un presunto intermediario para comercializar vacunas de AstraZeneca. Uno de los contactos que habría intentado hacer negocios con ellos también lo habría probado con hasta tres miembros distintos de la UE, incluido Italia.

El origen de estos intermediarios o negociadores se sitúa fuera del territorio comunitario y, en la mayoría de los casos, son sociedades inactivas que se reactivan para intentar la transacción “fantasma”. Una vez consumado el pago inicial, estas desaparecerían, apunta el organismo.


La OLAF reconoce haber recibido “muchos informes de fuentes gubernamentales” tras llegarles ofertas de “intermediarios” para vender grandes cantidades de vacunas. El organismo ya lanzo una seria alerta en febrero al respecto, pero el efecto no ha sido disuasorio en absoluto. Al contrario, reconocen que la presencia de estas figuras se habría multiplicado en las últimas semanas. 

Esto decía el informe de la OLAF del 15 de febrero:

Estas ofertas vienen en muchas formas diferents. Por ejemplo, los estafadores pueden ofrecer vender grandes cantidades de vacunas, entregar una muestra para guardar el primer anticipo y luego desaparecer con el dinero. Pueden entregar lotes de vacunas falsas. O pueden pretender falsamente representar un negocio legítimo y afirmar estar en posesión o tener acceso a vacunas. 

 

Todas estas afirmaciones tienen una cosa en común: son falsas. Son engaños organizados para defraudar a las autoridades nacionales que buscan acelerar el ritmo de la vacunación para mantener seguros a sus ciudadanos. Deben detenerse lo más rápido posible. 

El ruido de fraude se hace más fuerte ahora que algunos países europeos están empezando a moverse por su cuenta ante los problemas en la estrategia comunitaria de vacunación, algo que sí está permitido en la UE. Por ello, la Comisión Europea pide no salirse de los canales oficiales de negociación entre la Unión Europa y los laboratorios con los que hay contratos firmados.