INTERNACIONAL
21/06/2019 08:47 CEST | Actualizado 21/06/2019 08:48 CEST

La UE no logra pactar la renovación de cargos

Convocan una nueva cumbre el 30 de junio.

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Los líderes de la Unión Europea (UE) fracasaron este jueves en su intento de cerrar un acuerdo sobre la renovación de la jefatura de sus principales instituciones y convocaron una nueva cumbre el 30 de junio para consensuar los nombres antes de que empiece a funcionar la nueva Eurocámara.

El objetivo de la primera jornada de la cumbre celebrada hoy en Bruselas era decidir quienes ocuparán la presidencia de la Comisión Europea, la del Consejo Europeo, el cargo de alto representante para la Política Exterior Comunitaria y la presidencia del Banco Central Europeo, un puesto este último que responde más a criterios técnicos que políticos pero que se ha incluido en el paquete.

“No hubo una mayoría para ningún candidato. El Consejo Europeo acordó que es necesario tener un paquete reflejando la diversidad de la UE. Nos reuniremos de nuevo el 30 de junio”, explicó el presidente del Consejo, Donald Tusk, en una rueda de prensa al término del encuentro.

Tras abordar a primera hora de la tarde los puntos relativos a asuntos exteriores o cambio climático, los líderes de los Veintiocho celebraron una cena centrada en el reparto de cargos, a puerta cerrada, sin asesores ni teléfonos móviles, que se prolongó unas cuatro horas sin conseguir forjar un consenso.

Pese a que en los últimos días y horas los contactos entre jefes de Gobierno, familias políticas y con el Parlamento Europeo se han intensificado, el encuentro comenzó ya con pocos visos de permitir un acuerdo que debe conseguir un difícil equilibrio entre familias políticas, países del norte y sur, este y oeste, y de género.

El Partido Popular Europeo (PPE), ganador de los comicios europeos, reclama la presidencia de la Comisión Europea y respalda para ello al alemán Manfred Weber, su cabeza de lista -“Spitzenkandidat” en la jerga comunitaria- en las elecciones.

Por su parte, el candidato socialista es el vicepresidente de la Comisión, el holandés Frans Timmermans, mientras que la liberal es la comisaria danesa de Competencia, Margrethe Vestager.

Ninguno de ellos logró este jueves el apoyo mayoritario de los líderes, pero esto no significa que hayan quedado automáticamente fuera de la contienda.

“Necesitamos más tiempo para discutir todo el panorama y por eso volveremos sobre tema a finales de junio. Hoy es demasiado pronto para prejuzgar nombres y puestos”, dijo Tusk.

“Estoy convencido de que el proceso en curso, el ’Spitzenkandidaten”, no ha llegado a término, pero veremos qué dice la autopsia”, añadió el todavía presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

Para el presidente francés, Emmanuel Macron, opositor a este sistema y en particular a Weber, los tres candidatos han quedado descartados al menos para la presidencia de la Comisión Europea y esto permitirá explorar otros nombres para el cargo.

“El proceso en cierto modo estaba bloqueado porque las familias políticas se consideraban deudoras de sus acuerdos iniciales. Esta noche se han levantado, lo que permite relanzar un proceso”, afirmó.

Macron insistió en la falta de apoyo a Weber, compañero de partido y candidato de la canciller alemana, Angela Merkel, que cuenta sin embargo con el rechazo de socialistas y liberales, también en el Parlamento.

En las quinielas para los diferentes cargos aparecen los nombres del negociador europeo del “brexit”, el conservador francés Michel Barnier; el primer ministro belga, Charles Michel; el holandés, Mark Rutte; la excomisaria europea y actual directora general del Banco Mundial, la búlgara Kristalina Georgieva, o la presidenta de Lituania, Dalia Grybauskaite.

Sin embargo, los líderes se han cuidado mucho de anticipar nombres y todos insisten en que es clave que los elegidos tengan el apoyo del Parlamento Europeo, con el que buscan evitar un choque a toda costa.

“Necesitamos una posición común con el Parlamento Europeo. Todos éramos conscientes de esto”, dijo Angela Merkel.

La mandataria alemana destacó que la división constatada hoy es reflejo de lo que ocurre en la Eurocámara, que tras las elecciones quedó más fragmentada que en la anterior legislatura y eso obliga a populares, socialistas y liberales a pactar.

El objetivo de los líderes sigue siendo encontrar un acuerdo antes del próximo 2 de julio, cuando se celebrará la primera sesión del nuevo Parlamento Europeo, en la que los eurodiputados elegirán a su presidente.

Hasta el 30 de junio Tusk proseguirá los contactos. La cumbre del G20 programada para los días 28 y 29 de este mes en Osaka (Japón) y a la que van a acudir los líderes comunitarios y de los principales Estados proporcionará una ocasión para tomar el pulso de la situación. 

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