La víctima en la fosa y el verdugo, en La Macarena: el lastre perpetuo en el homenaje a Infante

El fusilamiento del padre de la Patria andaluza, en agosto de 1936, sigue siendo una herida abierta: su cuerpo espera en Pico Reja, el enterramiento con unos 1.300 muertos.
Ofrenda floral dentro del acto de homenaje organizado por la Fundación Blas Infante, al considerado Padre de la Patria Andaluza, ayer en Sevilla.
Ofrenda floral dentro del acto de homenaje organizado por la Fundación Blas Infante, al considerado Padre de la Patria Andaluza, ayer en Sevilla.
Raúl Caro / EFE

La petición de que los restos del general franquista Gonzalo Queipo de Llano salgan de la Basílica de la Macarena de Sevilla ha planeado sobre el homenaje a Blas Infante, que este miércoles se celebró en el lugar donde fue asesinado, el 10 de agosto de 1936, el considerado como padre de la patria andaluza.

Al acto de homenaje en el kilómetro 4 de la carretera de Carmona, a las afueras de Sevilla, han asistido representantes de la Fundación Blas Infante y de todos los partidos andaluces con representación parlamentaria, excepto Vox.

Blas Infante, ideólogo del andalucismo político, fue fusilado en este lugar cuando las tropas franquistas comandadas por Queipo de Llano ya se habían hecho con el poder en Sevilla.

El portavoz de Por Andalucía, Juan Antonio Delgado, ha pedido que se cumpla la ley de Memoria Democrática y se retiren los restos del general franquista del templo sevillano, porque “no habrá normalidad democrática mientras los verdugos estén enterrados bajo los altares y el padre de la patria andaluza en una fosa común”.

En esa línea, el diputado socialista Rafael Recio ha criticado que la “falta de compromiso y conciencia” con la ley ha impedido que hasta ahora se lleve a cabo el desalojo de los restos.

A este asunto se ha referido también la líder de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, que ha lamentado que “el asesino de Blas Infante sigue enterrado con todos los honores en la Macarena, incumpliendo todas las leyes, al tiempo que Blas Infante sigue en una fosa común”.

En el acto de homenaje, el nieto de Blas Infante y vicepresidente de la Fundación que lleva su nombre, Javier Delmás Infante, ha agradecido “el cariño” con el que se trata la memoria de su abuelo.

Con la presencia de medio millar de personas aproximadamente, la cita ha servido para recordar que aquel día mataron “al hombre, pero su sangre hizo fructificar su ideal”, como ha señalado su nieto, que ha sido el primero en depositar un ramo de flores a los pies del monumento a su abuelo.

Un acto en el que se han escuchado pitos y algunas personas se han vuelto de espaldas cuando le ha tocado depositar su ramo a la delegada de la Junta de Andalucía en Sevilla, Susana Cayuelas, por lo que la organización ha pedido respeto, sin que se reprodujesen los pitos cuando le ha tocado el turno al portavoz parlamentario del PP, Toni Martín.

Antonio y Ramón Sánchez

El ADN de la memoria