INTERNACIONAL
15/03/2020 16:34 CET

Las bicis en París toman el pulso de la campaña de las municipales

Los comicios se mantienen a pesar de la crisis por la pandemia de coronavirus.

Imagen de archivo de bicicletas en París

Las bicis ganan cada vez más adeptos entre los habitantes de París y, si bien hace algunos años ocupaban poco espacio en el debate político, se han metido de lleno en la campaña de las próximas elecciones municipales a dos vueltas del 15 y 22 de marzo.

Los comicios se mantienen a pesar de la crisis por la pandemia de coronavirus. Así lo anunció el jueves el presidente Emmanuel Macron en un discurso sobre las medidas para frenar su expansión (Francia suma más de 2800 casos y más de 60 muertes). Pidió, eso sí, que se respeten los consejos para protegerse del virus durante la votación.

La actual alcaldesa saliente, la socialista Anne Hidalgo, que busca convertir la ciudad en la “capital de la bici”, se medirá en la carrera a la alcaldía con sus dos principales oponentes Rachida Dati (Los Republicanos) y Agnès Buzyn (La República en Marcha), que no creen necesario borrar el coche del paisaje urbano.

La Ciudad de las Luces, de algo más de dos millones de habitantes, se ha
metamorfoseado en los últimos años, siguiendo la estela de la actual transición ecológica y la tendencia a hacer las urbes más humanas. Actualmente, la capital francesa cuenta con algo más de 1.000 kilómetros de itinerarios para bicis, fruto del plan vélo de la inquilina del Hotel de Ville —lanzado en 2015 y que debía finalizar este año— para impulsar alternativas al automóvil.

Anne Hidalgo, de 62 años, que fue elegida en 2014 primera mujer alcaldesa de París, encabeza las encuestas con entre un 23% y un 25%. Con la ecología como prioridad, si es reelegida, promete que todas las calles estarán habilitadas para vélos de aquí a 2024.

La socialista de origen español fue criticada por haber realizado tarde su famoso plan, prácticamente hacia el final de su mandato, pero, según el ayuntamiento, el uso de los pedales se disparó más de un 54% en un año (entre septiembre de 2018 y septiembre de 2019).

Por su parte, Rachida Dati, exministra de Justicia de Sarkozy, y Agnès Buzyn, candidata del presidente Emmanuel Macron, apuestan por hacer compatibles todos los medios de transporte y tildan su nuevo proyecto de “ecología punitiva” que discrimina a gran parte de los parisinos.

¿París sin coches?

“Una ciudad ‘100% bici’ no es una ciudad que excluye los otros modos de
desplazamiento, sino una ciudad en la que la bici tiene toda su cabida”, asegura por email Christophe Najdovski, vicealcalde encargado de transportes.

La candidata conservadora Rachida Dati, de 54 años, muy igualada con Hidalgo en los sondeos, habla de “caos y anarquía” en la capital y de la necesidad de “restablecer el orden”. “No es razonable prometer cero coches y 100% bicis” en una urbe como París, afirma en su programa.

La actual alcaldesa se ha propuesto seguir reduciendo la presencia de coches y mejorar la calidad del aire. Desde 2014, la contaminación ha disminuido un 15%, según el ayuntamiento.

Para ello pretende crear un Vélopolitan (juego de palabras entre bici y metropolitano), originalmente una propuesta de las asociaciones de bicis, a la que también se han adherido otros candidatos como Los Verdes. Se trata de una red de carriles de 170 kilómetros que retoma el trazado del metro en la superficie, para lo que invertirá 250 millones de euros.

También plantea suprimir 60.000 plazas de aparcamientos por donde pasará esta red y crear además 10.000 nuevos estacionamientos para bicis, como los véloboites (una especie de casetas cerradas), que ya son visibles en algunas zonas.

Hija de inmigrantes marroquíes, Dati acusa a Hidalgo de “pensar París de manera aislada”, olvidando a repartidores, artesanos, o familias, que no podrían desplazarse, según ella, sin un coche.

“El coche no es un lujo para un cierto número de parisinos (…) ¿Cree usted que puede subir a sus padres ancianos o sus hijos a un manillar de bici? ¿Qué artesano va a guardar su caja de herramientas en un patinete? Es absurdo”, reaccionó en la cadena de televisión BFMTV a finales de enero.

Desde París en Selle, asociación que promueve el uso de las bicis, subrayan que la idea es “fomentar soluciones alternativas al automóvil”. “El reto no es tanto que no haya ningún coche sino tener solo los necesarios”, matiza por teléfono su portavoz, Jean-Sébastian Catier.

La transición ecológica es una evidencia pero el método de Anne Hidalgo es brutal

“La transición ecológica es una evidencia pero el método de Anne Hidalgo es brutal”, declaró recientemente en la cadena BFMTV la candidata del partido presidencial, Agnès Buzyn (alrededor del 20% de intención de voto).

Aunque no se opone al Vélopolitan, la exministra de Sanidad de Macron, de 58 años —que se sumó tarde a la campaña después de que el anterior candidato se retirara debido a un escándalo por un vídeo de carácter sexual—, apuesta sobre todo por una convivencia segura entre vehículos.

Al igual que la aspirante de Los Republicanos, que sugiere por ejemplo la creación de vías distinguibles por colores o con indicaciones fluorescentes para las bicis.

Transformación

Si bien en París todavía reinan los atascos, y los ciclistas a veces se la juegan entre los coches o los autobuses, la infraestructura ha mejorado y el uso de las bicis se duplicó en la región parisina y triplicó en la capital en los últimos diez años, apunta Paris en Selle.

Solo en 2018 se realizaron 840.000 desplazamientos en vélo.

La huelga en los transportes del pasado diciembre por la reforma de las pensiones marcó además un giro, -inevitablemente muchos optaron por las bicis- con un aumento del “175% con respecto a antes del paro”, indica Christophe Najdovski.

La transformación de la ciudad se aceleró cuando Hidalgo accedió a la alcaldía y retomó los proyectos iniciados previamente de peatonalización de los márgenes del Sena, y continuó en el último año cuando se hizo más visible su plan (aunque solo se ha realizado en un 50%, según Paris en Selle).

De acuerdo con esta asociación, 2018 fue un año histórico con un 23% más de carriles - frente a un 4% en 2017-, muchos de ellos instalados en las principales arterias, como en los Campos Elíseos, una de las avenidas con más tráfico y antes impracticable para los ciclistas. Igualmente, se le ha quitado gran espacio a los coches en vías comerciales como la rue de Rivoli, con un carril para bicis de doble sentido, o en la plaza de la Bastilla.

Aunque el plan vélo se haya realizado tarde, “estamos satisfechos porque realmente ha cambiado el lugar de la bici en París”, comenta Jean-Sébastian Catier.

El final de 2018, por el contrario, fue amargo para los usuarios del servicio municipal Velib’, que desde su creación en 2007 goza de gran popularidad. El cambio de empresa que lo gestiona incluyó el reemplazo de estaciones y de bicis y generó grandes retrasos en su total implantación —hasta bien entrado 2019—, así como nuevos planes de suscripción, con el consiguiente enfado de sus abonados, unos 346.000 en la actualidad.

Con todo, Cristophe Nadjovski defiende que una ciudad “100% bici” está lejos de ser una utopía, pues “ciudades como Copnehague o Ámsterdam abrieron el camino a esta transformación. En los años 70, ¿quién hubiera imaginado que estas ciudades, con tantos automóviles entonces, se hubieran transformado hasta este punto?”.