POLÍTICA
11/09/2020 07:07 CEST | Actualizado 11/09/2020 13:45 CEST

Las cinco veces que el "diputado por Ávila" fue más que eso durante la Kitchen

El líder popular dijo que no tenía responsabilidades durante los años de supuesto espionaje a Bárcenas, pero ya era imagen del partido.

ALBERTO DI LOLLI via Getty Images
Pablo Casado, en el Congreso, el pasado 3 de junio.

El flujo constante de información pone las cosas difíciles a la memoria y los políticos lo saben. Si es difícil acordarse de quién dijo qué durante los primeros días del estado de alarma, lo es mucho más rememorar qué contaba Pablo Casado entre 2013 y 2015, el lapso durante el que, según el juez Manuel García Castellón, el Ministerio del Interior, con el popular Jorge Fernández a la cabeza, espió presuntamente al extesorero del PP Luis Bárcenas para ocultar documentos comprometedores relacionados con dirigentes de la formación.

El hoy presidente del PP se escudó este martes en que en aquellos años él “era diputado por Ávila” y no tenía “responsabilidades en el PP” para desligarse de  las revelaciones de la operación Kitchen, que no piensa valorar “hasta que no haya sentencia”. Pero, ¿qué decía el líder del PP entre 2013 y 2015? ¿Era solo un “diputado por Ávila” o tenía más responsabilidades?

Entre esos años, los del seguimiento a Bárcenas, Casado fue en el Congreso portavoz adjunto de la Comisión de Asuntos Exteriores, vocal de la Comisión de Justicia, portavoz de la Comisión Mixta para la Unión Europea y vocal de la Comisión de Asuntos Exteriores. Entonces, su rostro ya se empezó a ver en los medios de comunicación argumentario en boca.

El 13 de diciembre de 2014, en La Sexta, [a partir del minuto 02.21] defendió el legado económico del expresidente José María Aznar, criticó el de José Luos Rodríguez Zapatero, a quien llamó “desastre”, y auguró que Mariano Rajoy sería “el nuevo milagro económico español”. Aquella fue una de sus primeras intervenciones en televisión y empezó fuerte defendiendo a los jefes.

El 10 de febrero de 2015, en Los Desayunos de TVE, el entonces portavoz del Comité Nacional de Campaña respondió tajante a una pregunta de la periodista María Casado en la que salió a relucir el nombre de Luis Bárcenas, ya fuera del partido [a partir del minuto 03.54]: “Nadie podrá decir que el PP no ha actuado de forma tajante y previniendo que eso no va a suceder nunca más”.

El hoy presidente del PP siguió en esa entrevista dando la cara por las siglas del partido: “Los españoles estamos hartos y los primeros, en este caso Bárcenas, los afiliados al PP, que somos 800.000 personas. [...] Evidentemente, hay garbanzos negros en todas partes. Lo que se puede preguntar al político es cómo reaccionas ante un caso de corrupción. Nosotros ya hemos dicho cómo hemos reaccionado: con humildad y firmeza”.

Casado continuó hablando del extesorero del partido cuyo fantasma sigue haciendo ruido en Génova, 13: “Le decimos: explique de dónde viene el dinero. Eso es lo que a todos nos preocupa. Si algo ha dicho tanto el escrito de acusación de los fiscales, como el auto de instrucción del juez, como el informe de la abogacía general del Estado es que el PP en caso de ser responsable civil, ya se verá, será responsable únicamente a título lucrativo”. 

En un momento de esa conversación en el programa matutino de TVE, Casado enumeró todos los casos que, por entonces, también resonaban en los medios de comunicación sobre el partido de Pablo Iglesias. “En Podemos, sin haber gestionado un solo euro público, ya hay cinco casos de corrupción”.

“Hemos visto el caso de la beca en Málaga del señor Errejón; hemos visto el caso del señor Alegre, que es patrono de la Fundación CEPS junto con el señor Errejón y el señor Iglesias que recibieron 3,7 millones de euros de los regímenes bolivarianos de Venezuela, Bolivia y Ecuador. El tercero es La Tuerka, que tenían facturas de Irán y pagos en B a los trabajadores. El cuarto ha sido el caso Monedero”, contó el hoy presidente del PP. El problema es que esas causas quedaron en nada en la Justicia.

El 20 de abril de 2015, en Zaragoza Televisión, Casado se sentó en el plató de la cadena aragonesa. La conductora del programa le preguntó por la detención de Rodrigo Rato, el exministro de Economía del PP y ex director gerente del Fondo Monetario Internacional. De nuevo, le tocó al “diputado por Ávila” limpiar la mancha de corrupción que tenía su partido [a partir del minuto 03.17].

“El mensaje a todos los españoles es que la Justicia funciona y que no mira ni apellidos ni colores. Nosotros pensamos que las explicaciones que tiene que dar el señor Rato ojalá sean convincentes y esperamos que así lo sean, que esto responsa a una herencia familiar y que haya una explicación de por qué ese dinero no estaba en España. Pero si no es así, nosotros iremos igual de firmes con él que como hemos sido durante esta legislatura con aquellas personas que no habían cotizado en España”, lanzó entonces Casado.

Cuando el presidente del PP llegó a la vicesecretaría de comunicación del partido, el 19 de junio de 2015, tuvo que dar de nuevo la cara por la corrupción. “A nosotros, quien nos lo ha hecho lo ha pagado, lo hemos cesado”, dijo en su estreno como rostro emergente de la formación. Aseguró que desde el Gobierno de Rajoy se ha izo lo suficiente para combatir las malas prácticas. “Las leyes que hemos sacado contra la corrupción no tienen parangón en toda Europa”, dijo. Mientras, su partido presuntamente desde el Ministerio del Interior y con cargo a fondos públicos, espió a quien podía destruir el PP. Sus papeles demostraron la ‘caja B’, quién sabe qué más tenía en su poder.

El 31 de octubre de 2015, Casado aseguró en un acto en Galicia junto a Ana Pastor y Alberto Núñez Feijóo que su partido era “incompatible con la corrupción”. “Al presidente no le ha temblado el pulso. Cuando ha encontrado un caso de corrupción en nuestras filas lo ha expulsado, lo ha cesado y lo ha denunciado ante los jueces, cuando otros partidos lo que hacen es aforarlo”, dijo.

El desembarco del presidente del PP en el Congreso como representante fue en 2011. Ese año, efectivamente, logró el acta de “diputado por Ávila” en las elecciones generales del 20-N. Meses antes se empadronó en el municipio abulense de Las Navas del Marqués y cerró de manera simbólica la candidatura municipal del PP en las municipales de ese mismo año.

Hacia arriba también en Génova

Las apariciones de Casado en los medios crecieron al mismo ritmo que ascendió en el organigrama del partido. El presidente del PP fue reelegido en 2008 máximo responsable de las Nuevas Generaciones pero terminaría su periplo al frente de la organización en 2013.

Entre 2013 y 2015, los años del supuesto espionaje a Bárcenas, Casado empezó a escalar y se convirtió en asesor y mano derecha de Carlos Floriano, entonces vicesecretario de organización del PP. En 2015 llegó a la portavocía del Comité Nacional de Campaña para las elecciones municipales y autonómicas de ese año. El 19 de junio fue nombrado vicesecretario de comunicación del partido.

Ese comité de campaña estuvo dirigido por el propio Floriano, quien quiso sacar provecho de la percha de Casado, joven y rápido en la oratoria. Fueron los años de la primera renovación del PP que acometió el expresidente Mariano Rajoy para afrontar el ciclo electoral que abrieron las elecciones del 20 de diciembre de 2015 y que reventaron el sistema de partidos con la fuerte irrupción de Podemos y Ciudadanos. 

En ese tiempo, el goteo de casos de corrupción que salpicaban al PP era constante. ‘Púnica’, ‘Gürtel’, ‘Lezo’, y, por supuesto, el ‘caso Bárcenas’. El Gobierno de Mariano Rajoy terminó cayendo en 2018 por una moción de censura tras hacerse pública la sentencia de ‘Gürtel’, que condenó al PP y acreditó la ‘caja B’ del partido. Poco después Casado llegó a la presidencia del partido. Ahora es el máximo responsable, pero antes no ocupó un simple escaño. Fue más que un “diputado por Ávila”.

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