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29/11/2020 11:46 CET | Actualizado 29/11/2020 11:46 CET

Las siglas importan

Estimado secretario general, llame al orden al Sr. Iglesias o nuestro partido desaparece a la francesa.

PABLO BLAZQUEZ via Getty Images
El presidente, Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados. 

Estimado secretario general, declaró que las únicas siglas que importaban eran las de PGE. Las demás, en su opinión, no tanto. Ponga orden en nuestro partido, en torno a las siglas y a nuestra andadura a la podemizacíon. Lo único en lo que estoy de acuerdo con el Sr. Iglesias es en que debe, al ser miembro de la coalición, estar en la comisión del reparto de los fondos europeos. Una rectificación justa del presidente. El problema es: ¿en qué forzará al presidente? Espero que el Sr. Iglesias no desenfunde, municionado de fondos, contra el Ibex 35. Un grupo imprescindible en la creación de empleo.

Los PGE podían haber salido adelante sin Bildu, con la suma añadida de Ciudadanos, Más País, Compromís, Teruel existe, los canarios y los cántabros. Claro que exilar a Cs del consenso deriva en una mayor polarización de la patria, en lo que machaca el Sr. Iglesias y que revela su lado trumpista. Y las siglas importan. Bildu es un entramado de organizaciones donde manda Sortu, los más duros de ETA en excedencia. El pacto de los PGE, muñido en la olla de UP y Bildu, se mire como se mire, blanquea la narración de ETA. Cierto es que a Rafael Simancas le robaron la Presidencia de la Comunidad de Madrid dos tránsfugas comprados, de los antaño llamados renovadores por la base del PSOE. Cierto también que eso le ha vestido de resquemor y le ha convertido en un estómago abultado. Suele aparecer en los telediarios hablando con miembros de otras fuerzas, aunque nunca se comenta el porqué. ¿Chamullan de la compraventa conciliando lo que sea que fuere? Cuando declara que las víctimas de ETA han sido “asesinatos políticos” obvia que los terrorismos carecen de política, ya que su fin es la dictadura de la sangre. Simancas es el primero de los socialistas en podemizarse.

Al igual que a García Page, en el asunto de Bildu me dan arcadas.

Puede que de final de legislatura UP haya masticado de tal manera a nuestro partido que nuestra rosa roja sea morada a causa de los puñetazos

Pido a mi secretario general que ponga orden, pues mi secretario de Organización sale diciendo que no se ha pactado con los bilduetarras y pocos días después se pacta. Con que el presidente rechace a Bildu pasado el trago de la aprobación de los PGE se entendería mejor. A nuestro presidente le parece fatal la exaltación y las manifestaciones de recibimientos a etarras en sus pueblos. Con no permitirlas o con que la fiscalía las lleve a los juzgados por enaltecimiento del terrorismo o sus autores (articulo 578 del Código Penal) sería suficiente. Cuando a un presidente algo le parece fatal y posee los instrumentos para enmendarlo y no lo hace, pierde credibilidad, un mal secular de cualquier  presidente. Pero a fin de cuentas, mejor un presidente progresista en el poder que la derechona, de salida. Puede que de final de legislatura UP haya masticado de tal manera a nuestro partido que nuestra rosa roja sea morada a causa de los puñetazos.

El segundo podemizado es el exministro de Educación de González, José María Maravall. Nada que opinar sobre que sea hijo de un fascista de alto copete o brebaje. Lo que mosquea es que siempre fue un elitista y un político de tan poco fuste que Alfredo Pérez Rubalcaba tuvo que sacarle a menudo las castañas del fuego. Mindundeaba en su ejercicio y mindundea en sus declaraciones. Ha puesto a parir a Alfonso Guerra por sus declaraciones en RTVE. Y eso que Guerra estuvo prudente y jamás atacó la figura del presidente, aunque sí abordó a los podemitas con una elegancia de esgrimista. Yo, en cambio, la hubiera emprendido a sablazos dialécticos en el buque que según las encuestas hace aguas.

Se resisten a la podemización, sin embargo, los ministros Campos Moreno, Robles, Calviño e Illa, entre otros

La gravedad recae en la tercera podemizada, la ministra Celaá, precisamente por ser miembro del gabinete. Estoy de acuerdo en la mayoría de los vectores de la ley de educación. Discrepancias: Lo de lengua vehicular, que espero tumbe el TC. Que se pase de curso con demasiados suspensos, lo que significa expulsar de nuestro sistema a la excelencia y abocarlo a la ruina. Que en las CCAA solo el 60% de las asignaturas sean comunes fomenta la desigualdad de oportunidades de futuro, y un porcentaje menor en las mal denominadas históricas. Hay un número importante de colegios concertados ajenos a la Iglesia. Meterlos en el mismo saco perjudica a la clase trabajadora que con denodado esfuerzo escoge la mentada educación. Se resisten a la podemización, sin embargo, los ministros Campos Moreno, Robles, Calviño e Illa, entre otros.

El ministro de Sanidad ha hecho bien en permitir que las familias viajen entre comunidades para reunirse en Navidades. Reconozco que me equivoqué al conjeturar, que no a afirmar en este diario, el próximo estallido social, el inmediato solo. Illa, con sentido común, lo ha impedido en Navidades.

Estimado secretario general, llame al orden al Sr. Iglesias o nuestro partido desaparece a la francesa.

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