El cargo de Borràs, en el aire: ERC, CUP y PSC se niegan a salvar su suspensión

La Mesa del Parlament decidirá este jueves en una reunión extraordinaria si suspende a la actual presidenta del Parlament.
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Laura Borrás.
Laura Borrás.
Europa Press News via Getty Images

La presidenta del Parlament, Laura Borràs, se encuentra a un paso de ser suspendida como diputada, después de que le hayan abierto juicio oral por un presunto caso de corrupción, lo que ha llevado a ERC, la CUP y el PSC a advertir de que piensan aplicar el reglamento de la cámara catalana.

En concreto, el artículo 25.4 del reglamento del Parlament obliga a suspender a los diputados a los que se haya abierto juicio oral por corrupción, un punto que ahora puede descabalgar a Borràs, a quien el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha enviado a juicio por los delitos de prevaricación y falsedad documental, por fraccionar contratos de la Institució de les Lletres Catalanes, que dirigió hasta 2018, para adjudicárselos a un conocido.

Al tratarse de una causa relacionada con la corrupción, el enfoque que ERC y la CUP dan al caso es distinto del de los independentistas encausados por el procés, pese a que Borràs insiste en que “no hay caso” y en que es víctima de la “persecución política” del Estado para intentar apartarla de la primera línea, por lo que pide a las fuerzas independentistas que respeten la “unidad antirrepresiva”.

La Mesa del Parlament decidirá el próximo jueves en una reunión extraordinaria si suspende a la actual presidenta de la cámara.

La correlación de fuerzas en la Mesa, ahora mismo, es claramente desfavorable a la presidenta del Parlament, ya que JxCat solo tiene dos miembros -Borràs, que además no podría votar en este tema por evidente conflicto de intereses, y Aurora Madaula-, frente a dos de ERC, otros dos del PSC y uno de la CUP.

Alega víctima de persecución política

Por su parte, Borràs ha instado a los miembros de la Mesa a actuar “como diputados demócratas, respetuosos con los derechos fundamentales, y no como jueces o inquisidores” ante su posible suspensión.

“Espero, deseo y quiero creer que los miembros de la Mesa actuarán como diputados demócratas, respetuosos con los derechos fundamentales, y no como jueces o inquisidores y tomarán, en consciencia, la decisión más ecuánime”, ha afirmado en un hilo de Twitter.

Borràs ha vuelto a negar haber fraccionado contratos, por lo que ha insistido en reivindicar su inocencia y ha dicho ser “víctima de lawfare, de una persecución política”.