Laya, tras ser eximida por acoger a Ghali: "Pues claro que volvería a hacerlo"

La exministra de Exteriores española defiende que el tratamiento del líder del Frente Polisario fue un acto humanitario sin reproches.
Arancha González Laya, en marzo de 2020, durante una visita a Argelia.
Arancha González Laya, en marzo de 2020, durante una visita a Argelia.
RYAD KRAMDI via Getty Images

La exministra de Exteriores Arancha González-Laya ha sido eximida en el caso Ghali, abierto en torno a la presunta entrada ilegal en España del líder del Frente Polisario, Brahim Gali, en abril de 2021. La Audiencia de Zaragoza ha decidido sobreseer el caso y liberar de responsabilidad penal a la antigua canciller. Tras conocer la noticia, adelantada anoche, Laya respira. En una entrevista en Hoy por hoy de la Cadena SER, se ha mostrado “satisfecha” y serena, porque dice que siempre confió en que había hecho bien atendiendo a una persona enferma de coronavirus, por razones humanitarias, y por esas mismas razones actuaría exactamente igual si hoy se enfrentase a un caso similar: “Pues claro que volvería a hacerlo”, ha dicho.

La política navarra siempre defendió que “la entrada fue por razones humanitarias y que se hizo dentro de la ley”, pero estaba siendo investigada como autora de un presunto delito como autora de prevaricación, de falsedad documental y de encubrimiento. El tribunal ha descartado finalmente que se cometiera alguno de esos delitos y ha dado carpetazo provisionalmente al caso pero, en la práctica, es un cierre definitivo. Laya insiste en que los jueces han avalado su versión de los hechos y lamenta que se haya pretendido “enfangar” un caso que era “estrictamente humanitario”. Ha aludido a la tradición humanitaria de nuestro país, tal y como se muestra ahora con el pueblo ucraniano y su guerra y, en otras ocasiones, con Afganistán. “Eso es la sociedad española también”, sostiene.

Laya se duele de que, con esta crisis, “se ha manchado el nombre de muchos funcionarios públicos”, cuestionando “su buen hacer”. Por eso lanza una advertencia: “Tenemos que reflexionar sobre la politización de la justicia y judicialización de la política. Lo que hacemos con esto es generar un gran descrédito de la justicia pero también de la política, dos funciones de nuestra democracia que deben mantener su credibilidad”.

A continuación, ha colgado en sus redes sociales un breve comunicado ahondando en estas mismas ideas.

A preguntas de Àngels Barceló, la exministra también se ha referido al cambio de criterio del Gobierno español respecto al Sáhara Occidental, avalando el plan de Marruecos. Laya quiere ser “respetuosa” con las decisiones que ha tomado un Ejecutivo del que formó parte y señala que no va a hacer ni decir “nada que vaya a debilitar” a la administración. Y ha recordado la “tradición de España por el alineamiento por el derecho internacional”.

Laya fue relevada por José Manuel Albares en la crisis de Gobierno de Pedro Sánchez del pasado julio, y en todos los análisis de su marcha estaba la crisis con Marruecos como clave. El caso Ghali pesó en las relaciones con Rabat, que usó la excusa para retirar hasta a su embajadora y, para presionar, abrió la frontera y dejó pasar a miles de personas desesperadas a Ceuta, en mayo de 2021. Las relaciones bilaterales ahora se han estabilizado, con Madrid virando en cuanto al Sáhara y pactando, entre otras cosas, la reapertura de fronteras.