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04/03/2021 23:40 CET | Actualizado 04/03/2021 23:49 CET

El Athletic bate al Levante en la prórroga (1-2) y jugará dos finales de Copa en 14 días

El equipo bilbaíno se enfrentará al Barcelona dos semanas después de medirse a la Real por la edición aplazada de 2020.

EFE / Manuel Bruque
Los jugadores del Athletic celebran el gol del pase a la final

El Athletic Club se enfrentará al FC Barcelona en la final de la Copa del Rey 2020/21 el próximo 17 de abril en La Cartuja después de eliminar al Levante (1-2) este jueves en una agónica semifinal que se decidió en la prórroga con un tanto de Álex Berenguer. Abril será una cita histórica para los bilbaínos que pelearán por dos copas en dos semanas.

Así ha cambiado el fútbol la pandemia, cuyo caprichoso calendario ha dado al Athletic la licencia para sacar la ‘gabarra’ dos veces en 15 días. Y todo después de llevar 35 años cogiendo polvo. Este jueves, en una nueva exhibición de la ‘varita mágica’ de Marcelino, los ‘leones’ asaltaron el Ciutat de València para afrontar dos finales consecutivas. La que está pendiente del curso pasado, ante la Real Sociedad, y la que se ganaron a pulso este jueves.

El partido ofreció muy pronto dinamita de la buena, a los cinco minutos llegó el primer aviso de Raúl García, que rozó el palo con una volea; y pasado el cuarto de hora el marcador ya registraba el 1-0 en una buena acción de los granotas. Una combinación magnífica por la banda izquierda acabó en pies de Rochina y éste se la regaló a Roger.

El pistolero del Levante remató de primeras con el tacón, pero no encontró portería con suerte porque el rechace volvió a caer en sus pies. La solución del delantero valenciano fue la mejor posible, media vuelta y disparo al palo largo. El guion fue inmejorable para los de Paco López, que intentaron hacerse dueños del choque en los minutos posteriores.

El Athletic, con una gran versión de Unai López y Mikel Vesga, se hizo fuerte en la sala de máquinas y pronto quitó la iniciativa a su rival. Es más, antes de la media hora Duarte placó a Raúl García y el árbitro no dudó en señalar pena máxima. El centrocampista navarro fusiló a Aitor Fernández y devolvió la igualdad al partido y a la eliminatoria.

Se impone el miedo

A partir de ahí, y pese a los vaivenes de ambos equipos, el miedo se fue imponiendo y ninguno de los dos clubes apostó por arriesgar lo que ya había conseguido. Más cerca estuvo el conjunto local con una jugada de Miramón, otro de los destacados en el Levante, que a punto estuvo de marcar en su portería Yeray. El susto fue grande pero el Athletic salvó el empate al descanso.

En el segundo asalto, el conjunto de Marcelino García Toral dio un paso al frente y fue más dominador, aunque bien es cierto que abusó del desplazamiento en largo buscando a Iñaki Williams. El ariete se hartó a correr y no encontró la tecla de la ordenada defensa de los blaugranas. Berengue, de espaldas, tuvo la mejor ocasión para los ‘leones’.

El Athletic fue mejor pero tampoco se volvió loco ante la coherencia del Levante, que firmaba la prórroga mucho antes de alcanzar el minuto 90. No hubo más opciones en un ‘rush’ final que se convirtió en un carrusel de cambios impidiendo el ritmo de juego. Esto le beneficiaba más a los bilbaínos, que llegaron más frescos al tiempo extra.

La suerte, de cara para los leones

Y así fue, hubo prórroga y el Athletic introdujo piernas frescas, más orden y algún suspiro, pero solo uno en una falta de Bardhi que despejó bien Unai Simón. Los de Marcelino se lo creyeron con el paso de los minutos y su fe acabó dando el premio que tanto habían buscado. Morcillo, recién entrado, le dio el cuero a Berenguer y este hizo el resto.

Su lanzamiento desde fuera del área parecía sencillo para Aitor Fernández, pero Vukcevic desvió el cuero y confundió al meta del Levante. El gol tumbó a los de casa, que buscaban con ilusión su primera final, pero dio la gloria a un Athletic que sigue maravillando desde la llegada de Marcelino. A la Supercopa de España puede añadirle una Copa. O dos, mejor dicho.