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24/10/2019 09:41 CEST | Actualizado 24/10/2019 09:41 CEST

Llegar al orgasmo a la vez que tu pareja es posible: solo necesitas este juguete sexual

Acaba con los mitos.

WIN-Initiative via Getty Images

Al hablar con mis amigas, la mayoría coincide en que es imposible llegar al orgasmo a la vez que tu pareja. De hecho, yo era una de las que lo pensaba. Hasta que introduje en nuestra vida sexual un juguete muy especial.

Fue en verano... En un día de playa con calor y viento, que quisimos arreglar de la mejor forma posible: con un buen orgasmo compartido. ¡Era el momento perfecto para probar el estimulador Tiani 3 de LELO!

Mi pareja y yo ya nos habíamos animado a probar otros juguetes de este tipo, —a ninguna de las dos nos gusta demasiado la idea de que las lesbianas tienen que usar arneses y dildos— pero con este fue diferente.

Primero, porque la forma de Tiani lo hace mucho más fácil de colocar y de ajustar a las zonas de cada una.  Al colocarlo, la parte que vibra en el clítoris entra en contacto con el clítoris de tu pareja.

¡Pero atención! También permite la penetración y la vibración sobre el pene en el caso de las parejas heterosexuales. Nada de turnarse, de 69, ni de tocarse el uno al otro. 

LELO
Tiani 3, de Lelo.

Y segundo porque vibra en el punto G y el clítoris. Toda una fantasía a la que hay que sumar que tiene mando a distancia para controlar los distintos programas. Y encima con manos libres. 

Y para nuestra sorpresa, por si no fuera suficiente tener el control (y las manos libres) para gozarlo simplemente centradas en nosotras, descubrimos, por casualidad, que el mando modificaba la velocidad al pulsar el botón de acción y moverlo hacia arriba y hacia abajo. ¡Magia total!

El mando también se puede utilizar en el juego previo moviéndolo por el cuerpo y que su propia vibración te encienda, pero bien… De hecho fue lo que terminó de desencadenar que acabáramos a la vez. Y no fue solo uno, varios orgasmos seguidos en los que mi pareja y yo disfrutábamos de lo lindo con el ‘juguetito’, moviéndolo, cambiándolo y masajeándonos todo el cuerpo con el ‘mandito’. 

Al menos hasta que se acabaron las pilas, porque el vibrador en sí funciona con batería y las del mando, aunque duran bastante, terminan acabándose y el tiempo de carga completa para volver a utilizarlo se puede hacer eterno.

Desde esa experiencia, definitivamente Tiani ha acabado con ese gran mito, todo por algo tan sencillo como tener las manos libres. Ya puedo gritarle al mundo que sí, que llegar al orgasmo (más de una vez) con tu pareja es posible.

Y si quieres que Tiani se una a vuestra aventura, puedes comprarlo aquí.