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16/02/2021 13:41 CET

Lo que debes saber sobre las nuevas variantes “preocupantes” que ya han llegado a España

Las mutaciones procedentes de Reino Unido, Sudáfrica y Brasil hacen temer posibles reinfecciones y plantean dudas sobre la eficacia de las vacunas.

Isaac Buj/Europa Press via Getty Images
Dos personas se saludan a la salida del aeropuerto de Palma de Mallorca el 20 de diciembre de 2020. 

El viernes pasado, la Comunidad de Madrid anunció que había detectado dos nuevos casos de la variante brasileña del coronavirus en la región, siendo ya tres los confirmados en la comunidad. 

Los tres casos se observaron en personas que viajaron a España desde Brasil, pero no todos corresponden a la misma variante del virus. El primero, detectado el 5 de febrero, era de la cepa brasileña denominada Manaos (P1), y los otros dos confirmados el pasado viernes responden al nombre de variante de Río de Janeiro (P2), que, según apuntó en rueda de prensa el viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19 Antonio Zapatero, podría mostrar más “transmisibilidad” y un comportamiento “más agresivo”.

Las variantes brasileñas se suman, ahora, a la británica y a la sudafricana, que desde finales de año resuenan en la cabeza de epidemiólogos, inmunólogos y población en general. ¿Por qué, de repente, surgen todas estas mutaciones? 

“Es normal que los virus muten”

David Bernardo, inmunólogo del Instituto de Biología y Genética Molecular de Valladolid, explica que “es normal que los virus muten, es un mecanismo biológico natural”. De hecho, “un microorganismo se puede dividir y reproducir en veinte minutos”, cuenta. 

“La mayoría de las mutaciones son deletéreas, y el virus que lleva esa mutación se pierde; otras veces, la inmensa mayoría, son inertes, se producen cambios aleatorios y esto da lugar a polimorfismos”, explica Bernardo. “Hasta hace poco, todas las variantes observadas eran inertes y no tenían más implicaciones, pues no había grandes cambios en el fenotipo o la función del virus”, señala.

Un microorganismo se puede dividir y reproducir en veinte minutos

Pero entonces, a finales de 2020, surgió la variante británica. “Ya se ha comprobado que esta cepa es realmente más transmisible, hasta 1,7 veces más”, apunta el inmunólogo. Este martes, el Centro Europeo de Control y Prevención de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) ha ido más allá, advirtiendo de que, además de ser más transmisible, esta variante puede causar infecciones más graves, y de que Europa está en un escenario de “muy alto riesgo” de contagios. 

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, estimó que en marzo, la cepa británica podría ser la predominante en España. En la Comunidad de Madrid, se calcula que ya corresponde a uno de cada cuatro casos, y su presencia continúa creciendo. 

De las variantes brasileñas sólo se conocen los tres casos detectados en Madrid, y de la sudafricana hay constancia de seis casos en España. Esta mutación y la procedente de Manaos (Brasil) están catalogadas por las autoridades británicas como ’variante preocupante’, tras haber realizado una evaluación de riesgo sobre sus propiedades epidemiológicas, inmunológicas y patogénicas.

El temor a las reinfecciones

En los últimos días han surgido sobre ellas noticias que dan sentido al adjetivo ‘preocupante’. En Francia se ha registrado una reinfección grave con la cepa sudafricana que mantiene al paciente, de 58 años, en la UCI. El hombre, asmático, pasó el covid en septiembre con síntomas leves y ahora la cepa sudafricana le ha atacado más fuerte.

Dentro de la gravedad de este caso, David Bernardo llama a la calma. “Los casos de reinfecciones son muy raros, porque, afortunadamente, este es un virus muy estable”, sostiene. “Hay menos de 70 casos de reinfecciones confirmados en todo el mundo [y en general son casos leves]. Es una desgracia para quien le toca, pero no hay que ser alarmistas”, pide. 

Es cierto que las reinfecciones registradas están siendo anecdóticas, pero también es posible que no se conozcan todas. Las modificaciones en el virus, junto con los primeros estudios que se están llevando a cabo con las vacunas, hacen temer que la inmunidad no resista completamente a las nuevas variantes.

Y las vacunas, ¿qué?

Al menos tres vacunas, la de Novavax, la de Johnson & Johnson y la de AstraZeneca, han dado muestras de no ser tan eficaces con la variante sudafricana. En las dos primeras, la eficacia descendió en torno al 60%, un porcentaje aceptable, dentro de lo ‘malo’. Pero en el caso de la vacuna de Oxford y AstraZeneca, la eficacia bajaría al 22% según un ensayo preliminar. Con este dato, Sudáfrica decidió suspender su programa de vacunación, para el que estaba utilizando la fórmula de AstraZeneca. 

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), la variante brasileña procedente de Manaos, conocida como P.1, “contiene un juego de mutaciones adicionales que podrían afectar su capacidad de ser reconocida por los anticuerpos”. Esto es, que podrían producirse reinfecciones. 

El caso de Manaos

Precisamente, la situación que vive a día de hoy Manaos, capital de la Amazonía brasileña, es preocupante. En enero, la revista Science publicó un artículo según el cual tres cuartas partes de la población de Manaos ya se habían contagiado en octubre, con lo cual el territorio era susceptible de convertirse en el primer lugar que alcanzaba la inmunidad de rebaño.

Cuatro meses más tarde, todo apunta a que algo ha fallado. Las tasas de contagios y muertes han vuelto a dispararse en la Amazonía brasileña, donde el sistema sanitario, de por sí precario, ha colapsado por segunda vez en menos de un año, y el oxígeno ha vuelto a convertirse en el bien más preciado. No se sabe si el fallo ha estado en sobreestimar el porcentaje de población que había pasado el virus, si el problema ha sido que algunas personas ya han perdido la inmunidad o si, finalmente, la nueva variante permite las reinfecciones. Este último punto sería el más grave. 

El lado bueno de algunas vacunas

La esperanza ahora está puesta, principalmente, en las vacunas de ARN mensajero, como las de Pfizer/BioNTech y Moderna, que “se pueden modificar en unos días para adaptarlas a nuevas mutaciones que vayan surgiendo”, apunta David Bernardo. 

Por el momento, Pfizer y BioNTech han anunciado que su vacuna sí es efectiva frente avariantes del Reino Unido y Sudáfrica, aunque todavía no se han publicado estos datos.

Si finalmente el virus mutara demasiado, sería tecnológicamente posible adaptar la vacuna, recuerdan los fundadores de BioNTech, Özlem Türeci y Uğur Şahin, en una entrevista en Der Spiegel. “Podríamos reemplazar la información genética del antígeno del virus actual por el nuevo mutado. Todo sería muy rápido y tardaríamos quizás seis semanas”, aseguran.

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