Lo que la guerra de Ucrania ha cambiado en la política española de Defensa

La evolución de la guerra y la necesidad de dar una respuesta común desde la UE y la OTAN han llevado a enviar armas por primera vez y a elevar el presupuesto.
Pedro Sánchez saluda a soldados españoles, el pasado 8 de marzo, en la base de Adazi, en Letonia.
Pedro Sánchez saluda a soldados españoles, el pasado 8 de marzo, en la base de Adazi, en Letonia.
TOMS NORDE via Getty Images

La guerra de Ucrania está cambiando el mundo por días. La Unión Europea, que no está acostumbrada a tener un conflicto de esta naturaleza en su corazón, ha tenido que plantearse sus principios, apuestas y prioridades para responder a la andanada de Vladimir Putin desde la unidad y la firmeza. Lo mismo le ha pasado a la OTAN. A ambas organizaciones pertenece España y, obviamente, se ha visto arrastrada por la misma dinámica. La contienda se ha puesto por delante de la agenda de recuperación económica, por ejemplo, y toca hacer políticas nunca antes vistas, también desde la Defensa.

Como explica el coronel español retirado Manuel Gutiérrez, dos han sido las apuestas novedosas del Gobierno de Pedro Sánchez en este campo: el envío de armas a Kiev y el aumento del presupuesto. “La primera es una medida impensable hasta hace un mes, que no entraba en los planteamientos ni de España ni de ningún país UE ante un teórico conflicto, mientras que la segunda tampoco estaba en la agenda, aunque en este caso el debate sobre la necesidad de invertir más en las Fuerzas Armadas sí es viejo y viene alentado por socios esenciales de la Alianza Atlántica, como EEUU”, señala.

Inicialmente, la Comisión Europea decidió coordinar la compra de material letal y no letal para armar al Ejército ucranio, en la que es la primera vez que participa en la compra de armamento y asume, además, la coordinación para distribuir el material en nombre de los Veintisiete. Después de días defendiendo que sólo enviaría armas a través de dicho mecanismo europeo, el giro llegó el 2 de marzo: Sánchez apostó en el Congreso por el envío directo de “material militar ofensivo a la resistencia ucraniana”, provocando de paso la división con los ministros de Unidas Podemos con el resto del Ejecutivo.

Las razones son varias, dice en exmilitar. “Está la brutalidad de la invasión rusa, la necesidad de dar respuesta a una agresión a un estado soberano en el mismo continente, a un país que aspira a entrar en la UE y ya lo había apuntado. Luego hay razones profundas, como el hecho de que el relato de esta guerra es el de la libertad y su defensa ante los autoritarios que quieren diseñar el mundo a su medida, y también las prácticas. Hay quien dice que mandar armas a Ucrania, ejército en el puesto 22 del mundo frente a Rusia, la segunda potencia, es como el chocolate del loro, nada determinante, pero aunque no incline la balanza y no determine la guerra, puede ralentizar el ataque, complicar la invasión y poner a Ucrania, que resiste con la ayuda exterior, en una situación mejor a la hora de negociar sobre su país”, indica.

En el caso del dinero -que también es un problema en sus relaciones con Unidas Podemos-, hace años que se le pide a la cuarta economía de la Eurozona que ponga más en la OTAN. Es cierto que la manera en que coopera cada estado miembro varía, y que España pone menos dinero pero más tropas en misiones, por ejemplo, pero al final cuenta ese 2% del PIB de inversión en Defensa que es una medida que agrada a los que más ponen. Según el informe de situación de la OTAN de 2021, España gasta el 1,03% del PIB en Defensa, por lo que le queda un margen importante para avanzar. En el último año sólo creció tres centésimas. Está en la penúltima posición de los aliados, sólo por delante de Luxemburgo.

Como contraste, los aliados europeos y Canadá invirtieron el 1,69 de su PIB en gasto militar ese año, en ligero retroceso con respecto al 1,72 %, cuando dedicaron en 2020, y todavía lejos de la meta del 2% fijada por todos los aliados para 2024. Según los cálculos de la Alianza, solo ocho aliados de los 30 cumplen ya en 2021 con el objetivo que ahora se ha planteado España: Estados Unidos, el Reino Unido, Grecia, Croacia, Estonia, Letonia, Lituania y Polonia.

Sánchez ha confirmado que el aumento deberá hacerse de forma “progresiva”, pese a las urgencias que imprime la guerra en Ucrania, porque no puede hacerse de forma “súbita”. Sea cual sea el ritmo, el objetivo es “impostergable”. El medio especializado Infodefensa sostiene que, usando como referencia el PIB del año pasado, harían falta 7.200 millones de euros para llegar al margen previsto. También señalas las prioridades que se podrían abordar con ese dinero: los caza F-35 para la Armada, los vehículos de apoyo al combate (VAC) para Tierra y la renovación de la patrulla marítima para Aire.

Lo que se ha hecho hasta ahora

El coste de los equipos militares donados a Kiev -lanzagranadas y ametralladoras en su mayor parte- desde el 27 de febrero ronda ya los 48 millones de euros, según fuentes gubernamentales citadas por El País. España ha enviado una decena de aviones con material ofensivo a Ucrania, además del humanitario. “Se ha hecho un magnífico trabajo”, ha recalcado la ministra Margarita Robles este viernes, en una visita a la Base Aérea de Morón de la Frontera (Sevilla) en la que detalló que en momentos difíciles como los que está viviendo Europa hay que darlo todo. “Lo que sea necesario, lo enviaremos”, enfatizó, poniendo como ejemplo la ambulancia blindada que ha salido hacia la sitiada ciudad de Mariupol.

Justo este jueves acabó la misión de los Eurofighter españoles en Bulgaria, donde han estado mes y medio, y el viernes jornada adelantaron su partida hacia Lituania ocho F18 para, como ha decidido la OTAN, realizar labores de patrulla y de misiones de policía del espacio aéreo. La idea es que la mejor forma de ayudar a los ucranianos es enviarles material porque “tienen derecho a la legítima defensa”, y Putin es “el gran perdedor” porque “pensaba que sería una invasión rápida y llevamos más de un mes”.

Ni la OTAN ni España van a enviar tropas a Ucrania, pero sí están reforzando el flanco oriental para asegurar la defensa de todos los aliados. Sánchez ha afirmado que el compromiso de España es “efectivo y real”, como demuestra el despliegue en Letonia, Bulgaria, Turquía y, próximamente, en Estonia. Además, ha apuntado que España va a incrementar con 150 efectivos el contingente en la misión aliada en Letonia, que hasta ahora contaba con 350 militares. “Tengo el firme propósito de proporcionar a Ucrania toda la ayuda y apoyo que sea posible, conforme a nuestras capacidades”, expuso ante el Pleno del Congreso.

En lo humanitario, el jueves salieron ocho toneladas de material sanitario más, con respiradores, torniquetes y vendas, anestésicos, antibióticos y otros medicamentos. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, España ha habilitado más de 6.300 camas hospitalarias, 1.186 de ellas pediátricas, ha acogido a 50 pacientes oncológicos pediátricos y ha aprobado la Guía de Actuación Sanitaria, incluyendo un calendario de vacunación acelerado, entre otras acciones en materia sanitaria. También se ha aprobado un paquete de ayuda “sin precedentes” de 31 millones de euros para Ucrania y los países, como Polonia y Moldavia, que acogen más refugiados.

La invasión rusa en Ucrania, vista por el Premio Pulitzer Emilio Morenatti