Qué comer y cuándo asomarte a la ventana: lo que tienes que saber para no sufrir déficit de vitamina D

¿Hace falta recurrir a los suplementos vitamínicos mientras dure la cuarentena por coronavirus?

Muchos españoles llevan días sin pisar la calle. El estado de alarma decretado por el coronavirus obliga a quedarse en casa y eso se traduce en jornadas enteras de inactividad y sin ver la luz del sol.

Las consecuencias de esa falta de actividad se conocen desde hace tiempo. El sedentarismo es uno de los grandes males del siglo XXI, que va asociado a obesidad, problemas cardiovasculares, diabetes, desarrollo de ciertos tipos de cáncer y ahora también apatía. Inactividad llama a inactividad. YouTube tiene la solución: cada día se publican nuevos vídeos para hacer ejercicio en casa, desde zumba a pilates y yoga pasando por rutinas de entrenamientos concretos.

Lo de la falta de sol y sus consecuencias es nuevo para la mayoría de los españoles. De ahí que muchos se dediquen a buscar en Google información sobre las Vitamina D y los males que puede acarrear de sus déficit y otros les recomienden, con más o menos conocimiento, comprar suplementos en farmacias y parafarmacias.

15 minutos de sol

La vitamina D se adquiere en gran medida, alrededor del 80%, a través de la luz solar y esta se puede obtener aún estando confinados en casa. El doctor Ramos Rincón, coordinador del grupo de enfermedad infecciosas de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), recomienda asomarse a la ventana, balcón o terraza. “Se puede adquirir haciéndole todos los días durante 15 minutos”, apunta el especialista, que señala que no es necesario suplemento vitamínico.

La misma idea defiende la nutricionista y farmacéutica Marian García, profesora de la Universidad Isabel I, que recuerda que no hay ninguna indicación de las autoridades sanitarias para que recurramos a estos complejos. “No debería ser una preocupación más en estos días”, apunta.

“En condiciones normales una persona trabaja de 9:00 a 18:00 horas y entre semana tampoco tiene una exposición solar mucho mayor”, apunta. Es el fin de semana el que marca la diferencia. “Lo importante ahora es abrir las ventanas y asomarse durante 15 o 20 minutos sin protector solar en el momento del día de más intensidad de radiación en nuestras casas. Con el cuello descubierto y si es posible con los brazos al aire”, añade. A partir de ahí, si queremos seguir, sí hay que utilizar cremas en función de nuestro fototipo.

La comida, el otro aliado

El otro factor a tener en cuenta es la alimentación. El doctor Ramos Rincón recuerda que estos días hay que vigilar un poco más los productos que incorporamos a la dieta y asegurarnos de añadir diariamente un alimento rico en vitamina D.

Alimentos ricos en vitamina D

“Estos alimentos son principalmente huevo, lácteos y pescados azules, que los tenemos un pco olvidados en este sentido”, apunta el especialista. “No son sólo importantes para la salud cardiovascular, también en este caso”, añade.

La importancia de la vitamina D

La función de la vitamina D es ayudar al cuerpo a absorber el calcio, que ya todos sabemos es uno de los principales componentes de los huesos. Su carencia produce pérdida de densidad ósea, que puede agravar la osteoporosis o aumentar el riesgo de sufrir fracturas, explican en la web medlineplus.

Una deficiencia severa, mucho más infrecuente, puede conducir a otras enfermedades como raquitismo en niños u osteomalacia (huesos débiles, dolor en los huesos y debilidad muscular) en los mayores.

“También puede asociarse con otras enfermedades cardiovasculares o diabetes, pero no es lo habitual”, señala Ramos Rincón.

Cuándo tomar suplementos

Tanto este especialista como Marian García coinciden en que los suplementos vitamínicos son un recurso para situaciones concretas y siempre es mejor consultar su consumo con el especialista. De hecho, lo más normal es que ahora mismo quien necesite estos complejos ya los estén tomando.

“Tienen que darse situaciones muy específicas como una persona que no tiene acceso a la luz exterior por las condiciones de su casa o que sea vegana y no consuma huevos, lácteos y pescado azul”, señala García.

En cualquier, recuerda, ante la duda se puede recurrir al médico: los centros de salud siguen abiertos y en muchos casos se pueden hacer consultas telefónicas.