VIRALES
23/04/2019 16:21 CEST

Los detectives de Twitter: este grupo de alumnos de la ESO se ha convertido en la 'pesadilla' de los famosos en redes

Pablo Casado y Pedro Sánchez han sido algunas de sus 'víctimas'.

Alejandro Galán

Si tienes más de 20.000 seguidores en Twitter o Instagram estás expuesto: ni Pablo Casado, Pedro Sánchez o Ciudadanos se han podido librar. Desde el pasado 16 de noviembre de 2018, un grupo de 26 alumnos de tercero de la ESO del centro IES Cuatro Villas de Berlanga (Badajoz) se dedica a corregir las faltas ortográficas de los famosos en las redes sociales. Son los Detectives de la ESO.

Todo empezó hace cinco meses, cuando los profesores del instituto recibieron un curso de formación. Alejandro Galán, el coordinador de esta iniciativa, explica que en esas clases les informaron de algunos métodos para fomentar el uso de las redes sociales en el centro. 

“Una de ellas era la de una iniciativa de un colegio de Brasil que hace bastantes años empezó a corregir faltas de ortografías a famosos estadounidenses y británicos para mejorar el nivel de inglés. Duró poco tiempo, pero era curioso”, cuenta a El HuffPost Galán.

Entonces, este joven profesor de Geografía e Historia decidió proponérselo a sus estudiantes de tercero de la ESO, a los que les imparte la asignatura de Geografía: “Pensé que con los problemas que tenemos con el español, había que hacer algo similar. Les pareció muy bien, así que creamos una cuenta para Twitter y otra para Instagram”.

El objetivo es ayudar a los profesores de lengua en la difícil labor de erradicar las faltas ortográficas. “Como tengo que bajar puntos por eso, es una manera de incentivar y ayudar a mi asignatura”, afirma. Así, Galán consigue que sus alumnos se impliquen a cambio de pequeños incrementos en la puntuación de los exámenes finales.  

Para poner un filtro y optimizar el trabajo, Galán fijó en los 20.000 seguidores la cifra a partir de la cual empezar a corregir: “Es para tener más visibilidad, ya que la gente lee los comentarios de las cuentas grandes. Así mis chicos aprenden y damos ejemplo, para que los que tienen muchos seguidores se preocupen un poco más por la ortografía. Esta es la idea utópica del proyecto”.

“Les indicamos siempre el error de forma amable y respetuosa para dejarles claro que no se hace una crítica destructiva, sino todo lo contrario, queremos ayudar y aprender”, explica Galán.

Actualmente, la cuenta tiene más de 4.200 seguidores en Twitter y en Instagram su popularidad alcanza ya casi los 2.000, es decir, en total, más de 6.100, algo  que en principio no esperaban y que está haciendo que la actividad de los alumnos sea mayor. “Viendo esta repercusión se implican más”, cuenta el docente. 

Entre los famosos a los que han respondido no solo se encuentran políticos. La lista cuenta con periodistas como Ana Pastor, deportistas del nivel de Iker Casillas, músicos de la talla de Melendi, youtubers líderes en internet, AuronPlay, y medios de comunicación. Nadie está a salvo de estos pequeños vigilantes de la ortografía. 

Alejandro Galán

 “Nos han respondido alguna vez desde los Informativos de TVE, Los 40, Ana Pastor... También concursantes de Gran Hermano, Operación Triunfo o El Chiringuito. Los personajes públicos suelen ser educados y nos dan las gracias por la iniciativa”, detalla Galán, que acto seguido concreta un caso en el que sí que tuvieron una mala respuesta.

“La chica de OT [Julia Medina] fue más cortante, le llovieron críticas y tuvo que escribir un segundo tuit para explicarlo y decir que le encantaban las iniciativas”, asegura.

Los alumnos corrigieron este tuit de Julia Medina: “Venga, voy a hacerlo por primera vez....”. Le advirtieron de un error en su mensaje: “Hola, somos un grupo de alumnos de 3° de la ESO, que intentamos eliminar las faltas de ortografía en las redes sociales. Cuando escribimos siempre hay que empezar con mayúscula, has puesto (venga), la forma correcta sería (Venga). Un saludo”.

La respuesta de la triunfita fue cortante: “Hola, hay alguna coma innecesaria en tu tweet”. Al poco tiempo tuvo que salir a erradicar el revuelo que se había generado: “Aclaro que me parece genial y necesaria la iniciativa de estxs niñxs. Solo he hecho una broma! No pasa ná!”.

Entre las faltas más recurrentes, los alumnos corrigen “símbolos de puntuación, de exclamación e interrogación, tildes, etc”. “También nos encontramos casos sorprendentes como viendo con ‘b’. Una de las erratas que más llamó la atención a los medios fue cuando le corregimos la palabra diálogo a Pedro Sánchez, que estaba sin acento. Rafael Hernando puso Bruselas con equis. Estos son casos más extremos”, asegura Galán. 

El problema de este proyecto es que este joven profesor, que se encuentra en su segundo año como profesional y primero en el centro, ocupa una de las plazas de interino. La incertidumbre de si seguirá o no en el centro el curso que viene hace que el proyecto esté en el aire. 

“Aunque no tenga la suerte de repetir con ellos, estaría encantando de continuar la actividad desde la distancia. En un nuevo centro, podría intentarlo, pero podría caer en la repetición”, finaliza el docente.

Continúe o no el próximo curso, estos jóvenes estudiantes están intentando cambiar la forma de escribir en redes sociales. Una tarea que no es nada fácil. 

Alejandro Galán

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