Los dos grandes sustos de Isabel II en el castillo de Windsor

La reina de Inglaterra ha sufrido fallos de seguridad en esta finca desde la muerte de su marido, Felipe de Edimburgo.
La reina de Inglaterra en el Día del Recuerdo de 2019.
La reina de Inglaterra en el Día del Recuerdo de 2019.

Semanas duras para la reina de Inglaterra. Tras la pérdida de su marido el duque de Edimburgo el pasado 22 de abril, Isabel II ha sufrido otro duro golpe en uno de el Palacio de Windsor. Dos individuos, un hombre de 31 años y su novia de 29, irrumpieron el pasado 26 de abril dentro de los muros del Royal Lodge de esta propiedad real.

En esta zona es donde tiene la residencia el príncipe Andrés —que se encontraba allí en el momento de la irrupción— y donde la reina suele ir a pasear a sus corgis y a montar a caballo. Según ha informado The Sun, los dos individuos fueron detenidos en la zona de la Capilla de Todos los Santos, donde la monarca acude a misa.

Tal y como informa este medio, la pareja fue arrestada y trasladada a dependencias policiales, aunque fue puesta en libertad bajo fianza horas después, a la espera de una investigación policial.

Una fuente cercana a la Casa Real ha señalado a The Sun que se trata de un “lapso asombroso”. Sin embargo, no ha sido el único fallo de seguridad que han vivido en estos últimos días. El pasado 19 de abril, una mujer de 44 años llegó en taxi a la puerta de acceso, donde afirmó que era la prometida del príncipe Andrés y que tenían una cita para almorzar. Los guardias la dejaron entrar y estuvo 20 minutos caminando por la zona hasta entrar, cuando fue detenida en el vestíbulo por sospecha de robo y posibles problemas mentales.

“Todos estaban en alerta máxima después del primer intruso y ahora pasa esto. Las cabezas podrían rodar. Es imperdonable. La pareja deambuló durante bastante tiempo antes de que alguien los viera y llamara a la policía”, ha explicado esta misma fuente al medio británico.

Ambas incursiones en estos terrenos se han producido semanas después de que se rumorease con que Isabel II se trasladaría a vivir al castillo de Windsor, donde también reposan los restos mortales de Felipe de Edimburgo, y dejaría el Palacio de Buckingham.

La biógrafa real Penny Junor ha señalado que estos incidentes no modificarían la voluntad de la reina. “Nadie desearía privar a la reina de buscar consuelo donde quiera que ella elija, pero es preocupante que la seguridad sea tan laxa en un edificio donde ella es una visitante tan frecuente”, ha explicado a The Sun.

La Reina Isabel II antes y después