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26/01/2021 08:40 CET | Actualizado 26/01/2021 08:40 CET

Los emigrantes de Andorra, 'muy españoles' y 'mucho españoles'

El fenómeno de los nuevos ricos que vuelan a guetos de ricos como Andorra para evitar contribuir en España no es nuevo.

EFE
El Rubius.

La emigración a Europa en la penúltima crisis, aquella de 2009, fue masiva. Alemania, Suiza y Reino Unido vieron llegar a cientos de miles de ciudadanos españoles huyendo de una crisis y de la falta de posibilidades.

Los emigrantes salen con las cuentas bancarias en muchos casos vacías por la falta de trabajo y de posibilidades de cotizar y contribuir a la sociedad en la que han crecido.

Esta semana hemos escuchado de un ínfimo sector de la emigración cuyas razones por las que emigrar son ni más ni menos que su falta de solidaridad, de principios, y sus ganas de amasar dinero que en muchos casos aún deben a un público masivamente español.

El fenómeno de los nuevos ricos que vuelan a guetos de ricos como Andorra para evitar contribuir en España no es nuevo, y en todos los lugares tenemos a estos patriotas de boquilla que luego huyen para ahorrarse unos impuestos que ayudarían, y mucho, a las economías de los lugares donde viven sus familias y donde usaron los servicios públicos.

Dista mucho de la generosidad de las migraciones de la posguerra y de los años sesenta que mantenían familias, pueblos, y a España a flote con las remesas y las ayudas constantes a los que dejaron atrás, sufriendo por la lejanía y trabajando a destajo.

Muchas de las Casas de España en América y Europa se llenaban los fines de semana de todos los exiliados de la guerra y emigrantes económicos, y la gran mayoría siguieron añorando su país sin posibilidades de vuelos baratos ni de poder charlar con sus padres o hermanos con las tecnologías actuales.

Pero 2020 no es 1960, ni mucho menos 1940.

El Rubius y otros youtubers salen del país para no pagar impuestos, porque claro, ellos se han “preparado” mucho, valen más que tú y que yo, y papa Estado no puede castigarlos con impuestos que siguen la media europea para aquellos que ganan muchas veces por encima del salario mínimo de nuestro país.

Uno de ellos que ni siquiera nombrare, decía esta semana que él no está dispuesto a pagar colegios con sus impuestos, porque “tampoco los usa mucho”.

Ojalá pudiéramos pagar más impuestos como se hace en Escandinavia y mejorar los servicios públicos y la sanidad

 

Esta actitud dista mucho de lo que gran cantidad de españoles sacrifican cuando retornan a España, que es salario mayor y posibilidades de promocionar y crecer profesionalmente para poder vivir cerca de sus familias o, simplemente, porque el sacrificio de emigrar no compensa.

Muchos investigadores, o pocos, a decir verdad, pueden volver a España cambiando trabajos permanentes o en países donde pueden fácilmente moverse de un puesto a otro por contratos que no aseguran su futuro, pero aun así, lo intentan bajo la amenaza de tener que volver a empaquetar y emigrar de nuevo en poco tiempo en el caso de que sus nuevos trabajos no cumplan las mínimas expectativas.

Vuelven a sus ciudades, a sus familias, o al menos se acercan a unas pocas horas en coche, y pagaran impuestos contentos en su país. Son patriotas comprometidos, pero sin necesidad de banderas ni ejercicios patrioteros.

El coronavirus parece que ha hecho volver a sus países a 1.3 millones de personas desde Julio de 2019 a septiembre de 2020 según el Centro de Excelencia de Estadísticas Económicas de Reino Unido (ESCoE), y 700 mil de ellos en Londres.

Muchos de ellos habrán sido españoles asfixiados por la falta de trabajos en ciertas industrias y que, para pagar alquiler y gastos en Reino Unido sin trabajar, prefieren volver a sus casas.

Algunos habrán sumado COVID19 y Brexit y la solución a esta ecuación les ha presentado un futuro no demasiado prometedor a pesar de su preparación, estudios o experiencia profesional, que excede y mucho a las capacidades de las hordas de influencers y youtubers que tuvieron un golpe de suerte.

Cierto es que no todos son iguales y hay un caster (presentador en castellano) de juegos con gran popularidad incluso fuera de esta industria, como es el bilbaíno Ibai Llanos, sobre el que esta misma semana salía a la luz un vídeo de hace 2 meses en el que explica su posición ante este éxodo a Andorra de colegas de trabajo, y que a más de uno le habrá hecho levantarse a aplaudirle por lo claro de su mensaje.

Ibai cuenta que el dinero que gana le da “para vivir de sobra”. Apela al entorno y a la familia que viven de salarios básicos y precarios, y alega que el “al ganar mucha pasta le da igual que le quiten la mitad”, parecido piensan DJ Mario o Alexelcapo.

El Rubius e Ibai tienen carreras paralelas y cierta longevidad en sus trabajos, llevan muchos años ganando mucho dinero (más en los últimos 2 o 3 años) lo cual significa ahorros, inversiones y una reputación ya ganada, pero la actitud deja claro quién es solidario y quién no. 

Ojalá pudiéramos pagar más impuestos como se hace en Escandinavia y mejorar los servicios públicos como la Sanidad o una educación de calidad para impulsar el talento de nuestras nuevas generaciones.

Ojalá la generosidad de los emigrantes de la posguerra fuera algo compartido por la población actual y todos nos preocupáramos de asegurarnos que no dejamos a nadie atrás.

Y ojalá que nuestros investigadores y trabajadores en el sector de hostelería, o transportes, o construcción, pudieran todos volver a España a contribuir con un puesto de trabajo seguro y que les permitiera llegar a pagar el 45% de sus salarios ya que ganan por encima de 60 mil euros.

Los nuevos emigrantes en Andorra tienen mucho dinero, y más que tndrán, ya que me temo que por desgracia sus audiencias no se van a desplomar como respuesta a su gesto. Las suscripciones a sus canales seguirán siendo millonarias y los contratos de patrocinio seguirán aumentando…eso sí, si España gana algún mundial, espero que no saquen ninguna bandera para celebrar, y si lo hacen, que sea la andorrana.

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