INTERNACIONAL
20/08/2019 23:47 CEST | Actualizado 21/08/2019 15:04 CEST

Los migrantes del Open Arms desembarcan en Lampedusa tras tres semanas en el mar

Mientras tanto, el buque militar Audaz ha zarpado esta tarde desde la base de Rota hacia Lampedusa para recogerlos.

Ya están en Lampedusa. Los 83 migrantes que han estado a bordo del barco de la ONG Open Arms durante casi 3 semanas para poder pisar tierra europea, están desembarcando (por fin) en la isla italiana después de que un fiscal así lo ordenase tras visitar el buque. 

El barco ha atracado en el puerto de Lampedusa en torno a las 23.50 horas locales y los inmigrantes entonaron el “Bella Ciao” momentos antes de poder pisar tierra. Ha tenido que ser, finalmente, la Justicia italiana la que dé una solución final a la agonía por la que han pasado migrantes y tripulación durante 19 días en los que Europa —en especial el ministro italiano Matteo Salvini— les ha dado la espalda al mantener cerrados sus puestos. 

Mientras tanto, el buque militar Audaz ha zarpado esta tarde desde la base de Rota hacia Lampedusa para recoger y acompañar a España a los inmigrantes del Open Arms. 

La organización celebraba así la noticia: “Y por fin, después de 19 días cautivos en la cubierta del barco, todas las personas a bordo pisarán tierra firme”. 

EFE

Justicia 1- Salvini 0

Ha sido el fiscal de Agrigento (Sicilia) Luigi Patronaggio el que ha cerrado los 19 agónicos días vividos por los inmigrantes, cuya desesperación ha llevado a muchos a tirarse esta mañana al mar para intentar alcanzar las costas italianas a nado. Ha ordenado el desembarco tras visitar el buque y determinar que se encontraba en una “situación explosiva”.

Según fuentes del procedimiento consultadas por Efe, el fiscal ha tomado esta decisión a instancias de la organización al amparo del artículo 328 del Código Penal, que castiga con entre seis meses y dos años al funcionario público que haya omitido su deber que, “por razones de justicia o de seguridad pública, o de orden público o de higiene y salud, debe ser cumplido sin retraso”. El Open Arms tendrá ahora que quedar dos semanas en Italia en el marco de esta investigación.

Un delito de secuestro

Esta Fiscalía investigaba un presunto delito de secuestro de personas para determinar por qué no pudieron desembarcar los migrantes en Italia a pesar de que un tribunal tumbó la semana pasada orden del ministro del Interior, el ultraderechista Matteo Salvini, de que el barco no entrara en aguas territoriales italianas.

La investigación no va dirigida contra nadie en concreto pero a nadie se le escapa que Salvini y su intransigencia de no abrir los puertos a las ONG es el responsable de la situación, y ya fue acusado el año pasado de ese delito por impedir a un barco militar italiano desembarcar a un centenar de migrantes.

En los últimos 19 días, el “Open Arms” ha ido adelgazando su pasaje de migrantes rescatados con un goteo de evacuaciones parciales por motivos médicos y lanzamientos al mar.

 

Llegó a tener a bordo cerca de 160 inmigrantes

El buque de la ONG española Proactiva Open Arms llegó a tener a bordo cerca de 160 migrantes, rescatados en el Mediterráneo entre el 1 y el 10 de agosto en tres operaciones, pero tras las últimas evacuaciones y los que se han tirado al agua para llegar a nado a la costa tenía a bordo a algo más de la mitad.

La última evacuación médica fue este martes, cuando dos personas fueron trasladadas al puerto de Lampedusa en una lancha de la Capitanía, por orden del fiscal de Agrigento.

La pasada madrugada habían sido evacuados otros ocho migrantes y un acompañante, y la tripulación del “Open Armas” y los responsables de la ONG española venían denunciando que cada evacuación parcial suponía un motivo de nerviosismo, peleas y ansiedad entre las personas que se quedaban a bordo.

Se lanzaban por la borda

Además, en los tres días que el barco ha estado fondeado a solo 800 metros del puerto de Lampedusa, sin poder desembarcar a los migrantes, casi una veintena de ellos se han lanzado por la borda para tratar de llegar a nado y han sido rescatados por socorristas o la Guardia Costera y la mayoría de ellos trasladados a tierra.

Guglielmo Mangiapane / Reuters

Ello hacía temer otros episodios de este tipo incluso esperando la llegada del buque “Audaz” que el Gobierno de Pedro Sánchez envió este martes a Lampedusa para hacerse cargo de los migrantes y escoltar al “Open Arms” hasta el puerto de Mallorca.

Aunque la primera oferta del Gobierno español para abrir un puerto a estos migrantes llegó el domingo pasado, tras 17 días de odisea, el barco humanitario se ha negado hasta ahora a navegar por sus propios medios hasta cualquier puerto español.

 

Malas condiciones a bordo

Con los migrantes hacinados en cubierta en duras condiciones, alegaban motivos de seguridad, falta de instalaciones y el mal estado físico y psíquico de los rescatados, así como el cansancio de la tripulación y los voluntarios por la larga crisis.

Reuters

El ministro de Transporte italiano, Danilo Toninelli, ofreció en vista del bloqueo de la situación que la Guardia Costera escoltara al “Open Arms” hasta España y anoche incluso llevar a los migrantes en una de sus embarcaciones, a condición de que España retirase su bandera al barco humanitario, pero nada fue aceptado.

Toninelli, del antisistema Movimiento 5 Estrellas, arremetió también contra Salvini, al que considera el responsable final de todo lo que está pasando y quien no deja de vanagloriarse de su firmeza frente al “Open Arms”.

“Mientras que anteriormente otros países europeos mostraban su disposición de recibir a una parte de los migrantes, ahora nos dicen ‘desembarcarlos primero en Lampedusa y luego ya veremos’. Están comenzando a darnos la espalda y esto solo tiene una responsabilidad: Matteo Salvini, que ha debilitado al Gobierno y, en consecuencia, nuestra posición en Europa”, señaló. 

Tres semanas en el mar

El 1 de agosto, el buque de la ONG española realizó, en dos rescates diferentes, a 124 personas entre las que había dos bebés y otros 30 menores de edad. Eran los primeros rescates que hacía el buque después del veto del Ministerio de fomento, que trataba de evitar más crisis derivadas de rescates y bloqueos por parte de países como Malta e Italia. 

Agencia EFE

Durante varios días, el gobierno de estos dos países rechazaron la entrada del barco siguiendo su política de puertos cerrados. El ministro español de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, señaló que “no se puede dar la imagen de que España sea el único puerto seguro. Es importante que la Comisión Europea asuma sus responsabilidades. Esto no puede ser una cuestión voluntarista, debe haber una política común”.

De momento, serán enviados a un centro médico para hacerles un chequeo, ya que el propio fiscal ha determinado el deterioro de su salud. Al menos esta noche dormirán en tierra. 

  • Guglielmo Mangiapane / Reuters
  • ASSOCIATED PRESS
  • EFE
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  • Guglielmo Mangiapane / Reuters
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  • OPEN ARMS
    La tripulación del barco, esperando el desembarco.

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