Los que mandan en España durante el estado de alarma

Los que mandan en España durante el estado de alarma

Esta son las autoridades competentes que dan las órdenes durante la pandemia del coronavirus

Comité de Gestión de la Crisis del CoronavirusEfe

Vivimos una guerra. Sin armas, pero sanitaria. España, en estado de alarma desde el pasado sábado ante la pandemia del coronavirus. Un país encerrado en sus casas, como mínimo quince días y que vive bajo unas medidas que no se habían visto durante nuestra etapa democrática, desde que sólo se puede salir de casa por causa de fuerza mayor e individualmente hasta el cierre de colegios y el control de las fronteras terrestres.

Y un reducido grupo de políticos ha tomado el mando del país. El propio decreto lo dejaba escrito negro sobre blanco: en todo el territorio nacional “la autoridad competente será el Gobierno”. Por tanto, por mucho que Quim Torra o Isabel Díaz Ayuso intenten imponer sus medidas, es La Moncloa la que tiene la decisión final.

En concreto, el decreto nombraba a una serie de personas como las máximas autoridades durante esta crisis: “bajo la superior dirección” del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Son “autoridades competentes delegadas en sus áreas de responsabilidad” los ministros de Defensa (Margarita Robles), Interior (Fernando Grande-Marlaska), Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (José Luis Ábalos) y Sanidad (Salvador Illa). Y va más allá: en el caso del resto de responsabilidades que no estén en estos ministerios recaerá la autoridad delegada siempre en Illa.

  RobEfe

Ellos son los principales rostros de control del país, en una estructura que en un primer momento no contemplaba a ninguno de los cuatro vicepresidentes (Carmen Calvo, Pablo Iglesias, Nadia Calviño y Teresa Ribera) ni a ningún miembro de UP (no tienen ninguno de los considerados ministerios de Estado).

Pero Iglesias ha estado luchando internamente estos días y ha logrado que Defensa ordene una instrucción para que él tenga el mando del operativo de protección de las personas sin hogar y Sanidad se sumaba este jueves dando otra para delegar en el líder de UP la coordinación de los servicios sociales, teniendo a sus órdenes en esta materia a todas las administraciones autonómicas y locales.

El Ejecutivo también ha blindado la presencia de Iglesias en la comisión que controla al CNI a través del decreto de medidas urgentes, con una modificación en una disposición sobre la ley que regula los servicios secretos. Hasta ahora solo podía figurar un vicepresidente, esto ha despertado fuertes críticas por parte del PP y de Vox.

A ellos los estamos viendo a lo largo de estos días en comparecencias y en la comisión de seguimiento de la crisis, en la que han incorporado a sus principales ‘técnicos’, que ya se han hecho conocidos para todos los españoles por sus ruedas de prensa diarias por la mañana en La Moncloa para informar de la evolución de la pandemia.

Los técnicos que dan la cara

Este grupo del máximo nivel de responsabilidad está formado por Fernando Simón (director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias), Miguel Villaroya (jefe del Estado Mayor de la Defensa), José Ángel González (director operativo adjunto de la Policía Nacional), Laurentiño Ceña (director operativo adjunto de la Guardia Civil) y María José Rallo (secretaria general de Transportes). Todos ellos, junto a los cuatro ministros, forman el comité técnico de gestión de la crisis, que también se reúne a diario a primera hora bajo la supervisión de Sánchez.

  SimonEfe

El Gobierno ha tenido que salir ya frenar a varias autonomías cuando han intentado ir por libre o no respetar las competencias del decreto. Eso sucedió, por ejemplo con Madrid, cuando Díaz Ayuso dijo que cerraba las peluquerías. El Gobierno aceptó finalmente esa solicitud pero le recordó que es el Ministerio de Sanidad el que determina qué establecimientos abren o echan la persiana. Lo mismo ha pasado con Torra, que ha llegado incluso a mentir y a pedir el confinamiento a autoridades europeas. Principalmente se ha encargado de recordarle sus competencias y criticar sus palabras la ministra de Defensa, Margarita Robles.

Este comité de crisis que ahora lleva las riendas del país se ha reunido también con el propio rey Felpe VI, horas antes de que el monarca lanzara su mensaje televisado para todos los españoles en el que señaló que ese virus “no nos vencerá”.

El mando de Illa

Unas de las piezas que más ha sorprendido al no conocerlo la opinión pública es Salvador Illa. Era el gran fontanero del PSC hasta que entró en enero en el nuevo Ejecutivo, el hombre de confianza de Miquel Iceta y que estuvo también en el Ayuntamiento de Barcelona con Jaume Collboni. Cuando se anunció el Gobierno de coalición, muchos dijeron que Sanidad era una ‘maría’ y que al PSC le había tocado una cuota baja de poder, no se imaginaban el papel que iba a tener el catalán.

En todo momento está asesorado por Fernando Simón, el experto que intenta dar todas las claves sobre la pandemia y que fue nombrado en su puesto durante el Gobierno de Mariano Rajoy.  Es un reconocido experto internacional, con un gran bagaje en África y otros países, y que ya puso rostro a la crisis del ébola. No obstante, ya hay voces críticas contra él, como la de Vox, que pide su dimisión por no prever los efectos de esta enfermedad.

Dos independientes sin carné de partido socialista están en este equipo: Marlaska y Robles. Esta última fue un fichaje estrella de Sánchez en las elecciones de 2016 y es una fiel seguidora del presidente -votó ‘no’ contra Mariano Rajoy-. Lleva la cartera de Defensa y el papel del Ejército es esencial, junto a al nuevo Jemad, que fue nombrado por la ministra este año y anteriormente era el director del gabinete técnico durante la anterior legislatura.

Marlaska tiene también junto a él a dos de sus personas de confianza, dos cargos nombrados por el ministro después de tomar cargo tras la moción de censura de Pedro Sánchez. Al igual que María José Rallo, que llegó al puesto con la confianza de Ábalos en Transportes tras la moción de censura. 

Todos están volcados completamente en la gestión, casi duermen en sus ministerios, como comentan sus asesores, y se han convertido en rostros habituales para todos los españoles. De sus manos dependen nuestras vidas.