INTERNACIONAL
13/10/2021 07:47 CEST | Actualizado 13/10/2021 07:56 CEST

Los talibanes piden a EEUU y la UE poner fin a las sanciones y mantener una cooperación "constructiva"

Las partes abordan cuestiones sobre el "paso seguro, la importancia del contraterrorismo y el imperativo de respetar los DDHH".

Reuters.
Talibanes.

Los talibán se han reunido este martes en Doha con delegaciones de Estados Unidos, la Unión Europea y otros países occidentales, y les han pedido llevar a cabo una cooperación “constructiva” con el fin de las sanciones ya que la “inestabilidad” del país “no interesa a nadie”.

Las delegaciones han mantenido un encuentro con el ministro de Exteriores del Gobierno de los talibán en el país centroasiático, Amir Jan Muttaqi, quien ha aseverado que el “debilitamiento” del actual Ejecutivo afgano “no beneficia a nadie” porque sus “efectos negativos afectarán directamente al mundo en materia de seguridad y migración”, según recoge un comunicado difundido por el portavoz del Gobierno talibán, Zabihulá Mujahid.

Muttaqi ha asegurado que el Gobierno tiene la “prioridad” de pagar los sueldos de meses anteriores a medio millón de funcionarios afganos y retomar nuevos proyectos económicos, por lo que ha reclamado asistencia financiera internacional y que se ponga fin a las sanciones existentes.

En concreto, ha demandado que se permita que los bancos operen “normalmente” para que las organizaciones humanitarias y del Gobierno “puedan pagar los salarios a su personal con sus propias reservas”.

Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Ned Price, ha indicado en una rueda de prensa de que en la cita de este martes se han abordado cuestiones como el “paso seguro, la importancia del contraterrorismo y el imperativo de respetar los Derechos Humanos”.

Price ha precisado que el encuentro de este martes con los talibán junto a la UE y otros países ―Alemania, Francia, Noruega, Italia, el Reino Unido, Países Bajos, Suecia, Canadá, Suiza y España― ha sido organizado por el Gobierno de Qatar y se han tratado temas similares a los discutidos en reuniones de Washington con líderes de la milicia el fin de semana.

Respecto a aquellas conversaciones, ha reiterado que fueron “sinceras, profesionales, comerciales y en gran medida positivas” y que Estados Unidos aprovechó para dejar “claro” a los talibán que “serán juzgados no solo por sus palabras, sino únicamente por sus acciones”, una cuestión por la que por el momento no se responderá a las peticiones de los talibán sobre la descongelación de las reservas del Banco Central afgano.

En los distintos encuentro, Washington se enfocó también en la “amenaza compartida” de grupos terroristas como Estado Islámico de Provincia de Jorasán (ISKP), ha explicado.

Respecto al apoyo al pueblo afgano, ha apuntado a “cierto consenso” entre las partes respecto a la ayuda humanitaria” y ha destacado que para la lucha contra la COVID-19, Estados Unidos enviará a Afganistán 3,3 millones de dosis.

Reunión del G20 para abordar la crisis

Este mismo martes, los líderes del G20 han reiterado la necesidad de contrarrestar la amenaza terrorista en Afganistán, incluida la derivada de Estado Islámico Provincia de Jorasán (ISKP), la filial del grupo yihadista en el país asiático, durante la cumbre extraordinaria celebrada para abordar la situación tras la reconquista del poder por parte de los talibán.

En un comunicado, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha detallado que, durante la cita, los líderes de los países del grupo y los países invitados han convenido igualmente en la necesidad de “garantizar” un paso seguro a los extranjeros y socios afganos que deseen salir del país.

Del mismo modo, los participantes han reafirmado su compromiso de proporcionar asistencia humanitaria al país directamente a la ciudadanía y a través de organizaciones internacionales independientes. Asimismo, han aludido a la promoción de los Derechos Humanos en Afganistán, incluidos los de las mujeres, las jóvenes y los miembros de minorías.

“Estados Unidos continúa comprometido en trabajar estrechamente con la comunidad internacional y usar las vías diplomáticas, humanitarias y económicas para abordar la situación en Afganistán y apoyar a su gente”, ha concluido Biden.

Por su parte, el primer ministro de Italia, Mario Draghi, ha señalado que la reunión ha finalizado con la “conciencia generalizada de que la emergencia humanitaria en Afganistán es muy grave”.

En una rueda de prensa posterior al encuentro, que ha calificado de “en general muy satisfactorio y fructífero”, ha puntualizado que casi todos los participantes han convenido en adoptar una “posición unificada”, lo que se traducirá en un mandato a Naciones Unidas para que coordine la respuesta.

“Es necesario evitar el colapso económico de Afganistán”, ha advertido el ‘premier’ italiano, que ha especificado que “eso significa muchas cosas”. “Significa evitar que el sistema de pagos colapse, significa intentar salvar lo poco que queda del sistema bancario”, ha indicado, recoge la agencia de noticias italiana Adnkronos.

Además, ha aludido a los derechos de las mujeres afganas y la necesidad de garantizar “educación” y que “no retrocedan 20 años”. En cuanto al terrorismo, ha reiterado el consenso logrado “en la necesidad de que Afganistán no vuelva a ser una especie de refugio para el terrorismo internacional”.

En este sentido, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha enfatizado las tres áreas de acción sobre las que hay que actuar en Afganistán: asegurar un “salvavidas” para el pueblo afgano, evitar un colapso de la economía, y ayudar a cambiar las circunstancias en el país.

En la cumbre, además de los habituales invitados ―Países Bajos y España―, han participado países del entorno de Afganistán, como Qatar, Rusia y China.

 

Evitar el caos

La canciller de Alemania, Angela Merkel, ha instado durante su intervención a que la comunidad internacional “evite el caos” en Afganistán.

“Ver a 40 millones de personas sumidas en el caos por falta de suministro eléctrico y por la inexistencia de un sistema financiero no puede ni debe ser el objetivo de la comunidad internacional”, ha indicado la mandataria.

“Que el sistema monetario o el sistema financiero se derrumben en Afganistán no beneficia a nadie. Entonces tampoco se podrá prestar ayuda humanitaria”, ha agregado, según ha informado la agencia de noticias alemana DPA.

A su juicio, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial tienen una “gran tarea por delante” para evitar el colapso del sistema financiero afgano.

Por otra parte, ha señalado que Alemania había confirmado su intención en la conferencia internacional de donantes celebrada en septiembre de destinar 600 millones de euros a la ayuda humanitaria en Afganistán. También ha señalado la importancia de que en el país centroasiático se lleve a cabo una rápida campaña de vacunación contra el coronavirus.

Según la canciller, el reconocimiento del Gobierno talibán no figura en la agenda pero sí debe haber conversaciones con los insurgentes. Merkel también ha hecho hincapié en la lucha contra el terrorismo y en que Afganistán no debe volver a suponer un peligro en este sentido para el resto de países.

En referencia a las evacuaciones, ha considerado que para sacar a los ciudadanos alemanes que todavía permanecen en Afganistán es importante que haya aeropuertos operativos. Alemania, junto con otros países europeos y Estados Unidos, está conversando con los talibán para que permitan que quienes quieran abandonar el país lo hagan lo antes posible.

Por otro lado, el portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, ha asegurado en una rueda de prensa que en esta reunión del G20 se han escuchado “cosas buenas”, como el compromiso de la UE sobre nuevos fondos.

“La discusión sobre Afganistán no es un evento aislado. La situación está evolucionando sobre el terreno (...) la situación humanitaria está empeorando. Necesitamos que las promesas se conviertan en realidad”, ha dicho Dujarric.

Por su parte, China ha pedido que todas las sanciones impuestas sobre Afganistán se levanten, mientras que ha pedido asistencia humanitaria para el país. El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, ha señalado que el G20 tiene que “respetar” la soberanía, la independencia y la integridad territorial afgana, además de “dejar a los afganos decidir su destino”, según informa la cadena CGTN.

Así, imponer una ideología o una intervención militar para interferir en los asuntos internos de Afganistán únicamente conllevaría “turbulencias constantes” y dañaría el esfuerzo humanitario.

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