POLÍTICA
09/03/2021 14:43 CET

Todas las claves para entender la declaración de Luis Bárcenas

De los sobres a Rajoy al intento de comprar su silencio.

EFE
Luis Bárcenas

Llegó la hora de hablar. Luis Bárcenas ha salido de prisión durante unas horas para declarar este lunes y este martes en el juicio por la caja B del Partido Popular. Había prometido tirar de la manta y colaborar. No ha sido el gran espectáculo de fuegos que muchos esperaban, pero ha dejado acusaciones gravísimas contra el anterior PP, en el que él manejaba la puerta más secreta: la caja B. 

Tras horas contestando estos dos días a la Fiscalía, la Abogacía del Estado y su propia defensa con el proyector lleno de facturas y firmas, aquí te explicamos las claves de su comparecencia para que no te pierdas:

La existencia de sobresueldos y la caja B. Bárcenas ha dejado clara su versión: el PP se financió irregularmente y tenía una caja B, que se nutría de fondos y donaciones de empresarios. Él mismo ha recordado que se ha condenado al propio partido (a título lucrativo) en las anteriores sentencias de la Audiencia Nacional y del Supremo sobre la primera parte de Gürtel. Y ha achacado a sus propias declaraciones que se haya podido llegar a esos veredictos.

El extesorero del Partido Popular se ha ratificado en que se preparaban sobres con dinero para distintos dirigentes del PP. El origen de este sistema lo ha situado en la época de Francisco Álvarez Cascos como secretario general del Partido Popular. Citaba algunos nombres en concreto: “En alguna ocasión he entregado sobres con la cantidad que le correspondía a Álvarez Cascos, Javier Arenas, Mariano Rajoy, María Dolores de Cospedal, Jaime Mayor Oreja, Federico Trillo…” Se ha encargado de remarcar que él se los ha dado personalmente tanto a Rajoy como a Cospedal.

El extesorero ha explicado que el sistema ideado por el PP era conocido por todos los secretarios generales desde Cascos. Se trataba de pagara a los dirigentes cantidades añadidas a sus sueldos oficiales hasta “complementar” el dinero que recibía anteriormente. Todo ello salía de la contabilidad extraoficial. El propio Bárcenas preparaba los sobres y se los daba a Álvaro Lapuerta (extesorero fallecido), que “se desplazaba al ministerio correspondiente” y entregaba la cantidad. “Físicamente el dinero estaba en mi despacho, dentro de una caja”, ha confesado Bárcenas.

Apunta a Rajoy: conocía la caja B y destruyó los papeles. El extesorero ha reconocido en sede judicial lo que había adelantado en su misiva a la Fiscalía semanas antes para mostrar su disposición a colaborar. Apunta directamente al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, del que dice que cobraba sobresueldos, conocía la caja B y destruyó los papeles que le mostró con esas anotaciones.

Luis Bárcenas ha explicado que existen unos supuestos audios en los que se puede comprobar que el exlíder del PP conocía lo que pasaba. Hay una grabación con el expresidente y otra con el exministro Javier Arenas, pero, según la versión del extesorero, fueron robados a su familia dentro de la operación Kitchen (la trama montada por el Ministerio del Interior que dirigía entonces Jorge Fernández Díaz).

El propio Bárcenas, al final de su declaración y como colofón, ha explicado que tuvo una conversación con Rajoy en su despacho. Subió a verle después de que se lo dijera Javier Arenas, y ha reproducido la conversación que tuvo con él. “He hablado con Javier Arenas, le he comentado que me queda un saldo en caja B y Javier me ha dicho ‘desentiéndete de esto y entrega el sobre a Rajoy y él sabrá lo que tiene que hacer’”, ha descrito. A continuación, un Rajoy “espantado” le dijo: “Pero, Luis, cómo podéis llevar esto”. Para rematar: “La conversación es así de rápida y a continuación el señor Rajoy se gira en el sillón y, en una destructora que tenía detrás, destruye esos dos documentos”.

“Esas cantidades recibidas por don Mariano Rajoy entre 1996 y 20008 son absolutamente ciertas”, ha apostillado ante el juez, que, no obstante, ha rechazado un careo entre el expresidente y el extesorero.

El PP trató de comprar su silencio. La preocupación era máxima en el Partido Popular por las revelaciones en los papeles de esa caja B. El extesorero ha contado que el partido trató de comprar su silencio: estaban dispuestos a darle 500.000 euros (que procederían de donaciones de empresarios). 

Se le convocó a una reunión tras la publicación de los papeles en El País (en todo momento ha negado ser él el filtrador y lo ha atribuido al exdiputado del PP, Jorge Trias, que fue amigo suyo durante años). Fue en el despacho de Javier Iglesias (abogado del PP) y también estaban Álvaro Lapuerta (extesorero y su jefe durante años) y la mujer de Jesús Merino (imputado por Gürtel). Él se negó a aceptar esa cantidad para acabar con el litigio y les exigió el cobro de 975.000 euros -lo que consideraba que debía ser su indemnización-.

La “cobardía” del viejo PP, desliga al actual. El extesorero ha tenido tiempo también para lanzar duras críticas contra el anterior Partido Popular, intentando evidenciar que esto no tiene nada que ver con el PP de Pablo Casado. Durante su confesión, ha dicho que no tenía ninguna “animadversión” contra sus antiguos compañeros (con los que trabajó más de 30 años), y ha explicado que en todo caso la tenía de manera “manifiesta” María Dolores de Cospedal contra él.

Para ese “antiguo” PP ha tenido dos mensajes muy claros. Por un lado, le ha acusado de organizar, bajo el mandato de Mariano Rajoy, una operación policial para eliminar documentos y audios que comprometían que el expresidente sabía la existencia de esa caja B. Y, por otro, ha criticado la “cobardía” de los antiguos dirigentes por no “dar la cara” y reconocer que se habían financiado irregularmente.

Además, ha querido desvincular al actual Partido Popular y ha negado que negociara con Enrique López, hoy consejero de Justicia de la Comunidad de Madrid y cerebro jurídico de la dirección de Pablo Casado.

Niega un pacto con la Fiscalía y dice que sus papeles son “veraces”. Antes de declarar, Bárcenas mandó la carta a la Fiscalía en la que ya se describía algunos episodios relatados luego en sede judicial. Desde el primer momento se especuló en que esta actitud de ‘tirar de la manta’ podía entenderse como un intento para lograr una pena más baja y como venganza por el encarcelamiento de su esposa, Rosalía Iglesias.

El extesorero ha comentado que ha colaborado con la Justicia desde que empezó el caso y que su declaración desde hace años ha sido vital: “Sin ella no estaríamos aquí sentados”. “Los papeles son ciertos, lo anotado es veraz”, ha dicho ante el tribunal. Ha asegurado que su confesión no la realizaba para lograr ningún tipo de beneficio penitenciario.

“Detrás de esto no hay nada delirante, no hay un acuerdo con la Fiscalía General del Estado para perjudicar al PP en unas elecciones generales”, ha comentado. “No tengo intención de perjudicar a nadie”, ha añadido.

La reforma en negro de la sede de Génova. En la Audiencia Nacional se están enjuiciando las obras de la sede de Génova 13 del PP pagadas en B. Bárcenas ha confesado que se acordó con el arquitecto Gonzalo Urquijo pagar en negro una cantidad que saldría de esa caja, alrededor del 25 o 30% de la obra. 

Según ha relatado, esos pagos los hacían Álvaro Lapuerta o él, pero ha señalado que no sabía si la orden venía de arriba. La elección del estudio de arquitectura fue realizada por Ángel Acebes: “Si Lapuerta le dijo que iba a pagarse con fondos de la caja B, lo desconozco”. Precisamente estas declaraciones llegan en un momento en el que la actual dirección ha decidido vender la sede al creer que es un símbolo de la corrupción ante la sociedad.

Bárcenas ha relatado que tuvo una reunión con Lapuerta y con el arquitecto Urquijo para decirle que le pagarían una parta en negro, y este ultimo aceptó finalmente. Una versión que no cuadra con la dada por el propio Urquijo en el juicio, que ha señalado que el extesorero era “alguien intocable, era como Dios”. “Yo esa reunión no la he tenido nunca y a mí nunca se me ha ofrecido eso”, ha señalado después.

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