INTERNACIONAL
03/12/2019 19:55 CET

Macron, Erdogan y los retos de Rusia y China centran los debates de la OTAN

El secretario general alude a la "fortaleza y resiliencia" de la Alianza y su "capacidad para resolver diferencias" para rebajar la tensión

La polémica generada por el presidente francés, Emmanuel Macron, al opinar sobre el estado de la OTAN, la polémica con Turquía o los “desafíos” que plantean China y Rusia centraron este martes algunos de los debates en el arranque de la cumbre de la Alianza Atlántica, que festeja sus 70 años.

La reunión de líderes de la OTAN en el Reino Unido comenzó hoy marcada por conversaciones incómodas que han puesto de manifiesto las divergencias de criterio entre sus miembros. Las que ponen en tela de juicio la credibilidad y el futuro de la organización.

Así se desprendió de las conferencias y debates de políticos que participaron en el evento NATO Engages, un acto paralelo celebrado en Londres que contó con la participación del secretario general aliado, Jens Stoltenberg, y otros líderes, como los primeros ministros canadiense, Justin Trudeau, y holandés, Mark Rutte.

En su intervención, Stoltenberg expresó su “desacuerdo” con el mandatario galo, quien el pasado mes ofendió a los aliados al opinar que la OTAN se encuentra en estado de “muerte cerebral” a nivel estratégico, y conminó a centrarse en lo que la organización “hace”.

“No es la primera vez que existen diferencias de criterio y la Alianza ha mostrado siempre una increíble fortaleza y resiliencia y capacidad para resolver diferencias”, subrayó, con un discurso optimista.

No es la primera vez que existen diferencias de criterio y la Alianza ha mostrado siempre una increíble fortaleza y resiliencia y capacidad para resolver diferenciasJens Stoltenberg, secretario general de la OTAN

El dirigente noruego recordó que la OTAN es una organización ”ágil, activa y que presenta resultados”, y así “lo demuestra cada día”, al tiempo que reprobó a los que cuestionan “la unidad y la determinación política (de los aliados) de permanecer juntos y defendernos unos a otros”.

También el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tildó hoy los comentarios de Macron de “desagradables” e “irrespetuosos”, además de considerarlos un “insulto” para los aliados.

Ambos políticos dejaron patentes sus distintos enfoques sobre el rumbo de la OTAN en una comparecencia ante los medios en Winfield House, la residencia del embajador de EEUU en Londres.

La espina turca

Además de Francia, la tensión entre Turquía y la Alianza fue hoy otro de los temas recurrentes de la agenda. Su presidente, Recep Tayyip Erdogan, advirtió recientemente de que rechazará los planes aliados de defensa de los países bálticos -Lituania, Letonia y Estonia- y Polonia en caso de una posible amenaza rusa si la organización no reconoce como terroristas a los enemigos de Ankara en alusión a los kurdos.

El ambiente de esta cumbre se enrareció con la condena de algunos miembros de la OTAN a la ofensiva turca en el noreste de Siria desde el pasado 9 de octubre y la compra por Ankara del sistema antimisiles ruso S-400.

“Tenemos planes para proteger a los países bálticos y a otros aliados; y más que planes, tenemos efectivos” sobre el terreno, remachó Stoltenberg al respecto.

El noruego destacó que el hecho de tener fuerzas militares desplegadas “es la expresión más fuerte de nuestro compromiso de defensa colectiva”, pues “envía un mensaje muy claro (a Rusia) de cuál es nuestra determinación a defender a nuestros aliados”.

Asimismo, aclaró que “no es correcto”, como algunos creen, afirmar que EEUU “vaya a abandonar” la OTAN, sino que, por el contrario, ese país “está incrementando su presencia en Europa”.

Otro de los “desafíos” que ahora afronta la Alianza es China, que, si bien antes no constituía un “problema” para la organización, ahora “tiene implicaciones de seguridad para los aliados”.

También reflexionaron sobre el futuro de la Alianza el primer ministro canadiense y su homólogo holandés, al participar en otro de los debates del citado evento paralelo a la cumbre.

Trudeau auguró un futuro “brillante” para la Alianza pese a la ausencia de un denominador común en sus planteamientos, si bien admitió la necesidad de que la organización “evolucione” y sepa “adaptarse” a los “nuevos retos”, sin perder de vista sus “valores originales”.

Por su parte, Rutte incluyó entre los actuales desafíos para la Alianza los que plantean “Rusia, China, la cuestión espacial, cómo lidiar con las nuevas tecnologías, el cyberespacio, o el terrorismo”. Ambos destacaron como uno de esos temas delicados de la agenda la “amenaza que plantea Rusia”, por “la manera en la que continúa interfiriendo por el mundo”.

Ese país sigue representando, según Trudeau, un “desafío significativo” a los aliados, que obliga a sus miembros a “seguir siendo fuertes”. Si bien conviene seguir “manteniendo esa presión” sobre Rusia, en ese pulso debe quedar lugar “para el diálogo”, según Rutte, aunque es “difícil”.

La coalición “Stop The War” organizó hoy una manifestación de protesta desde la plaza de Trafalgar en dirección al palacio de Buckingham, donde la reina Isabel II ofrece una recepción.

Por su parte, Downing Street -la residencia y despacho del primer ministro británico, Boris Johnson-, también celebrará más tarde otro acto.