INTERNACIONAL
25/03/2019 16:32 CET | Actualizado 25/03/2019 17:48 CET

May pretende apurar plazos y sopesa posponer la votación del acuerdo del Brexit otra semana

La primera ministra británica, Theresa May, ha admitido este lunes que todavía no cuenta con suficientes apoyos en la Cámara de los Comunes para que sea aprobado su acuerdo para la salida de la Unión Europea (UE), rechazado ya en dos ocasiones.

Por este motivo, la líder conservadora no prevé de momento someter el texto a votación parlamentaria por tercera vez, después de que ya fuera descartado con contundencia el 15 de enero y el 12 de marzo.

En cambio, los diputados votarán esta tarde una moción gubernamental neutra que podrán enmendar a fin de determinar cuáles son sus preferencias en cuanto a los siguientes pasos a seguir en el proceso, si bien sus decisiones no será vinculantes.

 

 La primera ministra británica, parece, por lo tanto, dispuesta a apurar al máximo los plazos del Brexit y tratar así de reunir nuevos apoyos gracias a la prórroga que el pasado jueves concedieron las Veintisiete, a pesar de que los socios comunitarios explicitaron que la ratificación debería producirse antes del 29 de marzo.

Así lo ha indicado un portavoz de Downing Street tras la reunión que ha mantenido May con su gabinete, tras un fin de semana en el que varios de sus ministros han salido a desmentir que haya una revuelta interna para forzar la dimisión de la líder conservadora y colocar un primer ministro interino que pilote el Brexit.

Pese a que algunos medios británicos, como el diario The Telegraph o la cadena de televisión ITV, habían filtrado durante esa reunión que la intención de May era volver a llevar su acuerdo al Parlamento de Westminster este martes, su portavoz ha explicado que “la posición del Gobierno es que en las dos semanas posteriores a la cumbre de la Unión Europea [que aprobó la prórroga] se llevará a cabo un proceso para alcanzar una mayoría en el Parlamento”.

El largo proceso que queda

Además, el portavoz ha afirmado que los ministros no han discutido el futuro de Theresa May durante la reunión del gabinete de este lunes. Algunos diputados conservadores han planteado la dimisión de la primera ministra como condición para dar su apoyo al plan de Brexit.

Más allá de entre sus compañeros ‘tories’, Theresa May deberá buscar más apoyos en otra bancada. El DUP de Irlanda del Norte, que sostiene al Gobierno en el Parlamento, ha trasladado a la primera ministra que su negativa no ha cambiado, según ha explicado este lunes un portavoz.

May ha mantenido una conversación telefónica con la líder del DUP, Arlene Foster, para sondear las posibilidades de un voto positivo sobre su plan de Brexit y le ha preguntado sus condiciones para cambiar de opinión.

El portavoz del DUP ha adelantado que el consejo de Foster a May ha ido en la línea de la posición expresada por su segundo, Nigel Dodds, que recalcó el viernes que la actuación de Theresa May en la cumbre de la UE había sido un fallo “decepcionante e inexcusable”.

Mientras, los socios europeos de Theresa May siguen esperando la luz verde de Londres. El ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, ha afirmado este lunes que todavía confía en que la mayoría de diputados apoyarán el acuerdo con la UE para lograr un Brexit ordenado.

En declaraciones a la televisión N-tv ha advertido de que un Brexit sin acuerdo crearía “problemas que nadie desea”.