'Mentiras', la serie más cruda que verás en la televisión en abierto

Javier Rey y Ángela Cremonte, protagonistas de la ficción de Antena 3, defienden que no es un calco de 'Liar', sino una adaptación.
Javier Rey y Ángela Cremonte en 'Mentiras'.
Javier Rey y Ángela Cremonte en 'Mentiras'.

Una adaptación de la exitosa serie británica Liar pero distinta, por mucho que la gente se empeñe en lo contrario al compararlas. Eso es Mentiras, la nueva ficción de Antena 3 que ya se emite en Atresplayer Premium y que está previsto que llegue al prime time en abierto. En Reino Unido, nueve millones de espectadores vieron cada uno de los seis capítulos de primera temporada, ahora disponible en HBO.

“El valor añadido de Mentiras respecto a la versión británica es que la hemos adaptado a nuestra cultura, es completamente distinta y mediterránea”, explica Ángela Cremonte (Las chicas del cable), protagonista de la serie. De hecho, para darle ese matiz mediterráneo está rodada en Mallorca, una ciudad que hasta ahora ha tenido poco recorrido en la ficción española.

Mentiras cuenta desde la sencillez una historia compleja, sin juzgar a los personajes: la de una pareja que tiene una cita y tras mantener relaciones sexuales la mujer asegura que ha sido violada y el hombre mantiene con solidez la defensa de su inocencia. Si lo ha hecho o no, no se sabe hasta el final. Ni se sospecha. No parece ni que estén interpretando.

“Me he metido en la piel de una víctima, no de un maníaco. En la vida real ‘todo el mundo tiene aspecto de’, cualquiera somos potenciales autores de cualquier cosa. También por eso se llama Mentiras”, declara Javier Rey (Fariña), que da vida al protagonista y presunto violador.

Cremonte defiende la postura de su personaje e insiste en que “las víctimas son las que empujan el mundo y la justicia. Son personas que buscan la fortaleza para enfrentarse a una sociedad que cuestiona su credibilidad, cuando al presunto agresor siempre se le da el beneficio de la duda”.

El escenario de la serie es un chute de colores que contrasta, y mucho, con la situación que viven los protagonistas. Eso también le da algo especial que no tiene la inglesa. Es una ficción que encaja en un marco muy vitalista que se contrapone a lo que les sucede a los personajes, que es mucho más oscuro.

Miquel Fernández y Ángela Cremonte en 'Mentiras'.
Miquel Fernández y Ángela Cremonte en 'Mentiras'.

La cámara es prácticamente una extensión del elenco. Está rodada de manera diferente y la verosimilitud se lleva al límite. Cada instante es pura verdad, hasta el punto de que el equipo ha ido cambiando de manera espontánea las frases que no parecían auténticas.

La ficción española en general ha cambiado tantísimo que ya es capaz “de contar historias más particulares y no tan comerciales”, explica Javier Rey: “No tenemos miedo de dirigirnos a un público concreto, hemos salido de los platós y hemos cumplido la mayoría de edad”.

Una escena con los protagonistas de la serie.
Una escena con los protagonistas de la serie.

“El morbo de mirar al otro”

“Hemos puesto la cabeza en el mundo. Personalmente, he intentado que se me viera el corazón”, añade Ángela Cremonte. La serie resulta muy cruda porque se ve el alma de los personajes. Y, como indica la intérprete, hay otro punto fuerte en ella: “El morbo de mirar al otro”.

Cuando una de las dos versiones se convierte en cierta, la otra es devastadora. “Todos los personajes mienten. Si el mío dice la verdad, tendremos que oír un debate muy serio sobre la presunción de inocencia; si es culpable, tendríamos que abrir un debate sobre cómo se debe tratar a un víctima de violación desde un primer momento”, analiza Javier Rey. Por eso esta serie es importante, por su capacidad para generar debate.

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