INTERNACIONAL
01/09/2019 10:42 CEST | Actualizado 23/09/2019 16:10 CEST

Una violación cada cuatro minutos y diez asesinatos por día: por qué las mujeres mexicanas alzan la voz

El movimiento feminista mexicano no cesa de crecer después de que saliese a la luz la presunta violación de un grupo de policías a una menor.

Cristopher Rogel Blanquet via Getty Images

Una violación cada cuatro minutos y diez asesinatos por día por motivos de género. No es una película de terror: es el día a día de las mujeres en México, cuyas protestas durante las dos últimas semanas han dado la vuelta al mundo. La gota que colmó el vaso: tres agresiones sexuales a mujeres —una de ellas menor de edad— que señalan a agentes de la policía de ciudad de México como responsables de las mismas. 

El 16 de agosto, cientos de mujeres salían a la calle de más de una decena de ciudades para protestar contra la pasividad de las autoridades ante las violaciones que tenían lugar en el país. Con lemas como “¡Sí te creo!”, “Me cuidan mis amigas, la policía me viola” o “nos tocan a una, nos tocan a todas”, las mujeres decidieron organizar marchas cuyo centro era Ciudad de México después de salir a la luz que una menor había sido violada por un grupo de policías. Las convocantes pedían que se decrete la alerta de violencia de género y se destituyese de sus puestos de poder a los presuntos culpables. 

EFE

Ausencia de acción de las autoridades

No es para menos. La violencia y el acoso hacia las mujeres se ha normalizado en un país en el que la actuación de las autoridades deja mucho que desear. “Ya no llama la atención que asesinen a diez mujeres al día”, explica la periodista feminista Sara Villegas a El HuffPost. Según ella, aprenden desde pequeñas a vivir protegiéndose: “Una niña mexicana aprende cómo no vestirse para no ser agredida en la calle, cómo sujetar las llaves para usarlas como arma si es necesario, a variar la ropa según el transporte que vaya a usar…”. 

Villegas insiste en que las mujeres viven con “miedo”. Un temor que, paradójicamente, se extiende a las autoridades: “Por mucho uniforme que lleven no dejan de ser hombres y se comportan como tal, lanzando miradas lascivas, acosando por la calle, silbando, tocando sus cuerpos sin consentimiento…”. A esto se le suma la autoridad que tienen los miembros de las fuerzas de seguridad, de la cual “abusan” en muchas ocasiones. 

“La vida de las mujeres en México empeora cada día

Uno de los colectivos que lucha contra esto de manera conjunta es la Marea Verde México, el movimiento a favor de la despenalización del aborto que comenzó en Argentina y se extendió por todo América Latina. “La vida de las mujeres en México empeora cada día en cuanto a seguridad, en lugar de mejorar”, cuenta una de sus representantes a este diario. “Si te violan o te asesinan, la sociedad se pregunta qué hacías tan sola, de noche y con esa ropa”, se lamenta Renata Villareal, una de sus integrantes.

No sólo pasa con las autoridades. El transporte público es uno de los lugares donde más acoso se produce: “Es insoportable, hay espacios exclusivos para las mujeres que no se respetan y hay cientos de denuncias de hombres que acusan e incluso eyaculan en la ropa de algunas mujeres”. México es también el país donde se ejerce más abuso infantil, según la OCDE, “dándose el 80% de los casos de violación a menores dentro de sus propias casas”. 

GETTY IMAGES
México

Un movimiento feminista en auge

Lo único bueno que se puede sacar de todos estos casos de agresiones es el auge de un movimiento feminista fuerte y amplio en el país. “Hay diversidad de corrientes teóricas pero se ha evidenciado sobre todo una división generacional”, asegura Villegas. Cree que las jóvenes están “más empoderadas que sus antecesoras” y por eso tienen la oportunidad de “levantar la voz mucho más fuerte”.

De hecho, son las mismas jóvenes las que recriminan a las mujeres algo más mayores que critiquen el movimiento y “que no reconozcan que ellas normalizaron el acoso sexual”. Pero las nuevas generaciones no piensan aguantarlo. Esa división, cuenta la periodista, se nota incluso en los medios: “Los grandes medios entrevistan a mujeres septuagenarias del movimiento de hace medio siglo y las jóvenes de 20 a 40 se han apropiado de las redes sociales y el espacio público”, asevera. 

GETTY IMAGES
México

“Mientras haya mujeres mexicanas que no tengan independencia económica, difícilmente van a poder tomar sus propias decisiones, pero el movimiento feminista es lo que nos mantiene vivas a millones de nosotras”, dice la vocera de Marea Verde México. “El cuidarnos, asegurarnos de que las demás llegan bien a casa, saber que tenemos en quién confiar y personas que no te van a juzgar cuando pasas por una situación difícil…”, señalan. En esta unión entre las mujeres han tenido mucho que ver las redes sociales: “Así hemos podido ponernos en contacto distintas mujeres supervivientes, amas de casa, estudiantes, profesionales, adolescentes o mujeres en situaciones vulnerables…”.

Desconfianza hacia la policía

A pesar de que las mujeres han estallado ahora, no es la primera vez que salen a la luz casos de violencia policial o de abuso de poder. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el 64% de la población mexicana no confía en la Policía y considera que denunciar es una pérdida de tiempo. “La corrupción es una característica de todas las instituciones del país”, asegura la periodista, “las mujeres no se sienten seguras con la policía cerca”, sentencia. 

En esto coincide también la Marea Verde México, que denuncia que “sólo una de cada 1.000 denuncias llegan a sentencia” y que “interponerlas supone un calvario”. Un calvario que pasan las mujeres cuando las autoridades “no te creen, filtran tus datos y permiten que el agresor o sus familiares vayan a intimidarte”. “No hay seguridad después de denunciar”, aseguran. 

La policía viola y tortura con permiso del Estado

El colectivo va más allá y asegura que “la policía viola y tortura con permiso del Estado”. Aseguran que esto ha sido así “siempre”, pero que ahora es cuando el movimiento feminista está empezando a cobrar fuerza y alzar la voz: “Estamos más unidas que nunca y en dos meses se han registrado muchas violaciones a mujeres a manos de policías así que al ver que el Estado no hacía nada, salimos a protestar por todo lo que estamos hartas de aguantar”. 

Entre todas sus denuncias destaca la ausencia de compromiso de las administraciones: “Las medidas que toma el gobierno son para aparentar que les importa, pero no hay investigaciones ni condenas decentes”. Aseguran que han aumentado notablemente los abusos a menores de edad, y que “los agresores aprovechan que estas son fáciles de intimidar y silenciar, sobre todo las mujeres pobres”. Muchas de las agresiones, aseguran, proceden de “policías, militares, federales y de la marina que, con el poder que tienen, saben que no habrá denuncia contra ellos”. 

NurPhoto via Getty Images

Más feminicidios en un año que en España en 16 años

En México, más de 1000 mujeres son asesinadas al año, más que los feminicidios que ha contabilizado el Estado español desde 2003. Pero Villegas lo tiene claro: “Una sola mujer asesinada por serlo es motivo suficiente para escandalizarnos. Que aquí sea una salvajada no significa que en España no lo sea”. Y lanza un mensaje a las mujeres españolas: “No lo normalicéis, no debe ser normal en ningún sitio que asesinen a tu hija, madre, amiga o compañera”.

NurPhoto via Getty Images
)

El por qué de la violencia en las manifestaciones

Fueron muchos los medios internacionales que se hicieron eco de los episodios violentos que tuvieron lugar el 16 de agosto tras la protesta; y eso hizo que las reclamaciones de las mujeres mexicanas quedasen eclipsadas por el vandalismo. Villegas afirma que se trató tanto de algunos sectores del movimiento como de grupos infiltrados en las manifestaciones: “Hubo personas que provocaron y confrontaron a las feministas, incitándolas a ser violentas”. Pero también asegura que “hay grupos dentro del bloque negro feminista a los que se vieron causar destrozos en una comisaría y una estación de autobuses”. Opina que “la indignación y la rabia fueron un denominador común ese día, pero también la sororidad y el apoyo, que no fueron reflejadas en las coberturas periodísticas nacionales”. 

NurPhoto via Getty Images

Desde la Marea Verde México critican fuertemente la mala publicidad que han hecho los medios a las concentraciones: “Exigen castigar e investigar a las mujeres que rompen los cristales de los sistemas de transporte los mismos que nunca exigen castigar a violadores y agresores”. Creen que a esta sociedad “le indigna más un cristal roto que una mujer asesinada” y que son las activistas las que están realizando el trabajo del Estado, exigiendo derechos humanos y seguridad. “México es un país feminicida y machista”. 

“Las pintadas se limpian, los cristales se reemplazan, los monumentos se restauran, pero las muertas no regresan”, sentencian desde otro colectivo, Resistencia Femme, asegurando que “las mujeres están juntas ahora y siempre y seguirán luchando”.