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01/03/2021 15:48 CET | Actualizado 01/03/2021 16:40 CET

Muere el actor Quique San Francisco a los 65 años

El popular actor llevaba semanas hospitalizado por una neumonía bilateral en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

GTRES
Imagen de archivo del actor Quique San Francisco

El actor Quique San Francisco ha muerto este lunes a los 65 años, según ha confirmado la Unión de Actores y Actrices. El popular actor llevaba semanas ingresado en el Hospital Clínico de Madrid por una neumonía bilateral

Su estado de salud se había complicado a comienzos de año y el 12 de enero tuvo que anunciar la suspensión de la representación de la función que tenía prevista en Getxo (Vizcaya) en plena gira con el espectáculo de humor “La penúltima”.

Los problemas de salud habían sido una constante en la vida del actor, que admitió abiertamente su adicción a la heroína y la cocaína en los años 80. “Porros fumé toda la vida, pero lo malo fue el caballo y la coca. Por el caballo hice una pasada y me fui; si no, no estaba aquí. Esto duró unos cuatro años durante los que trabajé muchísimo menos. Todo me tocaba los cojones”, dijo en una entrevista a Interviú.

De ahí que todo el mundo supiera que su vida ha sido de todo menos sosegada y discreta; exprimía cada minuto al máximo y expresaba sus opiniones sin cortarse nunca y sin tener en cuenta el qué dirán, ya fuera por sus continuas idas y venidas a las drogas o por su también pertinaz ruina económica, marcada sin duda por sus excesos.

Pasó por la cárcel varias veces, fue legionario, quedó muy maltrecho por culpa de un accidente de moto y últimamente soltaba mandobles, donde quisieran escucharle, contra el Gobierno, los gestores de la pandemia y los creadores de una vacuna contra la covid que él no se pondría.

Y dijo que le gustaban muchas de las cosas de Vox, provocando no solo revuelo, sino la animadversión de muchos compañeros. Aunque San Francisco nunca gustó a todos; él lo sabía, y no le importaba.

Su trayectoria artística

Nació el 10 de marzo de 1955 en Madrid hijo de padres actores, Enriqueta Cobo (Queta Ariel) y Vicente Haro, aunque su madre le tuvo de soltera y no conoció a su progenitor hasta los 17 años, los que tardó en decidir ir a Madrid a buscarle. Vivió su infancia en Barcelona con su madre y, tras haber hecho publicidad, con solo seis años debutó en el cine.

Al teatro llegó en 1963, en la obra “El sueño de una noche de verano”, y su primera intervención televisiva fue dos años después como protagonista en la serie de TVE “Santi, botones de hotel”, en los estudios Miramar de Barcelona.

A los 17 participó en “Crónicas de un pueblo” (1972) y también pasó por “Curro Jiménez” (1978), “Proceso a Mariana Pineda” (1984), “La bola de cristal”, del 85 al 88, “Los ladrones van a la oficina”, del 93 al 97, y en el 2001 se sumó al elenco de “Cuéntame cómo pasó”, para convertirse en Tinín atendiendo la barra de un bar de barrio.

Todo iba razonablemente bien, personal, profesional y económicamente cuando San Francisco, gran amante de las motos, sufrió un terrible accidente el 24 de octubre de 2002 cuando fue embestido por un turismo que lo dejó tendido en pleno centro de Madrid. Con tibia y peroné fracturados, necesitó ocho operaciones para, al final, postrarse en una silla de ruedas durante año y medio, lo que le impidió seguir en la serie.

San Francisco siempre ha sido uno de los rostros más fácilmente reconocibles de la comedia española, no solo en la tele, sino también en el teatro -“Los ochenta son nuestros” (1996); “La noche del sábado” (1991) o “Decíamos ayer” (1997)- o en el cine, donde logró dos nominaciones al Goya: por “El baile del pato” (1989) y por”Orquesta Club Virginia” (1992).

Enmarcado dentro del conocido como “cine quinqui”, dejó su huella en el género tras intervenir en algunas de las películas de Eloy de la Iglesia: “Colegas” (1982), “Navajeros” (1980) y “El pico” (1983).

Sus peores años estuvieron marcados por la heroína y la cocaína, que minaron su salud, su imagen y sus relaciones personales y alejó incluso a las personas que más le querían, como su novia de más tiempo, Rosario Flores.

Su vida estaba plagada de anécdotas: son famosos sus días de cuartelillo por haberle pegado un puñetazo a un mono que le disputaba el bocadillo en Tailandia.

Todo esto se lo contó a Bertín Osborne en el programa “Mi casa es la tuya”. Sus últimas apariciones en la tele fueron en la serie “Gym Tony” (2016), y en sus inolvidables colaboraciones en los anunciosde Campofrío.

En la actualidad residía en la habitación de un hotel a las afueras de Madrid, dado que tuvo que abandonar su casa por problemas económicos. El pasado 23 enero debía haber presentado el espectáculo de humor “La penúltima” en Getxo (Vizcaya), pero suspendió días antes porque ya no se encontraba bien.

 

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