Una mujer que se masturba sin sentirse culpable es una mujer libre

Una mujer que se masturba sin sentirse culpable es una mujer libre

A día de hoy existen más informes científicos sobre la vida sexual de los elefantes que sobre nuestro propio clítoris.

MujerB-D-S VIA GETTY IMAGES

¡1998! ¿Perdón? Me quedo helada...

Es el año en el que se (re)descubrió la anatomía exacta del clítoris. Y no, no me he equivocado. La anatomía exacta del clítoris data de 1998. En el instante en el que trato de digerir esa asombrosa información es cuando tomo conciencia de que todavía estamos en la edad de piedra en el tema de la medicina sexual femenina. A título comparativo, la viagra empezó a comercializarse ese mismo año, así que ya se era posible arreglar los problemas eréctiles de los hombres en el momento en el que apenas se empezaba a descubrir el órgano del placer femenino.

Vivimos en un mundo que desvirgó la Luna en 1969, en una sociedad que planea ir a Marte en 2024... Pero estamos en 2019 y seguimos en la era prehistórica del conocimiento del sexo femenino. A día de hoy existen más informes científicos sobre la vida sexual de los elefantes que sobre nuestro propio clítoris.

Sin embargo, el clítoris se conoce desde la noche de los tiempos. La prueba: la mutilación genital femenina existe desde siempre. Hasta se han descubierto momias mutiladas, argumento imparable para atestar que se conoce bien este órgano mutilado desde hace milenios.

Aun así, nunca me han dicho que tenía clítoris. La ley del silencio casi oficial sobre el placer sexual femenino instauró una verdadera ablación mental. Las tablas de anatomía de nuestros libros de Ciencias de la Vida y de la Tierra son erróneas y el retraso en la medicina sexual es considerable... ¿El resultado? El 25% de las jóvenes no saben que tienen clítoris. Y, peor, el 83% no sabe que es una zona erógena. Este desconocimiento no resulta sorprendente, ya que si miramos más de cerca nuestros manuales escolares, el sexo de las mujeres parece que sólo sirve para hacer pis y/o para tener bebés.

Tenemos que luchar contra el analfabetismo sexual, es un reto por la igualdad. El sexo de la mujer ni es tabú ni vergonzoso. Citando a Odile Fillod, “pensar que la vagina es el homólogo del pene, y no el clítoris, es equivocarse hasta el punto de creer que las mujeres están desprovistas de un órgano de placer”.

Actualmente, escribir un libro sobre la masturbación femenina supone ser militante, y hacerlo en color, tiene un componente político. Político porque tenemos que reivindicar el derecho a la igualdad de educación y a la igualdad de medicina sexual. Militante porque, a día de hoy, la parte anatómica sexual de la mujer, es decir el órgano del clítoris, es el gran ausente del siglo XXI.

Y liberar el sexo de las mujeres es luchar contra la cultura de la violación. En efecto, si sólo hablamos del placer masculino y hacemos del placer femenino un tabú o lo reducimos a un funcionamiento cerebral, alimentamos la representación de un placer masculino predominante, evidente, en comparación con el de las mujeres, que sería secundario, subsidiario, casi inexistente.

Reconocer el placer femenino también es evaluar el alcance de las mutilaciones sexuales con la voluntad de destruir el deseo femenino. La ablación se sigue practicando en muchas partes del mundo. El órgano del placer femenino se utiliza como un arma para oprimir a las mujeres desde siempre.

Liberar el tema de la masturbación femenina es hacer avanzar el mundo, ya que una mujer que se masturba y se da placer sin culpabilizarse es una mujer libre. Hablo por todas las mujeres, por todas las jóvenes que están creciendo y por todos los hombres que nos quieren.

Mi libro sobre la masturbación femenina es un grito de amor, una oda a la sororidad para que todas las mujeres puedan reapropiarse de su sexualidad sin complejos, pero también para democratizar la verdadera anatomía del clítoris, para que dejen de hablar por nosotras, para romper el mito del orgasmo vaginal, para acabar con la erotización de la masturbación femenina en el porno, para contar un placer solitario que no se confiesa, para demoler las ideas preconcebidas sobre la frigidez, para contrarrestar la impostura de nuestros manuales escolares, para destruir a Freud y su concepto de orgasmo femenino, para destrozar las creencias falocéntricas, para denunciar la existencia de la ablación en Europa hasta 1930, para proteger a las nuevas generaciones de mujeres y de hombres que vienen y para señalar con el dedo el enorme retraso en medicina sexual femenina.

¡Lo tenemos en la punta de los dedos! ¡Declaro inaugurada la revolución del clítoris!

Its not a legend.

Au bout des doigts - Le petit guide du plaisir féminin en solitaire, de Julia Pietri, está disponible en preventa en Ulule y llegará a las librerías (francesas) en septiembre de 2019.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Francia y ha sido traducido del francés por Marina Velasco Serrano