ECONOMÍA
24/06/2021 13:59 CEST

No a los aviones de media distancia, sí a los taxis voladores

Más de media docena de empresas europeas ya han anunciado sus vehículos 'Urban Air Mobility' para uso de pasajeros o para transporte de carga sin tripulación.

MARHARYTA MARKO via Getty Images/iStockphoto
Taxi volador sobrevolando una gran ciudad.

Era cuestión de tiempo que las grandes urbes europeas comenzaran a pensar qué hacer con la movilidad para encontrar soluciones más sostenibles. A estas alturas, muchos no tenemos claro qué contamina más si un taxi —coche de toda la vida— o un taxi volador. Tampoco sabemos qué afecta más a las aves de una ciudad, si las hélices de un helicóptero-taxi o los taxis-coches. 

Hace unas semanas conocíamos la intención de la Unión Europea de ir reduciendo los vuelos de menos de dos horas y media de duración. En el caso de Francia, el anuncio se hizo al tiempo que se explicaba que las rutas de tren de alta velocidad se iban a impulsar por todo el territorio. En España, que ya tenemos redes de alta velocidad, el anuncio implica que la mayor parte de los vuelos nacionales que despegan desde Madrid tienen vocación de suprimirse.

El sector de las aerolíneas que ya se enfrentó a una primera transformación en la primera parte del siglo XXI con el nacimiento de las lowcost, ahora se enfrenta al órdago de una reestructuración en condiciones.

Y mientras los aviones de media distancia van desapareciendo poco a poco, surgen las nuevas necesidades en las mega-urbes, esas ciudades estado que soñó Michael Bloomberg hace más de una década y que ahora su hijo quiere desarrollar aún más —se presenta como candidato a gobernador del estado de Nueva York—. Megaurbes, ciudades-nación o centros de vida que, según explicó el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, según el informe España 2050, concentrarán en nuestro caso —y en esa fecha— el 90% de la población de nuestro país.

Realmente esperemos que no sea así, pero el proceso  —de momento imparable— está dando lugar a nuevos nichos de negocio.

Europa podría ver los primeros taxis voladores entrar en servicio a partir de 2024, según comunicó a mediados de mayo el regulador, la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea. Más de media docena de empresas europeas han anunciado ya desarrollos de vehículos Urban Air Mobility para uso de pasajeros o para transporte de carga sin tripulación —drones a lo bestia de paquetería de lux—.

La agencia cree que este mercado tendrá una facturación de unos 4.200 millones de euros en Europa para 2030 y que implicará la creación de 90.000 puestos de trabajo. Aproximadamente el 31% del mercado mundial de esta nueva forma de transporte estará centrado en Europa. Es más, ya hay algunos que piensan que en 2024, con motivo de los JJOO de París, estos utilitarios podrían estar en marcha. Me imagino a los atletas trasladándose en helicóptero desde la ciudad dormitorio al estadio de turno.

La tecnología que se está aplicando es eléctrica, y estos taxis despegan y aterrizan de forma vertical. Según una encuesta realizada por la Agencia, alrededor del 71% de las personas creen que usar taxis aéreos o servicios de entrega o ambos es una buena idea y el 41% considera que las actividades médicas de emergencia serían las más beneficiadas de esta tecnología. La seguridad en estos vuelos es la principal preocupación, seguido del ruido y el impacto en las aves. Solo queda esperar.