ECONOMÍA
10/10/2019 20:43 CEST

"No nos rendimos": el grito del sector olivarero ante los bajos precios y la amenaza de aranceles

Unos 30.000 personas del sector del aceite y la aceituna de mesa se manifiestan en Madrid reclamando al Gobierno y la UE un plan de choque que les deje respirar

El sector del olivar ha pedido medidas concretas al Gobierno y a la Unión Europea para revertir la situación de bajos precios de origen y hacer frente a la amenaza de aranceles por parte de EEUU, en una manifestación este jueves en Madrid, en la que miles de olivareros han dicho que no se rendirán.

El periodista José Ribagorda ha leído un comunicado al final de la protesta, que ha reunido a unas 30.000 personas, según fuentes de la organización (8.000 para la Delegación del Gobierno) y que ha concluido frente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en Madrid.

En el comunicado, aseguran que las políticas deben centrarse en los olivares tradicionales y consideran urgente una normativa que evite de “forma contundente” la venta a pérdidas.

También reclaman una norma de calidad que permita al consumidor conocer “exactamente” las categorías del aceite y dotar de “transparencia y seguridad a todo el sector”.

En el texto no se han olvidado de los aranceles del 25 % anunciados por EEUU a numerosos productos agroalimentarios, entre ellos el aceite de oliva envasado y la aceituna verde de mesa.

A su juicio, es “indignante” que sea el sector agrario el que “pague los platos rotos” de otra disputa comercial (aeronáutica en este caso) que nada tiene que ver: “Ahora es cuando la UE tiene que dar una respuesta consensuada”.

El presidente de Cooperativas Agro-Alimentarias de Jaén, Higinio Castellano, ha defendido que hay que asegurar precios justos al olivar, pero con medidas “contundentes” y “no parches”.

España tiene que exigir ante la UE que se revisen los mecanismos de regulación del mercado, permitiendo la “autorregulación” del sector para “adaptar la oferta a la demanda”.

En una línea parecida se ha expresado el presidente de Asaja, Pedro Barato, para quien esos precios justos se consiguen con la autorregulación y el almacenamiento privado del producto. Además, Barato ha reclamado un decreto ley que recoja la imposibilidad de vender por debajo de los costes de producción.

El secretario general de COAG, Miguel Blanco, ha acusado a la industria de “tumbar el precio del aceite” y a la distribución de “ventas a pérdidas”, mientras las administraciones “no hacen nada” para evitarlo. Para Blanco, esas prácticas son un “robo”, tras insistir en pedir soluciones para que el sector tampoco sea “moneda de cambio” como en el caso de los aranceles estadounidenses.

Desde UPA, su secretario general, Lorenzo Ramos, reclama que el mercado y el consumidor sepan reconocer y valorar al aceite de oliva. Según Ramos, los manifestantes han dado este jueves una “lección de fortaleza” y han mostrado a las administraciones la necesidad de involucrarse en busca de una solución.

Lo que hay que hacer

Además de la revisión del sistema de almacenamiento privado o la activación de la autorregulación, el sector ha lanzado un decálogo de peticiones entre las que incluyen que la PAC asegure el mantenimiento del olivar, que las políticas contra el despoblamiento tengan en cuenta su capacidad para fijar población o apoyar la concentración y asociacionismo.

La manifestación, en la que se han exhibido pancartas con lemas como “En defensa del olivar tradicional. No al despoblamiento” o “Precios justos para un olivar vivo”, ha transcurrido sin incidentes destacados, y con vítores y consignas en defensa del empleo y su futuro.

Entre los representantes políticos se pudo ver al líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, y a la portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas, cuando esta última sufrió un “encontronazo” con olivareros descontentos con la defensa que hace la clase política del sector agrario, por lo que fue relegada por la organización a la segunda fila de la manifestación.

Desde Logroño, el ministro de Agricultura en funciones, Luis Planas, ha expresado su “comprensión y solidaridad” con los olivareros españoles y ha dicho que ha trabajado de forma intensa con el sector en los últimos meses y que comprende la manifestación de hoy.

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