BLOGS
02/10/2020 11:09 CEST | Actualizado 02/10/2020 11:09 CEST

Nos acercamos al final del Brexit… ¿y los derechos de los españoles en Reino Unido?

Parece que, si no tienes talento, alto conocimiento o habilidades que sean escasas y se necesiten, no te permitirán la entrada.

WPA Pool via Getty Images
El primer ministro británico, Boris Johnson. 

Los españoles, como el resto de los ciudadanos de la Unión Europea, estamos sentados en la primera fila de una película que de momento tiene mucha trama, mucha intriga, muchas puñaladas traperas, y que lleva tiempo que nos parece que no va a tener un final feliz para nadie.

A tres meses de la salida de Reino Unido de este bloque económico en el que estuvieron casi 50 años, es bastante incómodo ver la actitud que están teniendo con la Unión Europea, y esto ya no lo justifican ni los recuerdos del viejo imperio ni ningún dogma político, más cuando todos los indicadores económicos demuestran que estamos abocados a un desastre, cuantificado por la London School of Economics, en tres veces superior al propiciado por la Covid-19.

Tendremos tiempo para ver gráficos que muestren tendencias a la baja en el PIB, o subidas de niveles de paro, o pérdida en los índices de bienestar, pero los ciudadanos europeos ya llevamos tres años sufriendo la falta de seguridad, falta de empatía y amenazas burdas de un Gobierno que a tres meses de su anhelado Brexit no nos garantiza nada.

Los españoles, como el resto de los europeos, perderemos derechos, y los que vayan llegando a partir de ahora al Reino Unido no llegarán ni en sueños a tener los derechos de los que ya estamos aquí o de quienes entren en el país antes del 31 de diciembre de 2020. Como Sylvia Ordás, santanderina de origen y londinense de adopción que colabora con el Consejo de Residentes del Norte de Reino Unido atendiendo en nuestro nombre en las reuniones mensuales de la Home Office dice, “no hay nada firme a día de hoy”.

Desde 2019 a todo ciudadano europeo que quiera quedarse a vivir en Reino Unido, se le exige un registro, que por muy extraño que parezca, no se exigía con anterioridad.

Para aquellos que prueben documentalmente que llevan más de 5 años viviendo en Reino Unido, se les concederá un estatus de asentado, que le asegurará poder seguir en el país indefinidamente, siempre que no se ausente por un periodo de más de 5 años de Reino Unido. 

Parece que, si no tienes talento, alto conocimiento o habilidades que sean escasas y se necesiten, no te permitirán la entrada.

Para los que no llegan a los 5 años o vayan llegando hasta nochevieja, se les concederá el pre-settled status (estatus de pre-asentado), que les permitirá llegar a conseguir el estado de asentado cuando cumplan los 5 años en Reino Unido, y solo podrían ausentarse un máximo de 2 años.

Siempre se requerirá que la persona que solicite este estatus no tenga antecedentes criminales, que dificultarían y mucho la posibilidad de llegar a tener la seguridad que te otorga el estatus de asentado.

También se contempla la posibilidad de reagrupación familiar, y se supone que se respetará el resto de los derechos que actualmente tenemos como ciudadanos europeos en Reino Unido… después de una larga negociación que esperemos tenga validez… aunque con los bandazos de Boris, cualquier cosa podemos esperar.

Lo que va a ser más grave será el recorte de derechos que tendrán los ciudadanos que lleguen a partir del 1 de enero de 2021, ya que estos entrarán con las nuevas reglas impuestas por la maquiavélica Priti Patel. Sí, la hija y nieta de emigrantes que ha llegado para ponernos firmes a todos los emigrantes, y que esta semana mismo planteaba crear centros de emigración británicos en la remota, pero muy remota, isla de Asunción.

Priti Patel quiere ser muy mala y poner condiciones muy malas, y para ello ha querido copiar el sistema de puntos para emigrantes vigente en Australia. Se supone que espera que todo el mundo se dé de tortas por venir a un Reino Unido post-Brexit, aun cuando la economía vaya a ir mal y haya más paro y nos parezcamos al apocalíptico mundo de Mad Max… pero ella cree que hay que ser más exigentes.

Como Sylvia Ordás, presidenta de Coalición de Españoles en Reino Unido, ha mencionado en nuestras reuniones mensuales para tratar el Brexit, la palabra de moda en estas reuniones es “talent”. Parece que, si no tienes talento, alto conocimiento o habilidades que sean escasas y se necesiten, no te permitirán la entrada.

Pero ese listón va bajando, y mucho.

Las estimaciones de salario mínimo que te garantizaría poder quedarte en Reino Unido han variado en el tiempo, y si en 2018 te pedían que ganaras 30.000 libras esterlinas para poder establecerte, en enero de 2020 bajaban a 25.000, y ahora se habla de cifras que se acercan a 20.000… que se parece mucho al salario mínimo, pero claro, ¿quién va a poner cafés en el Starbucks o a hacer camas en el Ritz? ¿Jane Rees o Allison Johnson?

Veremos a muchos compatriotas haciendo los mismos trabajos, pero pagando más impuestos directos o indirectos para poder hacerlo.

Los problemas para los que lleguen más tarde vendrán con las imposiciones de pagos adicionales para poder acceder al servicio de salud del NHS, los recortes de ayudas sociales, o los visados que tendrán que pagar para poder estar en el país… en muchos casos esto no será mas que una doble imposición y que va a separar a unos ciudadanos europeos con derechos intactos, y una nueva clase de ciudadanos europeos de segunda. Veremos a muchos compatriotas haciendo los mismos trabajos, pero pagando más impuestos directos o indirectos para poder hacerlo.

Hay muchos otros problemas que nos afectarán a todos por igual, y cuando vayamos de vacaciones a España no podremos usar los teléfonos móviles sin pagos adicionales, se nos exigirá el carnet de conducir internacional y ya no disfrutaremos de la tarjeta sanitaria europea.

Los turistas o los que quieran venir por periodos de hasta 3 meses podrán venir de la misma manera que hacen ahora mismo, aunque en el aeropuerto ya no usaremos la cola de ciudadanos británicos y europeos.

El Gobierno español necesitará estar atento a la necesidad de asistencia que necesitaremos y esperamos que los consulados generales y embajada puedan seguir asistiendo con los problemas que irán llegando sin duda. Si al final hay que tirar de acuerdos bilaterales, esperamos reciprocidad, y ya nos gustaría haber escuchado por parte de Boris Johnson un mensaje tan amigable como el que Hana Jalloul, secretaria de Estado de Migraciones, tuvo para con los inmigrantes británicos en suelo español.  

Toca esperar y tocar madera…

NUEVOS TIEMPOS