La OCU alerta de los falsos chollos del Black Friday: ¿qué empresas cumplen?

La OCU alerta de los falsos chollos del Black Friday: ¿qué empresas cumplen?

La organización de consumidores denuncia que aunque las marcas anuncian un ahorro del 25%, en realidad los precios suben, en general, un 3%.

Un cartel promocional del Black Friday en Barcelona el 23 de noviembre.SOPA Images SOPA Images/LightRocket via Gett

A pesar de que “Yo no soy tonto” es uno de los eslóganes de una de las principales cadenas de venta de electrónica, este Black Friday muchas empresas toma como tales a sus compradores.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha monitoreado los precios de 16.000 productos desde el pasado 19 de octubre para analizar su evolución. La OCU ha detectado que las empresas anuncian unos ahorros que rondan el 25% de media.

Pero la realidad es otra diametralmente opuesta, ya que de los productos se han encarecido un 3% con respecto a lo que costaban 30 días atrás.

Esta situación ocurre, además, en un contexto de alta inflación e incertidumbre. La consultoría Rocket Digital, especializada en acompañar a las empresas en sus procesos de digitalización, hace hincapié en este punto.

Con respecto a las ofertas engañosas de muchas empresas, y aunque hay canales de venta que tratan de poner coto a estos fraudes, Enrique Bernad, experto en ventas al por menor y canales de venta, advierte sobre el impacto que puede tener en las grandes compañías:

“La primera afectación es la pérdida de credibilidad. Hay muchas empresas que en cualquier círculo ya se comenta que tienen estas estrategias, eso está en boca de todo el mundo”, asegura Bernad.

En su informe sobre el Black Friday de este año, Rocket Digital estima que cada ciudadano gastará 200 euros de media durante estas jornadas comerciales. El aumento generalizado de los precios condicionará en buena medida el comportamiento de los compradores, detallan desde la consultora.

Y es que la preocupación es palpable. Una encuesta de Google, incide el informe, determina que el 71% de los consumidores muestran “inquietud” por el aumento del coste de la energía y de la vida en general. Bernad explica que los precios de la energía y la incertidumbre desembocan en un “ecosistema de encarecimiento”.

“Crisis energética, inflación, tipos de interés,... se genera un ecosistema de más gasto en general y por ende la gente consumirá menos o eso se espera”, cuenta Bernad. En 2022 se calcula que el gasto será diez euros menor que el año pasado. “La gente tiene la vista puesta en lo que pueda venir en 2023”, zanja Bernad.

Incumplimiento de la normativa de comercio

La OCU señala en su nota de prensa, además, que esta “mala práctica” sobre los precios incurre en un incumplimiento “reiterado” de la normativa de comercio. Infringiría, a su juicio, el artículo 20.1 de la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, recientemente modificada para adaptarla a la última Directiva Europea, que establece que:

“Siempre que se oferten artículos con reducción de precio, deberá figurar con claridad el precio anterior junto al precio reducido […]. Se entenderá por precio anterior el menor que hubiese sido aplicado en los treinta días precedentes”.

La Organización anima a los consumidores a utilizar su asesor digital de precios para comparar si realmente los precios que se le ofrecen son justos, así como a denunciar en redes sociales con el hashtag #timofertasBF las irregularidades que encuentren a la hora de acudir a los negocios.

Desde Rocket Digital también insisten en que estas herramientas son el mejor arma de los consumidores para ser conscientes de las ofertas engañosas. “hay aplicaciones que lo que hacen es trackear el precio de los productos”, comenta Bernad, que cita el portal verificadordeofertas.com como ejemplo.

En última instancia, algunas ofertas, aunque engañosas, pueden seguir siendo ventajosas porque el producto que ofrecen siga teniendo una relación calidad-precio favorable, añade Bernad. La cuestión, continúa el experto, es conocer en qué medida se produce el engaño para tomar conciencia y formarse un criterio propio, en última instancia “el consumidor deberá decidir si esa oportunidad sigue siendo buena o no”.