Sánchez "reconoce" el trabajo de Esteban y el CNI pero dice que ha habido "fallos" y que se actúa con transparencia

Tensión con Gamarra, a la que le afea la "desgracia" de esta derecha: "Los mangantes no están en el Gobierno".
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Pedro Sánchez
Pedro Sánchez
Juan Carlos Hidalgo / EFE

Máxima tensión en la sesión de control. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha pronunciado por primera vez sobre el cese de Paz Esteban, de la que ha reconocido su trabajo y del CNI, pero ha señalado que “evidentemente” ha habido “fallos” y que se ha actuado con transparencia y legalidad.

Sánchez se ha enfrentado a un duro rifirrafe con la portavoz del PP, Cuca Gamarra, quien ha llegado a decir que el Gobierno conocía el espionaje a los independentistas (algo que ha negado en todo momento La Moncloa). Además, la riojana le la soltado: “Queda claro que gobiernan los independentistas”.

Tras estas acusaciones, el presidente ha salido al ataque y ha dicho que en todo caso los fondos públicos y los servicios de espionaje “no se van a utilizar para hechos delictivos”.

Sánchez ha afirmado que han pasado casi cuatro años de la moción de censura y que la situación no es perfecta, pero le ha trasladado: “Los mangantes no están en el Gobierno”. El jefe del Ejecutivo ha atacado al PP al hilo: “Había un Gobierno condenado por corrupción y una secretaria general que destruía a martillazos”.

Se ha lamentado, en este sentido, “la desgracia” de derecha que no ha apoyado las grandes medidas.

Durante la sesión de control, Sánchez ha mostrado su confianza en que tendrá estabilidad parlamentaria y ha subrayado su intención de agotar la legislatura (que debe acabar en diciembre de 2023).

Gamarra ha insistido en la tesis que lleva el PP teniendo años de que Sánchez “erosiona” las instituciones: “Caía y rodaba la cabeza de quien ha demostrado tener una hoja de servicios intachable y a solo mes y medio de la cumbre de la OTAN”.

Estas explicaciones han llegado un día después de que el Consejo de Ministros cesara a Paz Esteban de su puesto en el CNI, una vez concluido el informe que constataba que habían sido espiados tanto el presidente del Gobierno como los ministros de Defensa y de Interior, Margarita Robles y Fernando Grande Marlaska, respectivamente. Además, hubo un intento fallido de infectar el móvil del ministro de Agricultura, Luis Planas. Todo ello se ha sabido un año después, evidenciando ese fallo de ciberseguridad.

Además, Esteban reconoció la semana pasada en la comisión de gastos reservados del Congreso que se había espiado a 18 independentistas, entre ellos Pere Aragonès, pero siempre bajo la autorización judicial correspondiente del Tribunal Supremo.

El tema también ha salpicado las preguntas a la ministra de Defensa, a la que el PP incluso ha pedido que dejara el Gobierno. Ella ha sido muy contundente y ha contestado: “Nadie me va a dar lecciones de la defensa de los trabajadores del CNI y de las Fuerzas Armadas”.

Con una petición directa a PP: que no hable mal del prestigio de España, a puertas de la celebración de la cumbre de la OTAN en Madrid a finales de julio. “España es un socio serio y fiable”, ha argumentado la titular de Defensa.

Los gestos de Cuca Gamarra