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28/11/2018 07:12 CET | Actualizado 28/11/2018 19:12 CET

Películas para escuchar a los injustamente acallados

Del 9 al 17 de noviembre se condensaron el cine y la cultura en Sevilla. Más allá del ejercicio de sentarse ante la pantalla se creaba una conversación entre los espectadores, los creadores, los especialistas y el propio contenido que se reproducía. Esta decimoquinta edición se abrió de la mano de la actriz Macarena Gómez, con una gala en la que otorgó premios a figuras como Roy Andersson y Valeria Golino. En la velada se reiteró en la necesidad de que las mujeres formaran parte del espacio, lo que se traducía en la composición del jurado, formado por Nerea Barros, Russ B. Collins, Marion Döring, Inés Nofuentes y Jonás Trueba. No obstante –y aunque sin malicia-, un leve sexismo en el lenguaje se hizo presente cuando antes de pronunciar el nombre de las más jóvenes se recalcó el adjetivo de "guapísimas".

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Cartel del Festival de Sevilla.

Los eventos se desarrollaron en nueve días con más de doscientos títulos en distintas secciones, además de actividades paralelas, como por ejemplo, cursos que ofrecía el CICUS y otorgaban a los asistentes la posibilidad de recibir charlas exclusivas por parte de los directores. Por todo esto, las personas se enfrentaban a un primer conflicto. ¿Qué ver? Estas son algunas sugerencias dispares.

Apertura y comedia: Non-fiction

Durante la gala de apertura, Olivier Assayas presentó un filme que recogía características que se asemejaban al trabajo de Woody Allen. Una sucesión de acontecimientos de índole romántico, con personajes con caracteres muy marcados, creando situaciones ridículas. Non-fiction muestra ciertas relaciones ya sin pasión que se ven regeneradas por la infidelidad, plasmando distintas visiones. El ambiente en el que se desenvuelve es francés, llevado a cabo por una élite actual que debate acerca de si los formatos digitales son el futuro y finalmente el papel quedará obsoleto, que bebe vino, viaja al extranjero y trata de nutrirse culturalmente. Cabe destacar el trabajo de la humorista Nora Hamzawi, que asistió a la gala de apertura y advirtió que interpretaba a un papel cuya personalidad se mostraba fría. No obstante, en medio del caos de relaciones y entresijos, su personaje es imprescindible, puesto que se muestra sólido y con una madurez muy superior a la de los demás.

Denuncia animada en The Tower

Mats Grorud fue desde Noruega hasta un campo de refugiados en Beirut, para enseñar inglés en un jardín de infancia. Finalmente, fue él el que recibió el mayor aprendizaje y compartirlo recabando más información, entrevistando a sus amigos y plasmándolo en una representación animada, The Tower. El formato provoca que el mensaje capte de forma menos agresiva, pero implique usando frases como "eras muy joven pero nunca niño" o la rotunda "no sé de dónde vengo". La protagonista, Wardi, es una niña palestina que, con la intención de reconstruir su biografía, va preguntando a sus familiares. El retrato reflexiona acerca de la importancia de la tierra, con especial atención a los productos que de ella se reciben, además temas como la la revolución o a educación. La producción está realizada con stop-motion, permitiendo mostrar expresiones faciales que expresan el drama con ternura. Para el director era importante transmitir verazmente los hechos, sin dejar de mostrar las dos caras: la esperanza y la depresión. El cómo cada individuo aprende a lidiar con ello y van encontrando su camino cada día en los campos de refugiados. Algunos de ellos esperando a la muerte puesto que la guerra sigue presente. La única victoria posible es avanzar e incluso mantener el sentido del humor.

The Tower.

Masculin-Féminin, francés en blanco y negro

Pese a que Jean-Luc Godard es reconocido por Pierrot Le Fou y pese a ser su creación cumbre, Masculin-Féminin (1966) se configuró como otra de sus grandes películas de culto. Las imágenes suceden en blanco y negro, su contenido es político, social, habla de violencia, juventud, aborto, sexualidad, prostitución. Estos temas provocan que la película no se considere apta para menores de dieciocho años. Para la composición, Godard contrata a un nuevo productor, el de Hiroshima mon amour y "roba" a François Truffaut uno de sus grandes actores, Jean-Pierre Léaud. El director hace uso de su carisma para mostrar las dos caras históricas: la atracción hacia el marxismo y la Coca-Cola, cuando la cultura se volvió mercancía. Plasma un relato que recrea con nostalgia un pasado no tan diferente del presente con jerseys, gabardinas, cigarros, café. Lo protagonizan individuos de veinte años que no son más que adolescentes con los añadidos del sexo y la política, en un París lejos del de postal. Un París que genera sensación de suciedad.

Antigone y The cat has nine lives, feminismo subversivo

Ula Stöckl fue considerada la primera cineasta feminista de Alemania del oeste. Su corto Antigone plasma sus primeros contactos con el séptimo arte puesto que lo realizó mientras se formaba. Se trata de un titular artístico que resume la historia con imágenes evocadoras. The cat has nine lives se presentó en 1968 y narra un verano de la época en el que dos mujeres amigas plasman sus preocupaciones desde una belleza de la naturaleza, una plasticidad de las drogas, buscando la emancipación femenina dentro de un sistema dominado por hombres. Además de la dirección, Ula Stöckl traza un guion comprometido que desmitifica el sexo, la feminidad y las relaciones monógamas. Pistas para lo que supondría un cambio del paradigma colectivo. La gran mayoría de las creaciones de Ula Stöckl han sido digitalizadas, por lo que actualmente se encuentran más al alcance para su consumo.

¿Cuál es el objetivo? Como el director Jose Luís Cienfuegos defiende, la finalidad última del festival no es localizar nuevos títulos para regalarlos a las grandes salas de cine. Va más allá, está más aunado a la necesidad de discutir, encontrar, buscar entre lo menos atractivo o comercial. A veces incluso lo incómodo. Se trata de hurgar en recovecos para lanzar los mensajes de "los nadies" como diría Galeano. Por ello, cuando las luces vuelven a encenderse se crea un silencio de unos instantes, que quiebra el autor para explicarse. Ese silencio es imprescindibles para escucharlos. A ellos y a los injustamente acallados.

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