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17/10/2021 09:55 CEST | Actualizado 27/10/2021 13:51 CEST

Por qué inquieta tanto la llegada de la gripe este año

Y por qué los expertos no respaldan (del todo) la teoría de que la temporada será más fuerte al no haber estado expuestos al virus el año pasado.

Justin Paget via Getty Images

El Ministerio de Sanidad y las comunidades se preparan para poner en marcha la campaña de vacunación de la gripe en los próximos días, y lo hacen con una cautela especial. No es la primera vez que covid y gripe conviven, pero la bajísima incidencia de la gripe el año pasado y la reciente recuperación de la movilidad, el ocio y la vida laboral presencial hacen temer que esta temporada la gripe venga con más fuerza. 

Dos estudios de la Universidad de Pittsburgh (EEUU) —aún no revisados por pares— apuntan a una temporada de “gripe más temprana y posiblemente grave” por la falta de inmunidad creada el año pasado, al no haber circulado prácticamente el virus desde marzo de 2020. Esta conclusión, que se enmarca dentro de la teoría de la ‘deuda inmunitaria’, es interesante y no descartable, pero los expertos consultados por El HuffPost prefieren cogerla con pinzas de momento.

La ‘deuda inmunitaria’, una teoría “interesante” sin “evidencias” todavía 

“Estamos dando por hecho cosas que a lo mejor no tendríamos que estar dando”, sostiene Javier Padilla, médico de familia. “Es cierto que normalmente se considera que la gripe es menos virulenta que otros virus porque tenemos una exposición a ella cada año, y eso hace que en cierta forma estemos preparados; también es cierto que en otros lugares hemos visto un repunte de casos de bronquiolitis después de un año de parón gracias al uso de mascarillas, pero creo que se juega en exceso con la asunción de lo que se conoce como deuda inmunitaria”, apunta.

“No podemos decir que ‘como no hemos estado expuestos, la gripe va a ser más grave’, como si eso fuera una relación causa-efecto sin más que matizar”, explica el médico. Además, una cosa es que haya una mayor incidencia de gripe y otra es que el virus sea más severo, algo que todavía no se sabe y que es “lo determinante”, distingue Padilla.

No podemos decir que ‘como no hemos estado expuestos, la gripe va a ser más grave’, como si eso fuera una relación causa-efecto sin más que matizar

En este tema, todavía “no hay certezas ni evidencias”, coincide Quique Bassat, epidemiólogo y coordinador del Grupo de Cooperación Internacional de la Asociación Española de Pediatría (AEP). “Puede ser que venga una temporada de gripe completamente banal o puede ser que venga una temporada de gripe un poco más cargada que otros años”, dice. “No sabemos muy bien qué va a pasar”.

Bassat explica que, normalmente, los países del hemisferio norte observan lo que ocurre en el hemisferio sur —que pasan el invierno cuando aquí es verano— para tratar de predecir cómo va a ser su temporada de gripe. Este año, en el hemisferio sur ha ocurrido lo que pasó en el norte el año pasado, cuando gracias a las medidas anticovid el virus de la gripe no circuló; así que en principio no sirve tanto de predictor.

Puede ser que venga una temporada de gripe completamente banal o puede ser que venga un poco más cargada que otros años. No sabemos qué va a pasar

Por otro lado, reconoce Bassat, sí se ha observado que en países como Reino Unido —sin ninguna restricción anticovid— la temporada de virus respiratorios “ha empezado un poco antes de lo que tocaba, y con muchos casos, algunos de ellos un poco más abigarrados de lo habitual”, lo cual podría hacer pensar que, efectivamente, este año la gripe puede ser algo más intensa. En cualquier caso, el epidemiólogo lo enmarca en una “percepción” y un “miedo” más que en “certezas”. 

El epidemiólogo Adrián Aginagalde cuestiona también en un hilo de Twitter la “hipótesis” de la “deuda inmunitaria”, que, según apunta, “confronta con 100 años de uso poblacional estacional o general de mascarillas”. Su conclusión es que “la evidencia generada en el siglo XX [...] sobre el uso poblacional de mascarillas no permite concluir que modificara el curso epidémico y tampoco la estacionalidad del resto de infecciones respiratorias agudas”.

Aparte de que no hay evidencia concluyente sobre la cuestión, en el transcurso de una epidemia influyen muchos factores. En este caso, e incluso si la gripe nos pillara con menos inmunidad, habría que tener en cuenta el uso casi generalizado de mascarillas en interiores en España, además del aprendizaje que previsiblemente ha adquirido la población después de un año de pandemia, desde la importancia de la higiene de manos y la ventilación hasta la necesidad de quedarse en casa si se tienen síntomas gripales para no propagar el virus. “Esto debería protegernos bastante a nivel comunitario”, reconoce Bassat. 

Vacunar de gripe y covid a la vez, un “2x1 en protección”

En esta campaña, que se iniciará entre la segunda quincena del mes de octubre y la primera semana del mes de noviembre, Sanidad se ha propuesto incrementar la cobertura vacunal de la gripe con respecto a la campaña del año anterior, que ya alcanzó cotas bastante altas, con un 67,7% de los mayores de 65 años inmunizados.

“Los objetivos para la temporada 2021-2022 son alcanzar o superar coberturas de vacunación del 75% en mayores, preferentemente a partir de 65 años y en el personal sanitario y sociosanitario, así como superar el 60% en embarazadas y en personas con condiciones de riesgo”, apunta el Ministerio en un documento

Jesus Hellin/Europa Press via Getty Images
Una mujer recibe la tercera dosis de la vacuna del covid en una residencia de Madrid.

Los mayores de 69 años, además, podrán recibir en el mismo día —pero en distinto brazo— la vacuna de la gripe y la tercera dosis de la de covid, que empezará a administrarse a partir del 25 de octubre en ese grupo de población, siempre y cuando hayan transcurrido al menos seis meses desde el segundo pinchazo.  

“Debemos priorizar y vacunar lo antes posible a las personas mayores, tradicionalmente las más afectadas por la gripe en sus formas graves al no tener un sistema inmunitario del todo funcional”, apunta Quique Bassat, que celebra que se “aproveche” el pinchazo de la gripe para poner también la tercera dosis del covid, optimizando recursos y permitiendo que la población mayor se lleve un “2x1 en protección” en un solo desplazamiento.

Qué pasa con los niños: ¿vacunar a los menores sí o no?

Este año, además, la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha recomendado que se vacune también de forma generalizada a niños de seis meses a cinco años, algo que Sanidad sólo aconseja en caso de que los menores presenten un alto riesgo de complicaciones por tener otras enfermedades graves. 

Los niños más pequeños nunca han estado expuestos antes a la gripe, con lo cual podrían tener la enfermedad un poquito más grave, pero nada preocupante

Bassat, miembro de la AEP, lo explica así: “Como el año pasado no hubo transmisión, los niños más pequeños nunca habrán estado expuestos antes a la gripe, con lo cual es un virus nuevo para ellos y podrían tener la enfermedad un poquito más grave; nada preocupante, pero sí algo a tener en cuenta”, dice. 

El pediatra señala, además, que los niños son “grandes transmisores de la gripe” (a diferencia de lo que ocurre con el covid), con lo cual vacunándolos se contribuye a “contener la transmisión de la gripe a nivel comunitario y evitar casos de gripe en ancianos”, a quienes podrían contagiar sin darse cuenta. 

Con o sin covid, la vacuna de la gripe importa

El año pasado se hizo mucho hincapié en la campaña de vacunación de la gripe porque, como explica Javier Padilla, “en un contexto de saturación de los servicios públicos por covid, esta protección frente a la gripe disminuía las probabilidades de que la persona vacunada necesitara una cama de hospital”, algo que en aquel entonces era “un bien preciado”. 

Este otoño, la situación es muy distinta. Con 40 casos de coronavirus por 100.000 habitantes, menos de un 2% de las camas de hospital ocupadas por esta afección y un 87,8% de la población diana vacunada, no preocupa tanto un colapso hospitalario por enfermedades respiratorias, pero sí un descontrol en la detección de potenciales casos y brotes. “A cada persona con catarro o similar se le tendrá que descartar el covid”, señala Bassat. “Si gracias a la vacunación puedes eliminar la gripe de la ecuación, menos de estos posibles casos habrá, y menos habrá que testar”, resume.

No hay que olvidar, tampoco, que antes de que llegara el covid la gripe mataba a más de un millar de personas cada año en España. Como recuerda Sanidad, “la vacunación es la medida más eficaz para prevenir la gripe y sus complicaciones”. Se calcula que en la temporada 2019-2020 la vacunación evitó el 26% de las hospitalizaciones, el 40% de los ingresos en UCI y el 37% de las defunciones atribuibles a la gripe en mayores de 65 años.

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