Por qué se teme una victoria de Le Pen si Macron sacó más votos

Ambos candidatos mejoran sus resultados con respecto a la primera vuelta de 2017, pero los sondeos no descartan del todo un 'sorpasso' de Le Pen el próximo 24 de abril.
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Carteles electorales, vistos el 2 de abril de 2022 en París (Francia).
Carteles electorales, vistos el 2 de abril de 2022 en París (Francia).
Chesnot via Getty Images

La primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas este domingo trajo pocas sorpresas. El actual presidente, Emmanuel Macron, venció con un 27,6% de los votos, mientras que la ultraderechista Marine Le Pen quedó segunda al obtener el 23,41%, con el 97% de los votos escrutados. Son ellos, por tanto, quienes de nuevo se verán las caras en la segunda vuelta, el próximo 24 de abril.

La novedad de estos comicios es la confirmación del hundimiento de los partidos tradicionales de la izquierda y la derecha. Los socialistas, con Anne Hidalgo a la cabeza, apenas sacaron un 1,7% de apoyos, mientras que los conservadores, representados por Valérie Pécresse, tuvieron que conformarse con un 4,8%. El varapalo, sobre todo para el Partido Socialista francés, es histórico.

Y si la gente ha dejado de votar a los partidos tradicionales es precisamente porque se han ido a los extremos. Por un lado, han apoyado a la ya mencionada Le Pen, pero también al aún más ultra Éric Zemmour (con un 7% de los sufragios). Por otro lado, la izquierda radical de Jean-Luc Mélenchon también ha florecido, en una reseñable tercera posición con el 21,95% de los votos (dos puntos y medio más que en las pasadas elecciones).

A las pocas horas de conocerse los resultados preliminares, los representantes de cada partido han ido alineándose para orientar a su electorado de cara a la segunda vuelta: o bien con Macron, o bien con Le Pen… o bien contra Le Pen, como manifestó Mélenchon sin pedir abiertamente el voto por Macron.

Qué pasó en 2017

Tanto Macron como Le Pen han obtenido más votos este domingo que los que recabaron hace cinco años en la primera vuelta electoral. Macron logró un 24,01% (tres puntos menos que ahora) y Le Pen consiguió entonces un 21,3% de los votos, dos puntos menos que en los actuales comicios.

En cambio, en la segunda vuelta Macron se llevó el apoyo masivo de la población, con un 66,1% de los votos, frente al 33,9% que obtuvo la candidata ultraderechista. Sin embargo, parece que de cara al próximo 24 de abril el desequilibrio de fuerzas no es tal.

Qué podría pasar dentro de dos semanas

A pesar de que Macron ha mejorado su resultado con respecto a la primera vuelta de 2017, los analistas avanzan que su pulso con Le Pen el próximo 24 de abril será mucho más ajustado que hace cinco años.

Tal y como recoge la agencia EFE, los sondeos realizados durante la jornada electoral de este domingo indican que si la segunda vuelta se hubiera celebrado ayer mismo, Macron también habría ganado, pero con apenas el 51-54% de los votos, frente al 46-49 % que obtendría Le Pen.

Concretamente, Ipsos da ganador al presidente por un 54-46 %, igual que OpinionWay, mientras que Ifop estrecha más la ventaja: 51-49 %.

Qué dicen Macron y Le Pen

Ambos candidatos se disponen a pedir el voto de aquellas personas que no les votaron ayer. Macron tendió su mano “a todos” y prometió “inventar algo nuevo para unir convicciones y sensibilidades diversas” de cara a la segunda vuelta. “Algunos [me votarán] para frenar a la extrema derecha, y sé que esto no es un apoyo a mi proyecto. Lo respeto”, reconoció Emmanuel Macron.

Le Pen, por su parte, marcó distancias, asegurando que el actual presidente y ella representan “dos visiones diferentes de la sociedad”. “Todos los que no han votado a Macron están invitados a sumarse a esta unificación”, dijo, apelando al descontento de la población en estos últimos cinco años de legislatura macroniana.

La realidad es que este es el mejor resultado de la historia de la ultraderecha francesa en una primera vuelta presidencial. La extrema derecha ya se considera ‘voto útil’, y a ese 24% de los votos por Le Pen habría que sumar el nada desdeñable 7% de Zemmour y el 2,1% del soberanista Nicolas Dupont-Aignan, que ya respaldó a Marine Le Pen hace cinco años. En total, la extrema derecha ya acumula el 33% de los votos, siete puntos más que en 2017.

La imagen de Le Pen se ha dulcificado estos últimos años, pese a que la hemeroteca nos recuerda aquellas fotografías de la candidata dando la mano a Vladimir Putin y posando sonriente frente a las cámaras en Moscú hace apenas cinco años.

La francesa Marine Le Pen se reúne con el presidente ruso, Vladimir Putin, en el Kremlin (Moscú), el 24 de marzo de 2017.
La francesa Marine Le Pen se reúne con el presidente ruso, Vladimir Putin, en el Kremlin (Moscú), el 24 de marzo de 2017.
MIKHAIL KLIMENTYEV via AFP via Getty Images

El enigma de la Francia Insumisa

La cuestión de a quién respaldaría Mélenchon (Francia Insumisa) era anoche la gran incógnita. Y él la resolvió, aunque solo en parte. El candidato de la extrema izquierda, que sale reforzado en estos comicios, repitió en varias ocasiones que “no hay que darle ni un solo voto a Le Pen”, pero se abstuvo de mencionar a Macron, o de decir explícitamente qué papeleta escogerá él dentro de dos semanas.

Más directo fue el candidato de Los Verdes, Yannick Jadot, que con su 4,6% de los votos pidió a sus electores que dentro de dos semanas cojan la papeleta de Macron para hacer un “cordón” frente a la extrema derecha.

Se puede prever que muchos de los votantes de izquierda optarán por Macron para impedir una presidencia de Le Pen, pero también habrá otros electores que probablemente se abstengan, voten en blanco o incluso elijan la papeleta de Le Pen como voto de insumisión a Macron.

Por otro lado, entre los votantes conservadores tampoco es tan evidente el apoyo a Macron. Aunque Valérie Pécresse sí pidió el voto para el presidente en la segunda vuelta tras el batacazo electoral de Los Republicanos (4,8%), otros diputados de su partido no comparten esta visión, y se ha creado una especie de escisión dentro de la formación, que también se verá reflejada en el electorado.

Emmanuel Macron, que hasta la fecha se ha mostrado como la opción centrista realista, deberá recabar ahora los apoyos de quienes no buscan en absoluto el centro.

Se abre ahora una campaña electoral exprés en la que los dos candidatos medirán sus fuerzas y tratarán de atraer a quienes ayer no escogieron su papeleta. El resultado lo veremos dentro de dos semanas.

La primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia 2022, en imágenes