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02/07/2019 12:20 CEST | Actualizado 02/07/2019 16:51 CEST

¿Portátil o sobremesa? Decídete ya

Sabes que necesitas un nuevo ordenador, pero tienes una gran duda: ¿será mejor un portátil o un sobremesa?

Cada uno de ellos tienen una serie de pros y contras que es importante considerar antes de hacer tu compra.Y es que en los últimos tiempos, las características técnicas de uno y otro se han equiparado tanto, que es normal que a más de uno le entren dudas. Finalmente será el uso que se va a hacer de él lo que no ayude a decidirnos.
Las limitaciones físicas de ambos son elementales para la mayoría de usuarios a la hora de elegir entre uno u otro. Son esos límites los que terminan de hacernos decidir entre un portátil u ordenadores de sobremesa. Veamos los argumentos a favor y en contra de cada uno:

POR QUÉ ELEGIR UN PORTÁTIL

• La movilidad. Si sabes que vas a ir de un lado para otro con tu ordenador, el
portátil es tu solución. Para los estudiantes, que suelen ir a la biblioteca, llevarlo a la universidad o para hacer trabajos en equipo, un portátil es la única opción
viable. Una vez sabes qué es lo que quieres, falta saber cuál será mejor para ti. Ahí ya dependerá de si lo quieres para un uso de ofimática, más sencillo, o para tareas de diseño o uso de aplicaciones pesadas.

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• Gasto energético. Los ordenadores portátiles gastan menos electricidad que los de sobremesa. Algunos estudios han estimado que el ahorro puede llegar a ser de hasta 60 euros al año.
• Ahorro en periféricos. No tendremos por qué invertir en periféricos si
queremos. Los portátiles ya llevan incorporados sus altavoces, su teclado y su
ratón. Aunque son muchos los que deciden añadirle esos complementos aparte, los portátiles siguen siendo un combo para ahorrar espacio.

POR QUÉ NO DEBERÍAS ELEGIR UN PORTÁTIL

• Comodidad y postura. Si vas a echarle muchas horas al ordenador, es necesario que tengas una postura adecuada. Con las pantallas de los portátiles es difícil de conseguirlo. Las pantallas más grandes no pasan de las 17 pulgadas, y para ser sinceros, un portátil tan grande pierde su esencia de “movilidad”. Al estar generalmente en una mesa, tenemos que inclinar ligeramente la cabeza hacia abajo, algo que hace que nuestras cervicales terminen quejándose.

• Poca capacidad de personalización. Si quieres un ordenador con unas
especificaciones técnicas muy precisas, los portátiles te dejan poco margen a la
personalización.
• Dependencia de un disco duro externo. Si piensas tener en tu portátil un
catálogo bien extenso de películas y fotografías, ve olvidándote. La memoria
interna de estas máquinas suele ser algo limitada, por lo que tendremos que
depender de un disco duro externo.
• Buscando siempre enchufes. Aunque tengamos flexibilidad para llevarlo de un
lado para otro, estamos limitados a tener batería suficiente. En caso negativo,
tendremos que estar dependiendo de enchufes y electricidad.

VENTAJAS DE UN ORDENADOR DE SOBREMESA

• Más comodidad: Podemos elegir un monitor todo lo grande que queramos,
colocarlo como queramos y añadir los que nos apetezca. Es más grande sí, pero eso ayuda a nuestra comodidad para trabajar con él. Si vamos a estar mucho tiempo sentados delante de la pantalla, sin duda un sobremesa es la solución.

Tempura via Getty Images


• Vista menos cansada y espalda sin dolores.
• Mejorar la potencia y personalización. Un ordenador de sobremesa es
totalmente personalizable. Podemos añadirle los componentes que queramos.
Más RAM, más memoria, mejorar la gráfica… Aunque hoy tenemos portátiles muy potentes, la capacidad de mejorar la potencia de un sobremesa es máxima.

INCONVENIENTES DE UN ORDENADOR DE SOBREMESA

• Poca capacidad de movimiento. Más bien ninguna capacidad. El ordenador está en un escritorio y ahí se va a quedar. Lo puedes cambiar, evidentemente, pero no puedes llevarlo a la biblioteca, a la universidad ni a casa de un amigo para hacer un trabajo.
• Conexión eléctrica sí o sí: Si con el portátil tememos quedarnos sin batería y
dependemos de los enchufes, aquí estamos totalmente atados a la electricidad
y los cables. Además, a no ser que tengamos un SAI en casa, algo poco probable, si tenemos un apagón, no nos libra la batería.
• Mayor gasto: Además de que tenemos que gastar dinero en los periféricos, los
ordenadores de sobremesa gastan algo más de luz, como ya hemos dicho. A pesar de ello, a veces merece la pena el gasto debido a su comodidad.

¿Lo tienes más claro ya? Como puedes ver es una cuestión de uso que se vaya a hacer del equipo. No son tan importantes las especificaciones técnicas, pues con los nuevos portátiles súper potentes que fabrican muchas marcas, ya no debe preocuparnos eso.
Si es el ‘postureo’ de llevar un portátil de un lado para otro, piensa en el ‘postureo’ de tener tu propio equipo, a tu gusto, en casa. Se está perdiendo el romanticismo de tener ese rincón informático en la habitación, y eso sí que es una pena.