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14/06/2020 09:36 CEST | Actualizado 14/06/2020 09:36 CEST

Preparados, listos, ¡ya!: reabren los teatros y en algunos las entradas se agotan

Los teatros ya ponen las entradas a la venta, y en algunos casos el público ya adquirido todas las localidades.

España se desescala y con ella se reactivan todos los sectores económicos y productivos. Incluido el de la cultura. Un sector que según Cinco Días y la página de la Cátedra Iberoamericana de Industrias Culturales y Creativas de la Universidad Miguel Hernández ocupa aproximadamente a más de 700.000 personas y aporta al PIB español casi 30.000 millones, un 3% del total.

En esa reactivación, el teatro, con sus dificultades para ser posible en vivo y en directo por la cómo se transmite el SARS-covid2, anuncia que abre por vacaciones. El primero de los grandes e importantes en anunciarlo fue el Teatro Real. Los aficionados a la ópera podrán ver una Traviata semiescenificada en julio, de la que todavía no se han puesto las entradas a la venta. Y en la presentación de la temporada se emplazaba a los asistentes a esperar a que anunciasen cómo y con qué seguridad en la rueda de prensa prevista para el 23 de junio.

Le ha seguido los Teatros del Canal con la 35 edición del festival Madrid en Danza que empieza el 17 de junio con Israel Galván y acaba el 28 de junio con Rocío Molina. Entre medias Olga Pericet con ese espectáculo que ha creado con la dirección escénica de Carlota Ferrer. Ya no queda entradas para ninguno de ellos, pero sí para otros menos conocidos pero igual de interesantes.

Este mismo teatro retoma de alguna manera su programa, sin poner las entradas a la venta. Tanto el de sesgo cultural, el que hace la directora artística del teatro nombrada por la Comunidad de Madrid, con Xavier Bobes, La Tristura, Los Bárbaros o el colectivo Armadillo. Digamos, el de artes vivas. Al que se le añade danza, mucha danza. Con Daniel Abreu, La Ribot asociada a Tiago Rodrigues (esto tiene pinta de algo que nadie se debe perder), Dutor y Mont de Palol, hasta un Bolero de Ravel coreografiado por Jesús Rubio Gamo.

A la vez, también anuncia su programa comercial, con el que alterna el anterior, el que programa Clece, que tiene como leitmotiv la música. En este Yllana reina con dos espectáculos cómico musicales: The opera locos y Maestríssimo. Pero si es por duración, el que reina es Albert Boadella con el retorno de ¿Y si nos enamoramos de Scarpia?

A este anuncio le siguieron los de los festivales de verano. En España los tres grandes (Almagro, Grec y Mérida) anunciaron sus reducidas pero interesantes programaciones. Tanto como para preparar cuanta mascarilla y gel hagan falta y pelear por la distancia de seguridad igual que se pelea por una buena entrada.

Los teatros se preparan (con mascarillas y geles). Se ponen listos (para abrir manteniendo la distancia de seguridad y con el 50 % del aforo) con un ojo puesto en la evolución epidemiológica de la pandemia.

El Festival de Almagro este año se focaliza en producciones españolas en las que brillan las de la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC). Una programación donde volverá a reinar Ron Lalá con sus Andanzas y entremeses de Juan Rana pero en la que no deja de haber espectáculos interesantes.

Desde En otro reino extraño una obra que la Joven CNTC ha hecho sobre el amor a partir de textos de Lope dramatizados por Luis Sorolla al Tirant que ha coproducido con el Institut Valencià de Cultura. Pasando por el Lazarillo de Tormes de El Brujo o los recitales de Polvo enamorado de Alberto San Juan o Alma y palabra de San Juan de Lluis Homar y Adriana Ozores. 

Estos son los highlights, los que concentrarán a la crítica y al público, pero como siempre pasa en este festival hay que mirar a otros lados, pues la liebre teatral puede saltar, y de hecho siempre salta, por cualquier lado. Esta vez tiene toda la pinta de que puede saltar con La selva sin amor un breve drama musical de Lope de Vega que pone en pie La máquina real.

En el Grec de Barcelona se encuentran dos espectáculos imperdibles y ya citados. El de Xavier Bobés y el de la Ribot y Tiago Rodrigues. Además de The Scarlett letter de Angélica Liddell (para el que ya no hay entradas), IKIMILIKILIKLIK la nueva propuesta de la cía Marie de Jongh que seguramente hará las delicias de las familias que vayan al teatro, la lectura dramatizada de Covid 451 de Sergio Blanco o A Tocar de Baró D’Evel. 

Aunque, sin duda será Carme Portaceli la que atraerá toda la atención mediática con esa celebración de la vida y estar vivos que está preparando. La propuesta tiene un título largo No passa cada dia que algú ens necessiti (de fet, no és gens habitual que algú ens necessiti) que anuncia un elenco teatralmente increíble y que seguramente impedirá que el espectáculo se repita o se pueda repetir fuera del Grec.

El Festival de Mérida tampoco se queda corto. De hecho, presenta el 75 % de la programación prevista. En la que destaca la comedia Anfitrión. Obra de Moliere que dirige Juan Carlos Rubio, según dicen con un máximo respeto por el texto, con un Pepón Nieto que la protagoniza y la produce. Aunque el festival comienza con una Antígona, como no podía ser de otra manera. Obra del mexicano Daniel Gaitán que llega con todos los reconocimientos desde el otro lado del Atlántico y que la dirige con un elenco español.

Este festival ha dejado el plato fuerte para el final coincidiendo con agosto. Una propuesta que tiene esa marca de la casa tan característica que el empresario teatral Jesús Cimarro le ha dado y con la que ha conseguido tan buenos réditos. Propuesta consistente en poner en escena una obra fiel al festival, de tema grecolatino pero que hable de algún tema político o social que sea tendencia, esté en la calle, con un equipo artístico que incluya en el elenco actores y actrices muy populares y atractivos para el gran público.

A la voz de ¡ya! ponen a las entradas a la venta, para las que, también ya, el público está agotando entradas.

Esta vez, practica el sistema con Penélope, o la Odisea contada desde el punto de vista de la mujer de Ulises. Para ello se ha rodeado de tres mujeres de teatro muy conocidas como son Magui Mira, en la dirección de escena, y Belén Rueda y María Galiana sobre el escenario. Estas dos últimas tan queridas por el público de televisión que seguramente aseguren el cartel de no hay billetes.

¿Todavía hay más propuestas? Sí, las hay. El Teatro de la Abadía, el más activo durante el confinamiento, se desesconfina poco a poco con el objetivo de favorecer la convivencia. Comienza por Inventario de una aspiradora de Bárbara Bañuelos. También saca Sea Wall del #TeatroConfinado en las pantallas para subirlo de nuevo al escenario.

Así que los teatros se preparan (con mascarillas y geles). Se ponen listos (para abrir manteniendo la distancia de seguridad y con el 50 % del aforo) con un ojo puesto en la evolución epidemiológica de la pandemia. Y a la voz de ¡ya! ponen a las entradas a la venta, para las que, también ya, el público está agotando entradas. Y si no que se lo digan al Canal, a la Abadía y al Grec que ya hay funciones para le que han puesto sold out.