¿Qué pasa con Boris? Las dimisiones en su Gobierno le ponen contra las cuerdas

Al primer ministro británico se le deberían quitar las ganas de fiesta. Se le han ido cerca de 30 maltos cargos.
|
Imagen de archivo del primer ministro británico, Boris Johnson.
Imagen de archivo del primer ministro británico, Boris Johnson.
WPA Pool via Getty Images

Pasan los días y a Boris Johnson cada vez se le atraganta más la fiesta. En apenas 24 horas, al premier se le han ido cerca de una cuarentena de altos cargos. La sangría se ha precipitado a lo largo del miércoles, después de que los responsables de Economía y Sanidad ‘abriesen la veda’.

En cascada, se han sumado los secretarios de Estado como los secretarios de Estado de Infancia y Familia, Educación, Finanzas, Vivienda, Igualdad y Gobierno Local, Nivelación, Unión y Constitución, Educación, Industria y Medios, Datos e Infraestructura Digital (Julia Lopez). Y a última hora de este miércoles se ha sumado el titular de la cartera de Gales, Simon Hart. La lista, añadidos asesores y trabajadores de menor rango, es inmensa.

Y lo que no es dimisión, sino cese, el de Michael Gove, ministro de Vivienda. Una figura que fue cercana a Johnson y que, tras visitarle personalmente para pedirle que se vaya, ha acabado saliendo del Gobierno como respuesta del primer ministro.

¿A qué se deben las dimisiones de hoy?

El secretario de Estado de la Infancia, el diputado Will Quince, y la ayudante parlamentaria en el ministerio de Transporte, la diputada Laura Trott, han explicado que sus renuncias se deben al descontento que sienten con los escándalos que han salpicado al jefe del Gobierno. Ellos fueron los primeros en presentarlas esta mañana.

En su carta de dimisión al primer ministro, Quince ha señalado que se apartaba del Ejecutivo con “gran tristeza” después de que Johnson reconociera -tras negarlo en un principio- que sí sabía que el diputado Chris Pincher -exresponsable de la disciplina del grupo parlamentario conservador- había sido investigado en el pasado por comportamientos inapropiados hacia hombres.

Asimismo, Trott ha explicado en su cuenta de Facebook que la confianza en la política es de “gran importancia”, pero que en los últimos meses esa confianza “se ha perdido”.

No obstante, este solo era el principio de lo que ya se ha convertido en una auténtica cascada de dimisiones. También han ido anunciando sus salidas a lo largo de la mañana los secretarios de estado de Educación, Robin Walker; el de Finanzas, John Glen; la de Justicia, Victoria Atkins; el de Vivienda, Stuart Andrew; o la de Medio Ambiente, Jo Churchill.

Glen, por su parte, indicó que se apartaba del Ejecutivo por “la falta de criterio” cuando en su día designó a Pincher como responsable de la disciplina del grupo parlamentario, por lo que le resultaba “imposible” continuar como secretario de Estado. La exsecretaria de Medio Ambiente, Jo Churchill, ha explicado que su dimisión se debe al enfoque de liderazgo “jocoso y egoísta” del premier.

Andrew, en su carta de despedida, ha señalado que “la lealtad y la unidad” que siempre se ha esforzado en “brindar” al Partido Conservador ha dejado que “anule” su “juicio” y cree que ha llegado el momento de mirar por su “propia integridad personal”.

Más tarde se han sumado otros cinco secretarios de Estado en otra carta firmada a coro en el que valoran la determinación de Johnson pero le advierten de que su Gobierno ya no puede funcionar ante los problemas crecientes y piden que “dé un paso al lado”:

El último en sumarse —por ahora— ha sido Hart, quien en una carta que él mismo ha difundido a través de sus redes sociales ha señalado que trató “desesperadamente” de seguir en el Gobierno, pero que no le “quedó otra opción” que presentar su renuncia.

En la misiva, le dice a Johnson que tanto él como otros compañeros del gabinete han intentado “en público y privado” ayudarle a enderezar el barco, pero siente “con tristeza” que ya han pasado el punto en el que eso era posible.

¿Qué otras dimisiones ha habido?

A las de hoy y el martes de Sunak y Javid, que eran considerados piezas clave en el Ejecutivo británico, hay que sumar las de otros diputados que ocupaban cargos de menor responsabilidad, entre ellos Bim Afolami, que dimitió como vicepresidente del partido, y Andrew Murrison, que se apartó como enviado comercial ante Marruecos. También la de figuras como Felicity Buchan, secretaria privada parlamentaria del departamento de Negocios, que se marchó alegando que la posición de Johnson es “insostenible”.

Asimismo, presentaron también el martes la dimisión dos secretarios privados en el Partido Conservador, Jonathan Gullis y Saqib Bhatti.

¿Había vivido algo así antes Johnson?

Esta es, sin duda, su crisis más profunda desde que ganó las elecciones generales de 2019. Johnson se somete este miércoles a la sesión semanal de control en la Cámara de los Comunes y también comparecerá ante la comisión de Enlace (que agrupa a los presidentes de todas las comisiones parlamentarias).

El líder conservador superó recientemente una moción de censura interna de su partido, pero la votación evidenció el descontento del 41% de los parlamentarios “tories” con su gestión y con la serie de escándalo que han salpicado al primer ministro.

Entre ellos el de las fiestas en la residencia oficial de Downing Street durante la pandemia o por tratar de ocultar que sabía los antecedentes del diputado Chris Pincher.

De acuerdo con los medios, los “rebeldes” conservadores contrarios a Johnson quieren modificar las reglas del influyente Comité 1922 - que agrupa a los diputados del partido sin cartera- para poder convocar una segunda moción de censura contra el “premier”.

En virtud de las actuales reglas de ese comité, Johnson no puede afrontar por 12 meses otra moción de censura.

¿Qué dice (y hace) la oposición?

El líder del Partido Liberal Demócrata, Ed Davey, ha pedido a los conservadores que cumplan con el “deber patriótico” y “saquen hoy a Boris Johnson”, a pesar de que el primer ministro -según destacan los comentaristas- no tiene intención de presentar la dimisión.

Johnson ha pedido perdón durante estos últimos meses por las sucesivas polémicas en que se ha visto envuelto, pero se ha negado a ceder a las voces que, tanto desde dentro de su partido como desde la oposición, le piden que dimita. De hecho, este mismo martes Johnson ha vuelto a decir ante el Parlamento que su intención es “seguir” al frente del Ejecutivo. Lo ha manifestado en la sesión de control en la Cámara de los Comunes, en la que tanto los partidos de la oposición como algunos diputados conservadores le exigieron la renuncia a raíz de la serie de escándalos que han salpicado su mandato.

“El trabajo de un primer ministro en tiempos difíciles, en circunstancias en las que se le ha dado un mandato colosal es seguir adelante y eso es lo que voy a hace”

- Boris Johnson

“El trabajo de un primer ministro en tiempos difíciles, en circunstancias en las que se le ha dado un mandato colosal (por las elecciones generales de 2019), es seguir adelante y eso es lo que voy a hacer”, ha afirmado el jefe del Gobierno.

Teóricamente, está protegido hasta junio de 2023 frente a una nueva moción de censura de sus propios compañeros, si bien algunos ‘tories’ abogan por cambiar las normas para que no sea necesario esperar un año entre votaciones.

Estos conservadores críticos con Johnson quieren aprovechar las próximas elecciones del Comité 1922, responsable de lanzar las mociones, para integrar a miembros partidarios de cambiar la normativa y así facilitar dichas modificaciones, según la BBC.

El ‘premier’ ha evitado de momento que las salidas de Sunak y Javid hayan derivado en otras dimisiones en primera línea y altos cargos como Dominic Raab, Michael Gove, Therese Coffey y Ben Wallace ya han dicho que seguirán en el Gobierno. También ha respaldado a Johnson “al cien por cien” la ministra de Exteriores, Liz Truss, que suena como potencial sustituta en Downing Street.

Las cosas de Boris Johnson