A quién afecta la campaña de vacunación masiva de la gripe para la vuelta al cole

Quiénes tienen que vacunarse, cómo afecta a los niños y cuándo empieza la campaña.

La vuelta al cole pasa por una vacunación masiva de la gripe. Así lo establece el protocolo para la reapertura de las aulas aprobado por los ministerios de Sanidad y Educación y las Comunidades Autónomas.

Qué significa vacunación masiva

Esto no significa que todos los niños tengan que vacunarse. Afecta a mayores de 65 años, personal sanitario, embarazadas y personas de riesgo. Según este texto, la cobertura de esta campaña de vacunación debería alcanzar o superar el 75% en el primer caso, y el 60% en los otros tres.

No es un objetivo fácil de alcanzar dado si se analizan los datos echando la vista atrás. En 2019 la tasa de vacunación en mayores de 65 años fue del 54,3% y el año anterior, del 55,7%, según el Ministerio de Sanidad.

Qué diferencia hay frente a otros años en los grupos a vacunar

A estos cuatro grupos hay que añadir un quinto. El texto del Ministerio de Sanidad recomienda vacunar este año a “aquellas personas que pueden transmitir la gripe a otras que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones” como son las personas que conviven con otras que pertenecen grupos de alto riesgo por su condición clínica especial. Ahí entran también niños mayores de seis meses.

Qué alternativa hay si no perteneces a ninguno de estos grupos

Comprar la vacuna de la gripe (o cualquier otra) siempre es una opción y, en este caso, no hace falta prescripción médica. Cualquiera puede ir a la farmacia, comprar la vacuna y pedir cita en el centro de atención primera para que te la ponga tu enfermero.

El problema de este otoño va a ser diferenciar los síntomas del coronavirus y de la gripe. Al reducir los riesgos de reducir esta, reduces otros problemas.

Esto sirve para adultos y también para niños. “No es ninguna tontería considerar la posibilidad de vacunar a los niños. No está indicada porque no es necesaria pero, en un estado como este, puede ser aconsejable”, apunta el el doctor Quique Bassat, que señala que “en vacunas el pediatra tiene la obligación de preguntar por qué un padre no vacuna a un niño, pero nunca cuestiona por qué lo hace”.

El único problema en este caso es el precio, porque las vacunas (cualquiera) tienen un coste muy elevado.

Cómo se pretende conseguir esta vacunación masiva

Con una compra masiva de vacunas de gripe por parte del Ministerio de Sanidad para complementar las adquiridas por las comunidades autónomas.

El ministro Salvador Illa lo anunció el pasado junio al hablar de cinco millones de dosis extra. “El objetivo es el aumento de la campaña de la vacunación de la gripe y que las dos enfermedades no coincidan en el tiempo en la medida de lo posible”, dijo en su primera comparecencia en la Comisión de Sanidad del Senado.

Cuándo empieza la campaña de vacunación

En octubre, aunque antes de lo habitual. Si bien hasta ahora se hacía a finales de mes o principios de noviembre, este año se adelanta a la primera quincena. “Tan pronto como sea posible”, aseguró el ministro Salvador Illa tras la reunión con las CCAA.

La vacunación comenzará con las personas mayores institucionalizadas y el personal sanitario y sociosanitario, y seguirá con el resto de grupos recomendados.

Por qué no se ha adelantado más

Aunque durante el verano se rumoreó que se iba a adelantar aún más la campaña de la gripe, según el virólogo Raúl Ortiz de Lejarazu hubiese sido un error.

“El anticipo de la vacuna conlleva una pérdida de anticuerpos con el tiempo que se llama evanescencia. La vacuna no es 100% eficaz. Evita las complicaciones, la hospitalización y la mortalidad por gripe pero no evita la enfermedad como tal al 100%. Si queremos evitar el colapso de hospitales, cuantos más anticuerpos tengamos mejor. Lo de vacunarse de gripe con mucha antelación es como si uno se toma una aspirina por si tiene resaca el próximo fin de semana”, explicó el consejero del Centro Nacional de la Gripe en Noticias Navarra.

Cómo afecta a los niños la campaña de vacunación masiva

Lo único nuevo respecto a la campaña de 2019 sería la recomendación de vacunar a niños que convivan con personas que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo. Y también tienen que vacunarse, aunque eso es como los años anteriores, aquellos niños que pertenecen a estos grupos:

  • Con enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas o respiratorias, incluyendo displasia broncopulmonar, fibrosis quística y asma.
  • Con las siguientes enfermedades:
    • Diabetes mellitus
    • Obesidad mórbida
    • Enfermedad renal crónica y síndrome nefrótico
    • Hemoglobinopatías y anemias
    • Hemofilia, otros trastornos de la coagulación y trastornos hemorrágicos crónicos, así como receptores de hemoderivados y transfusiones múltiples
    • Asplenia o disfunción esplénica grave
    • Enfermedad hepática crónica, incluyendo alcoholismo crónico
    • Enfermedades neuromusculares graves
    • Inmunosupresión (incluyendo las inmunodeficiencias primarias y la originada por la infección por VIH, por fármacos –incluyendo tratamiento con eculizumab-, en los receptores de trasplantes y déficit de complemento)
    • Cáncer y hemopatías malignas
    • Implante coclear o en espera del mismo
    • Fístula de líquido cefalorraquídeo o enfermedad celíaca
    • Enfermedad inflamatoria crónica
    • Trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras

Qué se espera de la gripe este 2020

Menos casos, menos virulencia y menos colapso hospitalario. Al elevarse el número de población vacunada, será más fácil prevenir contagios o que esos contagios se compliquen. “La vacuna frente a la gripe tiene impacto en la reducción de la hospitalización y la mortalidad en las personas con más riesgo”, por lo que “también reduce la carga asistencial sobre el sistema de salud”, según explicó el lunes 17 de agosto el presidente de la Sociedad Española de Inmunología (SEI), Marcos López Hoyos.

A esto hay que añadir otros factores, como señaló esta misma semana Fernando Simón al destacar que lo esperable es que este otoño/invierno haya “menos catarro y gripe” y apuntó tres motivos:

  • Al ir todos con mascarilla, lo lógico es que la transmisión basal que hay en verano se haya reducido.
  • Seguiremos llevando mascarilla por lo que se mantendrá esa reducción del riesgo.
  • Además hay que tener en cuenta que en los países del norte la gripe se ve muy afectada por cómo evoluciona en los países del sur —nuestro verano es su invierno—, y este año está muy controlada porque ha habido confinamiento, uso de mascarilla y, por tanto, reducción de la incidencia de la gripe.
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