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Qué significan tus pesadillas y qué puedes hacer para acabar con ellas

No permitas que un mal sueño acabe con un buen descanso.

Los sueños, según los expertos, son “las historias que cuenta el cerebro cuando duermes: una mezcla de vídeos, imágenes, sentimientos y recuerdos que tienen lugar durante la fase REM (movimiento ocular rápido)”. Aunque suena bonito, no todos lson agradables. Las pesadillas también son muy comunes y, en ciertos casos, recurrentes.

Por suerte, las pesadillas no deben ser motivo de preocupación. De hecho, algunos profesionales piensan que son mensajes que te está mandando el cerebro. La edición estadounidense del HuffPost se ha puesto en contacto con varios expertos para conocer todo lo que hay que saber sobre esta clase de sueños. Se trata de saber por qué tenemos pesadillas, qué significan y cuándo debes preocuparte.

¿Por qué tienes pesadillas? ¿Qué significan?

“Las pesadillas están relacionadas con una situación incómoda de tu vida y te intentan ayudar”, expone la analista de sueños Lauri Loewenberg. “Una pesadilla recurrente probablemente surja a raíz de una dificultad persistente en tu vida que todavía no has solucionado o a raíz de un patrón de conducta que provoca esa dificultad recurrente”.

La mayoría de los sueños no son literales, pero algunas de sus temáticas o símbolos pueden ayudarte a descifrar lo que te intenta decir tu pesadilla, explica Loewenberg.

“Por ejemplo, si sigues relacionándote con personas tóxicas, posiblemente tengas pesadillas con serpientes. Si tienes una conducta recurrente por la cual rehuyes las confrontaciones o los problemas en vez de afrontarlos, probablemente sueñes que te están persiguiendo”.

Pensamientos negativos, como “nadie me quiere”, “no valgo nada” o “no soy suficiente” también se pueden manifestar en tus sueños, señala Anthony Freire, especialista en desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares y fundador de The Soho Center for Mental Health Counseling. “Cuanto más tiempo arrastremos esos pensamientos negativos, más terrorífico y agobiante se vuelve el sueño”, asegura.

Otra causa frecuente de las pesadillas, sobre todo de las recurrentes, son los traumas. Estas pesadillas “no suelen ser simbólicas, sino más bien una repetición de ese suceso traumático. Suelen ser pesadillas por estrés postraumático”, explica Loewenberg.

Las pesadillas recurrentes también pueden producirse por problemas de salud o como efecto secundario de algún medicamento, pero no es lo habitual.

Cómo hacer que paren las pesadillas

Si quieres librarte de las pesadillas más recurrentes, prepárate para identificar y hacer frente a las causas principales. “Procesar el motivo subyacente a las pesadillas probablemente las disipará”, sostiene Freire.

Según lo intensas que sean las pesadillas, puedes probar una o varias de estas técnicas:

Escribe un diario

Considera la posibilidad de escribir un diario sobre tus pesadillas y sobre tus experiencias en la vida real a lo largo del día, recomienda Tracy Vadakumchery, asesora de salud mental y especialista en terapia conductista conductual. Así, es posible que te sea más sencillo unir los puntos y buscar la solución.

Reescribe el sueño

Escribir también es una técnica muy útil si lo que te interesa cambiar es el contenido de tus sueños. Loewenberg aconseja que reescribas el final de tus pesadillas cuando estás despierto, algo muy efectivo cuando la pesadilla es consecuencia de un trauma.

“Al aplicar esta técnica, asegúrate de apuntar todos los detalles que puedas recordar de la pesadilla. Luego, cuando estés llegando al final o a la parte que más miedo te da, reescríbela”, propone Loewenberg.

Evita las pantallas antes de irte a la cama

“Ver la tele o películas antes de ir a la cama solo te hará soñar una versión diferente de tu problema emocional y lo mezclará con cualquier escena de alguna película”, comenta Freire, y añade que deberías permitirte “una hora larga de relajación antes de ir a la cama para que tu cerebro no esté hiperactivo por las pantallas”.

Cuándo buscar ayuda profesional

Si no eres capaz de solucionar el problema por tu cuenta, tal vez te convenga acudir a un profesional de la salud mental.

“Si las pesadillas suceden más de dos veces por semana, te provocan estrés grave o no te permiten funcionar con normalidad, es hora de acudir a un profesional”, advierte la terapeuta familiar y matrimonial Nicole M. Ward, especializada en traumas. “El no poder funcionar con normalidad incluye quedarse dormido en el trabajo, no querer ir a dormir o tener conflictos frecuentes con tus relaciones personales o profesionales”.

También te conviene ir al terapeuta “si las pesadillas te impiden descansar de forma adecuada por la noche y la falta de sueño te está provocando otros síntomas, como fatiga, pérdida de memoria, ansiedad o arritmias cardíacas”.

No permitas que un mal sueño acabe con un buen descanso.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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