INTERNACIONAL
07/01/2021 08:37 CET

Quién es 'El Lobo de Yellowstone', el cornudo que ocupó la mesa del Capitolio

Jake Angeli, de 32 años, es miembro de QAnon, un colectivo que cree en una serie de teorías de la conspiración.

Ross D. Franklin / ASSOCIATED PRESS
Jake Angeli, el pasado 7 de noviembre, en una protesta en Maricopa contra Joe Biden. 

Es portada en los medios de todo el mundo: un señor barbudo, con la cara pintada de azul, rojo y blanco y el pecho descubierto, ataviado de pieles y con un casco con cuernos. No es un nostálgico de los Village People, sino uno de los surrealistas miembros del grupo de violentos que ayer, azuzados por los mensajes del presidente de EEUU, Donald Trump, asaltaron ayer el Capitolio. 

El vinkingo en cuestión se hace llamar El Lobo de Yellowstone, pero su nombre real es Jake Angeli, tiene 32 años y es miembro de QAnon, un colectivo que cree en una serie de teorías de la conspiración. Se ha convertido en un fijo en los mítines de la ultraderecha, especialmente durante la campaña para las elecciones del pasado 3 de noviembre, siempre ataviado con su disfraz característico.

Tiene un canal en YouTube, en el que defiende que existe una supuesta red de pornografía infantil y tráfico sexual de menores dirigida por los demócratas, entre otras ideas. Su imagen, ayer, tomó tanta fuerza que varios medios nacionales e internacionales se refirieron a Angeli como uno de los líderes de la ocupación del Congreso estadounidense, aunque no parece ser más que un pintoresco atrezzo

El periodista de la Agencia EFE en Los Ángeles Álex Segura ha difundo en Twitter la entrevista que le hizo precisamente hace unas semanas en Arizona. Sostiene que “su misión es informar a la comunidad y que ha sido enviado por Qanon”, que quiere terminar con los “comunistas infiltrados en el Gobierno” y que EEUU se puede comparar hoy con la Alemania nazi. Un batiburrillo de ideas sin fundamento. “Ahora vamos a ver quién está por América y quién no”, azuza a las masas en una de sus intervenciones. 

“Yellowstone Wolf” se describió a sí mismo como un “elegido” enviado por QAnon, un grupo formado en foros de internet y que ha sido etiquetado por el FBI como potencial amenaza de terrorismo doméstico.

Lejos de hablar de violencia y con una sonrisa de oreja a oreja, Angeli explicó que su deber es “informar” a la comunidad de los diferentes escándalos que supuestamente esconde el Partido Demócrata, como la trata de personas, la injerencia en el Gobierno estadounidense, o el fraude electoral en contra de Trump.

Se compara con Gandhi o Jesús

Pese a que había sido visto en otras concentraciones a favor del mandatario republicano, los días de protesta enfrente del centro de conteo de votos en Maricopa fueron su primera gran aparición pública, en la que captó la atención de grandes medios del país.

En ese contexto, argumentó que su intención era “defender los votos de Trump en Arizona” mediante la “desobediencia civil”, como hicieron otros grandes líderes históricos.

“Estamos haciendo frente a la narrativa global de que Biden ganó mediante desobediencia civil, como Gandhi, Jesús, o Martin Luther King hicieron”, dijo, con la cara pintada de la bandera de EEUU

Retórica que funciona

Su mensaje en directo caló entre los seguidores de Trump presentes en esas protestas en Arizona, en parte, por su alta capacidad de retórica y una voz áspera, pero singular.

Así, se convirtió en uno de los oradores principales de cada acto en Phoenix durante esa semana, ya fuese delante de ese centro de votación, el Ayuntamiento o el Capitolio estatal.

Esas repetidas actuaciones le llevaron a ser uno de los protagonistas de la “defensa de los votos” de Trump, al nivel del presentador de radio ultraconservador Alex Jones.

En menos de dos meses, Angeli pasó de los jardines del Capitolio de Arizona a la conocida explanada del Capitolio de Washinton D.C., en la que también dio varios discursos antes de la insurrección, según varios perfiles de redes sociales.

Tras entrar en el edificio federal y alcanzar el Senado con sus compañeros, “Yellowstone Wolf” presidió momentáneamente la Cámara Alta, protagonizando una imagen que pasará a la historia.

Siempre presentes

La letra “Q”, en mayúscula, cobró protagonismo en las elecciones estadounidenses, apareciendo con frecuencia en la vestimenta y pancartas de asistentes a mítines de Trump para identificar a los seguidores del movimiento “QAnon”. 

La idea que está en el génesis del movimiento QAnon es que existe una élite pedófila y corrupta incardinada en las principales instituciones de Estados Unidos, de la que forman parte líderes demócratas como los expresidentes Barack Obama y Bill Clinton, además de empresarios o artistas, como el actor Tom Hanks, e incluso el papa Francisco.

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