Si alguna conclusión se puede extraer de las dos últimas semanas es que hay poco cariño entre los dos rivales.
Rishi Sunak y Lizz Truss
Rishi Sunak y Lizz Truss
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Al final, la batalla por el liderazgo del Partido Conservador británico será un cara a cara entre Rishi Sunak y Liz Truss.

El antiguo canciller y la secretaria de Asuntos Exteriores son los dos últimos candidatos que han quedado en pie tras una serie de rondas eliminatorias por votación entre los diputados tories.

Ahora la contienda se traslada a las bases del partido. A lo largo del mes de agosto votarán los casi 200.000 militantes tories y el 5 de septiembre se conocerá al nuevo primer ministro o primera ministra de Reino Unido.

Si alguna conclusión se puede extraer de las dos últimas semanas es que hay poco cariño entre los dos rivales y la contienda se prevé dura.

Sunak ha obtenido el apoyo de la mayoría de los diputados, pero Truss confía en ganarse a los militantes, que son los que votarán en esta ronda.

Liz Truss

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Truss llega a la batalla final como la favorita, tras haberse reinventado políticamente en los últimos años.

Esta mujer de 46 años fue elegida por primera vez en 2010 tras haber sido incluida en la Lista A de candidatos de David Cameron, diseñada para ayudarle a modernizar el partido.

Ha formado parte del Gabinete desde 2014, con Cameron, Theresa May y Boris Johnson.

Truss ha sido secretaria de Medio Ambiente, secretaria de Justicia, secretaria Jefe del Tesoro, secretaria de Comercio y ahora secretaria de Asuntos Exteriores.

Truss, que fue liberal demócrata en su época universitaria, también fue una destacada defensora de la permanencia de Reino Unido en la UE en el referéndum de 2016.

Pero con el ímpetu de un nuevo converso, se ha reposicionado con éxito como una firme defensora del Brexit.

Uno de los puntos clave de su campaña de liderazgo es también “empezar a reducir los impuestos desde el primer día” con un nuevo presupuesto.

Esa es una diferencia clave con Rishi Sunak que podría ser muy popular entre los militantes del partido.

Truss no dimitió del gabinete como hicieron los ministros que abandonaron a Johnson, lo que le granjeó el apoyo de destacados aliados del primer ministro saliente, como Nadine Dorries y Jacob Rees-Mogg.

En su actual puesto en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Truss se ha mostrado muy dura con la necesidad de que Occidente le plante cara a Rusia por su invasión de Ucrania.

Pero también ha sido criticada por sus errores, como su apoyo a los británicos que querían volar a Ucrania aunque estuviera en plena guerra, y también por lo que algunos han calificado de “diplomacia de Instagram”.

Rishi Sunak

Rishi
Rishi
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El ex canciller fue considerado durante mucho tiempo el más probable candidato para suceder a Johnson, pero se ha visto lastrado por una serie de errores y acontecimientos.

Se ha presentado como un candidato fiscalmente conservador, ha atacado a Truss por su plan “de cuento de hadas” sobre reducir inmediatamente los impuestos y dar más ayudas.

El candidato, de 42 años, ha prometido reducir los impuestos, pero “de forma responsable” y solo “cuando hayamos controlado la inflación”.

Su dimisión del gabinete de Johnson hace dos semanas, mientras este explicaba a la BBC por qué había dado trabajo a un diputado tory que había sido investigado por acoso, contribuyó a desencadenar la caída del primer ministro.

Johnson no ha apoyado abiertamente a nadie en la carrera por sustituirle, pero sí que ha pedido el voto para cualquiera menos para Sunak. La petición durante sus últimos días de que su sucesor “reduzca los impuestos” se interpreta también como un apoyo implícito a Truss.

Tras haber repartido miles de millones de libras durante la pandemia y junto a sus hábiles relaciones públicas personales, el ascenso de Sunak parecía casi imparable.

Pero la crisis del coste de la vida, así como las revelaciones sobre los acuerdos fiscales de su esposa y el hecho de que tuviera una tarjeta de residencia estadounidense mientras servía en el Gobierno dañaron su marca.

Al igual que Johnson, Sunak también fue multado por la Policía por infringir las restricciones de confinamiento al estar presente en la reunión de cumpleaños del primer ministro en la Sala del Gabinete.

Su presupuesto de primavera provocó una ola de críticas, con comentarios muy repetidos sobre que no hacía lo suficiente para ayudar a las personas que luchan contra el coste de la vida.

En mayo, Sunak respondió a esas críticas con un paquete de medidas de 21.000 millones de libras destinado a ayudar a los ciudadanos a pagar las facturas energéticas.

Si bien esto satisfizo a algunos miembros de su partido, enfureció a aquellos que están instintivamente en contra de mayores impuestos y más ayudas.

Si el núcleo de la campaña de Truss es la reducción inmediata de impuestos, cabe esperar que Sunak argumente que tiene un amplio gancho a nivel nacional y, por tanto, más posibilidades de vencer a los laboristas en las próximas elecciones generales.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Reino Unido y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

Keir Starmer